viernes, 2 de enero de 2026

NECRÓPOLIS SEVILLANA

 

Necrópolis sevillana

Las murallas de la ciudad han marcado el límite entre los vivos y los muertos durante muchos siglos. En la Antigüedad las tumbas se situaban en las afueras, extramuros, vinculadas a caminos y calzadas, a las vías. Áreas funerarias eran, por ejemplo, el Prado de San Sebastián (aparecieron algunos restos en las obras de la estación de Metro) y la Avenida de Roma, la Plaza de la Pescadería, el entorno de Bustos Tavera-San Luis, San Bernardo, calles Águilas-Imperial, San Telmo, Puerta Osario-Gallos...

Ya en una primera fase de cristanización del mundo funerario, las tumbas se empiezan a concentrar en torno a sepulcros relevantes o mausoleos de cierta monumentalidad, lo que se conoce como martyria.

La necrópolis de la Carretera de Carmona, 6, el Edificio Trento. junto a la iglesia del ex convento de la Trinidad, que continuó como espacio funerario entre el s. I al s. VII. Algunos arqueólogos apuntan que bien se trate de un martyrium, bien una basílica o simplemente un monumento funerario vinculado a un personaje muy importante de la comunidad cristiana hispalense, como lo demuestra la gran densidad y cantidad de enterramientos encontrados alrededor, de forma concéntrica, a la edificación. Cuando Fernando III, rey de Castilla y León entró con sus tropas en la ciudad y donó estos terrenos a una influyente comunidad religiosa, los Trinitarios Descalzos. (hoy Colegio Salesiano de la Santísima Trinidad.

Entre los siglos VIII y XII estuvo abandonada y luego en la época almohade siguió siendo área funeraria, lo que explicaría la aparición de algunos restos islámicos, como también se han descubierto en un solar cercano, el que ocupaba el antiguo Bazar España.

Ya en el s. XII y XIII hay constancia de un uso doméstico, de vivienda, aunque se reserva un área para enterramiento ocasional. En el periodo contemporáneo, a partir del s. XVIII, las investigaciones avalan que estos terrenos fueron huerta de los trinitarios hasta pasar a manos privadas. En el s. XX allí hubo una parte de una fábrica de cristal y en los años 50 pasó a ser un concesionario de automóviles Seat, llamado Saldauto.

Corría el año de 2.003 cuando el grupo inmobiliario Inmobiliaria del Sur (Insur) se dispuso al derribo de los edificios que ocupaban una parcela de 3.800 m2, delimitada por las calles María Auxiliadora, Carretera de Carmona, San Juan Bosco y Arroyo. Como el conjunto iba equipado con un sótano-garaje, se procedió a la excavación del terreno, apareciendo una serie de enterramientos y construcciones de época antigua.

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