Istīyya/Écija
Tuvo su primer poblamiento en el s. IX a.C. Astigi sería el nombre de ésta población indíjena durante la época turdetana y hasta la fundación de la colonia romana a finales del s. I a.C.
Hacia el año 14 a.C. el emperador Augusto asentará en Astigi enclavada en la Vía Augusta, a soldados veteranos procedentes de tres legiones fundando la Colonia Augusta Firma capital del Conventus Astigitanus que alcanzará un notable desarrollo durante la época romana, merced a su ubicación estratégica entre la vía Augusta y el río Genil.
En el año 711 Astigi será la primera ciudad peninsular conquistada por el caudillo beréber Mūsā ibn Nuşayr
En el 889 Écija ayuda al rebelde muladí ´Umar ibn Ḥafşūn y le proporciona la mayoría de los componentes del ejército con el que marcha contra Córdoba.
La derrota en Aguilar (mayo 891) frenó sus ambiciones y condujo a la vuelta de la ciudad a la abediencia del ´āmirato
En el 897 Écija vuelve a rebelarse a favor de ´Umar ibn Ḥafşūn.
El final de éstos levantamientos llegó en época de ´Abd al-Raḥmān III cuyo Ḥāŷib Badr ibn Aḥmad y el wāzīr Aḥmad ibn Mwḥāmmad ibn Hudayr tomó Écija el jueves 1 enero 913.
Un día jueves, a once días quedantes del mes de ŷumādà 1 de este año, fue conquistada ciudad Écija, centro de resistencia más próximo a Córdoba; entró en ella el Ḥāŷib Badr ibn Aḥmad y el wāzīr Aḥmad ibn Mwḥāmmad ibn Hudayr. Fue el primer lugar conquistado en al-Āndalus en los días de gobierno de ´Abd al-Raḥmān III, -Dios se apiade de él-; la ciudad fue reducida, sus murallas son derribadas, y demolido su puente de piedra sobre el río Genil, con lo cuál quedan cortadas las comunicaciones de la ciudad con 'Umar ibn Ḥafşūn, al que hasta entonces prestaba obediencia. El wāzīr Aḥmad ibn Mwḥāmmad ibn Hudayr se quedó en calidad de qa’id para tranquilizar a los habitantes y nombró de ella a Mamdun ibn Basil." Apenas pasadas las grandes lluvias invernales, el propio ´Abd al-Raḥmān III se pone en camino para ir a atacar en sus guaridas a los rebeldes. Las murallas de la ciudad fueron derribadas, así como el puente sobre el río Genil, que conectaba la ciudad con los dominios de ´Umar ibn Ḥafşūn.
El puente vital para la actividad de Écija, fue reconstruido por Mwḥāmmad ibn Abū ´Āmīr al-Manşūr (Almanzor).
En el ángulo sureste estaba la alcazaba que incluía el alcázar ocupando una extensión de 2 hectáreas y en cuyos muros se abrían las puertas del Agua y del Sol, con foso o cava por delante. A partir de la alcazaba las puertas de la medina, de 50 hectáreas, eran estas: de Estepa; de Osuna, con amplio corralón y pasadizo en codo, ya desaparecida; Cerrada o Rizk; de Sevilla; del Mercadillo; Nueva; de San Juan; del rio o del Puente; la cota del Sol de la alcazaba. Las auténticas árabes mencionadas por al-Himyari eran la de Osuna, Alcántara, Rizk y Suwayka o Mercadillo. En Écija fueron descubiertas dos lápidas conmemorativas de dos fuentes mandadas construir por Abd al-Rahman III y al-Hakam II en los años 930 y 977 respectivamente. Las puertas citadas y los muros en que se abrían son de la reconstrucción de los almohades del s. XII, siendo de este tiempo el muro de barbacana y varias torres albarranas, todo ello fabricado con tapiales hormigonados . Son notables la albarranas de la Calzada y de Quintana, de planta octogonal y con pasadizos abovedados de ladrillo en el muro puente que relaciona las torres con la muralla urbana. La calle principal, que era continuación de la vieja Vía Augusta, iba de Puerta del Puente a la Cerrada o Rizk emplazándose en ella la mezquita aljama de cinco naves con columnas de mármol, con los cristianos iglesia de Santa María.
El primer intento de la taifa de Sevilla tras proclamar a su falso califa Ḥišām II al-Mu´āyyad de ocupar Écija, atacó a Ŷaḥyā I ibn ´Alī Ḥammūd al-Mu'tali, venciéndole y ocasionando su muerte en 1036, y siguiendo contra los birzālíes de Carmona; pero todos estos beréberes juntos derrotaron delante de Écija el 5 octubre 1039, sonadamente al sevillano. 1240 Los habitantes de Écija se entregan a Fernando III, tras un acuerdo que les permitía mantener sus propiedades.
Abū Yūsuf Ya´qūb al-Marīnīda, logró una gran victoria cerca de Écija entre Sevilla y Córdoba el 9 septiembre de 1275 sobre los castellanos y el grupo de Ricos Hombres dirigidos por Nuño Gonzalez de Lara reconciliado ya con Alfonso X rey de Castilla y León, que murió en la batalla.
1386 26 junio. Juan I, rey de Castilla, concede a Ecija el derecho de tener voto en Cortes. 1404 31 marzo. Enrique III otorga el título de Ciudad a Ecija.
Durante la Guerra de Granada (1482-1492) esta ciudad de Écija será sede de la Corte en varias ocasiones y aportará a la empresa hombres y provisiones, y es donde se firman Capitulaciones, el 11 de febrero de 1490, entre Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad XII ibn Sa´d al-Zagal y Fernardo II, rey de Aragón e Isabel I, reina de Castilla y León
En 1966, el municipio astigitano es declarado Conjunto Histórico-Artístico.
- Palacio de los marqueses de Benamejí. Museo Histórico Municipal.
Se encuentra situado en el centro de la población, concretamente en la calle Cintería, dentro de la collación de la parroquia de Santa María de la Asunción y aledaño a la plaza Mayor de la ciudad, cercano a la Calle Caballeros, al palacio de Santaella y la Puerta de Osuna, así como al Convento de Capuchinos
Es un inmueble de grandes dimensiones de planta irregular, destacando en altura sobre el resto del caserío como elementos más voluminosos las torres-miradores de la fachada, la portada, la caja de escaleras y los tejados de otras dependencias nobles. El conjunto está realizado en ladrillo, mármol y tapial, destacando en los paramentos principales la utilización del ladrillo visto.
Caballerizas reales
El edificio construido en el primer tercio del s. XVIII, presenta planta irregular. Originariamente estuvo constituido por las siguientes dependencias: apeadero, carroceras, salones, panadería, patios, oratorio, guadarnés, casapuerta, jardín, cocina, escalera principal, caballerizas, (con entrada independiente) y casa de labor.
Es una de las obras fundamentales de la arquitectura dieciochesca en nuestra región, que define de manera precisa la concepción particular que del estilo barroco se tiene en la Baja Andalucía. El origen de este palacio está ligado al Marquesado de Benamejí, cuyo noble linaje se remonta a la familia francesa de los Bernuy. A comienzos del s. XVIII don Fadrique Iñigo de Bernuy, señor de la villa de Benamejí y de la Casa de Tomillo, contrajo matrimonio con doña Elvira Fernández de Henestrosa, hija de los Marqueses de Peñaflor, construyéndose para residencia de este matrimonio un magno palacio en la calle Cintería. En 1765, el Marqués de Benamejí presentó un escrito al Ayuntamiento ofreciendo una casa situada frente a la suya mas otra en la calle Rueda con la finalidad de destinarlas a ampliar la barrera o plaza frente a su palacio, por lo que se deduce que el edifico ya estaba construido.
Durante la invasión francesa el palacio es ocupado y convertido en cuartel. La Guerra de la Independencia y los avatares políticos mermaron considerablemente el marquesado de Benamejí. Entra en escena ahora otra gran familia cuya historia está sujeta al palacio, los Valverde. El Conde de Valverde sería el último que falleciera en ele palacio en 1874. Comienza entonces los intentos de conseguir por parte del Ayuntamiento de Écija la propiedad del inmueble para hacerlo sede del cuartel de Remonta Militar en la ciudad.
El 24 de febrero de 1906, don Manuel Ostos y Angelina, alcalde de la ciudad, comunicó a la Corporación Municipal que el Ministro de la Guerra, el general Luque, había firmado el traslado a Écija de la remonta de Extremadura que estaba situada en Morón de la Frontera. El edificio elegido para la sede había sido este palacio, propiedad del Ayuntamiento por el que pagó la cantidad de 53.477 pesetas con 22 céntimos.
Para albergar a la Remonta, se realizan obras de restauración y readaptación del edificio para dicho uso.
En septiembre de 1996 fue devuelto por el Ejército al Ayuntamiento ecijano.
Entre los restos arqueológicos exhibidos en el Museo destaca la Sala de Arte Romano en la planta superior, con espléndidos mosaicos y esculturas como la Amazona Herida, la interesante colección de piezas metálicas prehistóricas, la “Placa de Écija” una singular pieza de oro tartésica, y las interesantes colecciones de inscripciones, capiteles, mosaicos o diverso material de uno doméstico de la época romana e islámica.
- Centro Interpretación Visual Ecuestre (Museo Histórico Municipal).
- Casa Palacio Villaverde de San Isidro
- Mirador Benamejí
- Ayuntamiento (Plaza España)
- Monumento Virgen del Valle
- Casa Palacio de los Pareja (Plaza España) Biblioteca Municipal
- Iglesia Santa María (Plaza de Santa María) La iglesia fue fundada poco después de la conquista cristiana, en torno a 1262. Aparece coronada por la Fé La Torre, obra de cantería del s. XVIII, con recuerdos de la Giralda La sillería de coro, fue realizada por Juan de Mesa, y la pintura sobre tabla de la virgen de la Antigua, una obra de Villegas Marmolejo en 1575. En la capilla del Sagrario se conserva una Virgen sedente con el Niño. La sacristía atesora una rica colección de piezas de orfebrería y muebles. No debe pasar por alto el patio de la iglesia, situado a la izquierda, y su interesante colección arqueológica, con piezas de diferentes épocas y culturas. Una de las piezas más valiosas es la escultura en mármol de una cabeza de “Germánico”, de época romana.
- Iglesia Santa Bárbara (Plaza de España) Aprovechó fustes romanos para sus portadas. En su interior hay una maravillosa sillería coral rococó ( de los hermanos Gonzalez Cañero, 1762) y el Jesús sin Soga de Montes de Oca. En la calle Jesús sin Soga, se conserva adosada a los muros de la Iglesia de Santa Bárbara, una capilla en la que se venera un lienzo de grandes dimensiones que representa la imagen de un Nazareno. En el retablo mayor, de estilo neoclásico, se venera una bella imagen de Santa Bárbara, con sus atributos labrados en plata por Jose F. Comenares s. XVIII.
- Palacio Peñaflor (Calle Emilio Castelar) El palacio fue construido entre los años 1700 y 1775. Está declarado Bien de Interés cultural con la categoría de Monumento Nacional. El edificio destaca por sus formas curvas y por la profundidad que crea la fachada. Su tendencia horizontal se rompe con la verticalidad de la portada, que es de gran monumentalidad. La portada es de piedra, con columnas salomónicas junto al balcón. En la parte superior el escudo de su apellido y una torre mirador. El palacio, (conocido también como los “balcones largos: 59 metros decorado con pinturas al fresco con motivos florales, siguiendo la curvatura de la calle) se organiza en torno a un patio central rodeado por todas las habitaciones de vivienda distribuidas en una planta baja y otra superior. Un zaguán precede al patio y a las caballerizas. El patio, de mediados del s. XVIII, se estructura a base de dos cuerpos de columnas. Su archivo histórico es de un valor incalculable.
- Palacio Valdehermoso. (calle A. Aparicio) Tiene una importante portada plateresca, relacionada con el Renacimiento cordobés del s. XVI. En las esquinas robustas columnas romanas de granito. Nos encontramos en el "punto urbanístico" más privilegiado del casco histórico, se divisan los palacios de Valdehermoso y de Peñaflor y en los extremos de la encrucijada las torres de San Gil y la de San Juan, con una decoración barroca inigualable.
- Iglesia Oratorio san Felipe Neri (calle Conde) En 1895 fue servida por los PP. Misioneros del Corazón de María La iglesia es de una nave con planta de cruz. Bóvedas de cañón y lunetos en el cuerpo y media naranja en el crucero constituyen las cubiertas del edificio. En las pechinas se hallan escudos de los Patronos. El retablo principal es moderno y está presidido por la imagen del Corazón de Jesús. A la derecha existe una pequeña imagen de la Inmaculada del taller de Montañés del primer cuarto del s. XVII y a la izquierda la de San Juan Nepomuceno. En el ático pintura representando a San Felipe Neri. Es destacable el grupo de “la Sagrada Mortaja”(s. XVIII al XX). - Iglesia San Juan Bautista Destaca por su bella torre. Es uno de los edificios religiosos más antiguos de la ciudad. La sacristía guarda un magnífico Cristo de Pedro Roldán Iglesia de san Francisco de Asis. Aquí se asentó la comunidad de Frailes Menores de la Orden de San Francisco tras una primera ubicación en la ermita de San Gregorio, situada a extramuros de la ciudad. Su construcción fue muy accidentada, pues contó con la oposición del pueblo que llegó a derribar parte d las obras iniciadas, que finalmente se concluyeron en el año 1473 gracias a la intervención de los patronos de la fundación del convento que se encargaron de la custodia de las mismas. Inicialmente el convento contaba con todos los elementos característicos de este tipo de edificios, con tres claustros con capillas, huertas y jardines. Algunos han desaparecido; otros, como la sala del Capítulo o el refectorio, cubierto por bóveda de cañón con lunetos, sirve actualmente como vestíbulo del Cinema Cabrera. Al entrar nos sorprende el amplio "compás", que se inicia con dos arcos de medio punto sostenidos por un fuste romano de granito. La actual iglesia de apariencia neoclásica, conserva en el crucero bóvedas góticas de la época fundacional. El retablo mayor se considera como uno de los más importantes del barroco ecijano del s. XVII. La imagen de la Virgen de la Esperanza está atribuida a Jerónimo Hernández (S. XVI) Los "miradores" de San Francisco son los más pintorescos de la Plaza de España, cuya arquitectura nos recuerda a similares construcciones castellanas. Miradore de Peñaflor - Casa del Gremio de la Seda. Ubicada en la calle Más y Prat y datada en el s. XVIII. La estructura de las plantas superiores es análoga a la de los miradores. Recientemente ha sido restaurada devolviéndole a la fachada todo su colorido original. Convento de las Filipesas
- Convento de los Marroquíes (c/ Secretario Armesto) La iglesia sigue la tipología tradicional de los templos conventuales sevillanos, es decir, una sola nave como cajón alargado con testero plano. Su cubierta es de madera y su portada, adintelada y en estilo manierista, se fecha a principios del s. XVI. Dentro de la iglesia se puede observar uno de los mejores programas decorativos representativos del barroco ecijano. Hay cinco retablos, entre los que destacan por su programa arquitectónico y escultórico barroco y rococó el retablo mayor, el del muro del Evangelio dedicado a Santa Beatriz de Silva- y el retablo de la Santísima Trinidad, todos fechados en el s. XVIII. En el retablo mayor son notables la escultura de la Inmaculada y el Crucificado; el resto del retablo desborda de elementos característicos barrocos, con otras esculturas de menor protagonismo. El retablo de Santa Beatriz de Silva, fundadora de la orden, es de estética rococó. Por último, el retablo de la Santísima Trinidad, con estructura tardobarroca, destaca por su lienzo central, y se decora con rocallas a su alrededor.
- Iglesia de los Descalzos s. XVIII (c/ Marquesa) El templo, declarado Bien de Interés Cultural, tiene forma de cruz latina y bóvedas de cañón, su valor extraordinario se lo otorga la ornamentación, con motivos pictóricos, yeserías, el dinamismo de las líneas de rocalla mas la bella policromía general, logran uno de los ejemplares barrocos mas conseguidos de Andalucía. La portada trabajada en ladrillo visto es barroca del s. XVII, remata la parte superior una hornacina con una Inmaculada de barro cocido. El magnífico órgano del s. XVIII es uno de los más importantes de España. Está situado a los pies de la nave central sobre una bellísima tribuna de fina carpintería de celosías y pinturas al fresco de querubines tocando diversos instrumentos musicales.
- Palacio de Justicia (c/ Marquesa) Conocido popularmente como Palacio de las Tomasas, ya que perteneció a dos hermanas ecijanas apodadas así. Presenta una exuberante decoración historicista”, basada en la ornamentación de la Alhambra, lugar que impresionó vivamente a sus propietarias, y es uno de los más admirados por los visitantes y forasteros. En el zaguán encontramos un zócalo de azulejería de Triana. Destacan también los artesonados, el patio principal y la escalera.
- Iglesia Santiago (Plaza de Santiago) Es el edificio eclesiástico más interesante del Conjunto Histórico Astigitano, siendo una de las iglesias más elegantes perteneciente al estilo gótico-mudéjar del s. XV. La Capilla "indiana" de los Montero, presidida por la imagen de la Virgen de Gracia, atribuida a Pedro Millán. (S. XVI). En el interior y cubriendo el ábside de la nave central el retablo mayor, tallado en estilo de transición del Gótico al Renacimiento, la joya de esta capilla es el Cristo de la Expiración, de Pedro Roldán Son muy interesantes los capiteles de piedra con talla de mocárabes En la sacristía se guarda una rica colección de objetos litúrgicos. Leyenda:
Según cuenta la leyenda en el lugar donde hoy se ubica la actual torre, se halla enterrado un moro que data del año 756. Ecija en esta fecha tuvo que ser dotada de un Juez. Para la elección se escogieron a varios distinguidos “santones” para que sirvieran de mesa electoral. En el lugar donde hoy se ubica la torre, se colocó un santón que al observar que el partido electoral del que él era partidario iba perdiendo, se tragó unas cuantas bolas del partido contrario, con tan mala suerte que un centinela lo vio y fue juzgado, degollado y enterrado en el lugar donde cometió el delito. Se elevó una especie de monumento funerario encima de la tumba del Santón, pues era creencia árabe, que con el tiempo y las elecciones legales, el cuerpo del Santón se iría filtrando por los ladrillos y piedras del monumento. Desde aquella fecha se han sucedido multitud de elecciones y el pobre Santón sólo ha podido emerger la cabeza. (Detalle de la cabeza del "Moro" en la base de la torre.) El edificio fue originalmente propiedad de los marqueses de Benamejí y posteriormente de los condes de Valverde. Más tarde albergó la Remonta Militar y desde 1997 es sede del Museo Histórico Municipal. Entre los restos arqueológicos exhibidos en el Museo destaca la Sala de Arte Romano en la planta superior, con espléndidos mosaicos y esculturas como la Amazona Herida, la interesante colección de piezas metálicas prehistóricas, la “Placa de Écija” una singular pieza de oro tartésica, y las interesantes colecciones de inscripciones, capiteles, mosaicos o diverso material de uso doméstico de la época romana e islámica.
- Centro Interpretación Visual Ecuestre (Museo Histórico Municipal).
- Palacio Santaella (Calle Ignacio de Soto, s/n) La portada está labrada en piedra, con pilastras - cariátides que le dan gran personalidad. La escalera se cubre con una monumental cúpula sobre tambor cuyas yeserías están policromadas, se complementa con ornamentación floral y paisajes, obra muy relacionada con la fachada del Palacio de Peñaflor, probablemente realizada por el mismo taller. Es muy interesante la carpintería de este palacio, con magníficas puertas talladas.
- Iglesia Nta. Sra. De la Victoria. (Plaza Ntra.Sra. del Valle, 5) En la cabecera de la iglesia se conserva de la primitiva fábrica la capilla de S. Francisco de Paula, fundador de la Orden de los mínimos, con los enterramientos de los marqueses de peñaflor. La torre de original diseño está emparentada con la torre de la Victoria de Estepa (S. XVIII). Las portadas labradas en mármoles son de estilo barroco del s. XVIII. El interior de sencilla arquitectura con planta de cruz griega es del s. XX Entre los retablos destacamos al mayor, del s. XVII, presidido por la Virgen de la Victoria y el Stmo. Cristo de Confalón (s.XVI) clavado en una cruz ebonizada y con taracea de nácar, marfil y carey es de estilo renacentista con influencia gótica, de autor desconocido. El Stmo. Cristo en el misterio de losAzotes en la Columna es de autor anónimo del s. XVI.
- Palacio Almenara Alta. (c/ Mármoles)
- Convento la Merced (c/ Merced)
- Iglesia Ntra. Sra. de las Mercedes (c/ Conde)
- La Iglesia Santa Florentina (c/ Conde) Destaca por su portada, la cual data del s. XVIII. En la misma, resaltan por su interés unas cornucopias. En su interior se puede apreciar un retablo con pinturas de la escuela de Murillo, así como también un Calvario y esculturas del taller de Pedro Roldán.
-Iglesia San Gil (c/ san Antonio) La torre considerada la más bellla de Écija. La Iglesia de estilo gótico-mudéjar (S. XV), modificada en estilo barroco en el s. XVIII, con cúpula en el crucero y cubrimiento de bóvedas. Acoge pinturas de Alejo Martínez y Villegas Marmolejo, una de las imágenes más veneradas en Écija es el Stmo. Cristo de la Salud del s. XVI, entronizada en un retablo barroco del s. XVIII. El retablo mayor es un magnífico conjunto barroco.
- Iglesia Santa Ana (Plaza Giles y Rubio) Consta en los archivos la existencia en 1570 de una ermita dedicada a Santa Ana en el lugar que hoy ocupa la iglesia. La original torre es barroca del s. XVIII, muy ornamentada con azulejería y ladrillo tallado. La Iglesia de una sola nave con cúpula de media naranja en el crucero. La sacristia guarda una imagen del Cristo es del círculo de Juan Martínez Montañés, de 1630 y una imagen de san Ildefonso del XVII. En el retablo mayor, de estilo neoclásico, se venera al Cristo de la Yedra, Santa Ana, Santo Domingo y San Francisco. Los retablos laterales de la iglesia corresponden al s. XVIII, a la derecha se observa a la Virgen de la Caridad realizada en 1963. A los pies de la nave, en una capilla del lado de la epístola (derecha), se observa una pintura de la Virgen de Monserrat. La historia cuenta que en el año 1780 un catalán llamado Juan Alabert que se dedicaba al alquiler de carruajes, a su paso por Écija enfermó gravemente, alojándose en una hospedería situada en la esquina del puente, donde hoy se encuentra el Bar Montañés. Los monjes de la Iglesia de Santa Ana al enterarse de ello lo trasladaron a sus dependencias y lo cuidaron hasta que sanó. El hombre agradecido encargó una pintura de la Virgen de Monserrat haciendo que constara una inscripción contando su historia.
- Palacio Alcántara (c/ Emilio Castelar)
- Casa Palacio Garcilaso. (c/ Garcilaso)
- Casa Palacio Lasso de la Vega (c/ Garcilaso)
- Convento San Pablo y Santo Domingo (c/ Santo Domingo) La espaciosa iglesia se compone de tres naves, la central cubierta por una armadura de lacería, que evoca el estilo mudéjar y crucero. En la nave del Evangelio (izquierda), se suceden distintos altares: el altar de Santo Domingo Penitente (s.XVIII), la Capilla del Sagrario, altar del Nacimiento, altar de San Vicente Ferrer y el de Santa Rosa de Lima. La cabecera de la nave está presidida por el retablo mayor en estilo barroco. En la nave de la Epístola (derecha), se hallan los siguientes altares de santos: San Francisco Díaz, Sto. Tomás de Aquino, altar de la Beata Juana de Aza, antiguo altar de la Purificación de Nuestra Señora y de San Pedro Mártir, todos ellos del s. XVIII a excepción del primero. La Capilla de la Virgen del Rosario es el máximo exponente del barroco ecijano y merece una mención especial. Está situada a los pies de la iglesia. Posee una nave con tres tramos cubierta por bóveda y cúpula delante del altar. La decoración barroca es predominante en toda la capilla con mármoles de colores, espejos, hojarascas. Las paredes están decoradas con quince lienzos que representan los misterios del Rosario. El retablo principal de 1761 y alberga una hornacina con la imagen de la Virgen del Rosario del s. XV. Todo el retablo-camarín está concebido como un rompimiento de gloria recubierto de rocalla con querubines y espejos que crean un tremendo aspecto escenográfico y un movimiento propio del barroco.
- Casa Palacio de los Palma (calle Espiritu Santo). La entrada del palacio da paso al apeadero, donde se divide a la izquierda las caballerizas y a la derecha el patio central de dos plantas y con arcos de medio punto y columnas de mármol. Desde este patio se accede al patio de los naranjos, con una fuente de piedra y el antiguo pozo conventual. En la planta alta se pueden visitar las habitaciones con su mobiliario antiguo.
- Iglesia Santa Cruz (Museo de Arte Sacro) Plaza de Nuestra Señora del Valle La iglesia de Santa Cruz se construyó a finales del s. XVIII sobre un solar ocupado en épocas anteriores por otros edificios de culto, de los cuales se conservan restos en el patio contiguo (capiteles visigodos, arco mudéjar, arcadas renacentistas). Es asimismo notable el sarcófago paleocristiano del s. V con escenas bíblicas e inscripciones griegas hallado a fines del s. XIX, situado en el altar mayor. El retablo mayor es del s. XVIII y alberga en una hornacina la imagen de la Virgen del Socorro 1575. Entre las piezas de ofebrería destaca la custodia de Francisco Alfaro Acoje la imagen de Nta. Sra. Del Valle, Patrona de Écija.
- El Real Monasterio Santa Inés del Valle
- Convento las Florentinas (repostería)
- Casa Palacio Cárdenas (c/ Santa Florentina)
- Plaza de Abastos (Antiguo convento de Jesuitas)
- Antiguas carnicerías reales
- Convento las Teresas. Está emplazado en el antiguo palacio de los Condes de Palma, edificio mudéjar de gran interés erigido en los siglos XIV y XV. Algunas estancias del palacio están decoradas con interesantes yeserías mudéjares del s. XV. La monumental portada pertenece a la transición del gótico al renacimiento.
- Iglesia Ntra. Sra. Del Carmen (c/ de San Juan Bosco). La torre es de estilo barroco del s. XVII y la portada congrandes columnas-estípites es del s. XVIII.Aquí radica la real hermandad del Santo Entierro. La imagen del Cristo Yacente (S. XV), está introducida en una artística urna de carey y plata del s. XVIII. Los "relieves pasionistas" y "los Cuatro Evangelistas" están atribuidos a Duque de Cornejo (S. XVIII). La bellísima imágen de Nuestra Señora de la Soledad es del s. XVIII, enriquecida con la ráfaga, corona y media luna del gran platero cordobés Damián de Castro (S. XVIII).
- Palacio marqueses de Villaseca
- Palacio marqueses de Cortes de la Frontera
- Casa Palacio de Villa Verde de San Isidro.
- Convento Santísima Trinidad y Purísima Concepción
- Convento Visitación de Santa Isabel.
- Iglesia Divina Pastora (C/ santa Angela de la Cruz)
- Iglesia del Hospital de san Sebastián.
- IglesiaLimpia Concepción de Nuestra Señora
- Iglesia San Gregorio
- Iglesia Ntra. Sra. De Belén.
- Iglesia Concepción.




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