jueves, 29 de enero de 2026

TORRE DE LAS GALLINAS

 TORRE DE LAS GALLINAS

Torre defensiva y engarzada en la muralla y cuya primera planta, con entrada por un arco de medio punto de ladrillo, tiene bóvedas de medio cañón, puerta de salida al adarve, por cuyo interior pasaba la guardia para ser controlada por el jefe militar que la habitaba. Y a su derecha, el arranque de la escalera que comunica con el otro piso. Este consta de dos dependencias, con arcos de medio punto, cubiertas de bóvedas esquifadas y sobre él corre la plataforma de la torre rodeada de almenas piramidales.
Al pie de ésta torre se encuentra el pavimento primitivo y parte de los poyos de piedra que servían para descabalgar a los jinetes que llegaban de la ciudad a la explanada empedrada que se extendía ante la entrada del Palacio.
El patio primero, de 14,60 metros de ancho, tiene puerta en el centro y sólo quedan de él restos de los cimientos árabes de las construcciones que lo limitaban. Al fondo, en el ángulo derecho, los muros de un aposento al que daba acceso una escalera, rompen la simetría del conjunto y, a su pie, adosado al muro, hay un pilar de mármol que aún conserva trozos de los azulejos verdes y blancos que revestían su frente.
El patio segundo comunica con el anterior por una escalera de mármol abierta en su centro y, a su final, un pequeño corredor. Su planta es cuadra 22,50 metros de lado, con albercas en medio y naves de habitaciones a derecha e izquierda, éstas últimas desaparecidas en el s. XVI, conservándose sólo los cimientos a ambos lados de la puerta de entrada.
La torre, de 4 metros por 3,80 de planta, está ricamente decorada por dentro con atauriques y cornisa de mocárabes. Tiene tres balcones con restos de celosías y en el alfiz de su arco de entrada, por la parte inferior, la siguiente inscripción:
“ Oh confianza mía, oh esperanza mía, tú eres mi sostén. Oh Profeta y enviado mío sella con el bien mis obras”.
Las albanegas ostentan el lema nazarī:
wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor
La ventana central de la torre tuvo un mirador de madera y su techo es un interesante alfarje, dejando a la vista el espesor de sus maderas ensambladas y con florón de mocárabes en el centro. Dos arcos laterales comunican la torre, por la izquierda con una pequeña galería de tres arcos y ventanas modernas y, por la derecha, con otra que tenía puerta al oratorio que existe inmediato a la Sala del Mexuar.
Desde aquí hasta la Torre de las Picos desapareció el muro, con lo cuál se perdieron otras dos pequeñas torres y el camino.

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