martes, 20 de enero de 2026

PUERTA DE LA JUSTICIA

 Bāb al-Šarī´a/Puerta de la Explanada A lo largo de la historia esta puerta ha sido conocida por otros nombres, de la Explanada, del Tribunal, de la Ley y en la actualidad Puerta de la Justicia. Es la única por la que se puede acceder a la Alhambra. La puerta fue levantada en junio de 1.348, según la enorme lápida fundacional dispuesta sobre el segundo arco de entrada en bellos caracteres cursivos tallados sobre mármol y pintada y es obra de Yūsuf I, Abū l-Haŷŷāŷ (1353-1354). Conserva grandiosa fachada exterior, empotrada en el macizo de la gran torre, de planta alargada, esbelta y monumental. Está fortificada por el cuerpo saliente de dos torre unidas por un arco de herradura de gran altura volteado a ras de los dos cuerpos cúbicos salientes, que forma el espacio de la buharda para la mejor defensa de la puerta, dispuesta de modo lateral a la muralla. Los dos cuerpos cúbicos salientes muestran en sus ángulos hacia la fachada obra de sillería a soga y tizón, inscrito en el recuadro de ladrillo que se eleva hasta la mitad de la torre. El arco interior, que es el que forma la puerta, es asimismo de herradura, con dovelas de mármol, y se mantiene sobre dos columnas con capiteles también de mármol, en cuyas escias se lee: “ Alabanza a Dios”, “No hay otro Dios que Allāh y Mwammad es su enviado”, “No existe otra fuerza que Dios”.

Y en su dintel adovelado y en su clave de mármol aparece esculpida una mano grabada en hueco, la «Mano de ´Ā´iša» Quienes pretenden conocer los símbolos mahometanos afirman que los cinco dedos de “la mano” símbolo de los cinco preceptos fundamentales de la fe musulmana:

  • La Profesión de Fe, por la cuál una persona se reconoce libremente creyente en Dios

  • La limosna, una norma social con los más pobres de la comunidad

  • La plegaria u oración, cinco veces al día, con la única obligación de estar dirigida hacia la Mekkah/Meca

  • El ayuno, obligatorio en el mes de Ramaān, desde la salida hasta la puesta del Sol.

  • El peregrinaje a la Mekkah/Meca, al menos una vez en la vida y si se disponen de los medios necesarios

          Este arco flanqueado por dos pequeñas ventanas da paso a un espacio abierto para la defensa dispuesto de modo análogo al que existe en la Puerta de Bisagra de Toledo, haciendo el oficio de los matacanes medievales y, tras el, se encuentra la puerta interior, con arco de piedra, asimismo adovelado a la herradura y concha en su clave y albanegas, sostenido por medias columnas con capiteles cúbicos, en cuyo ábacos corren estos letreros, con la profesión de fe musulmana:

            Alabanza a Allāh. No hay otro dios que Allāh y Mwḥāmmad es su enviado. No existe fuerza sino en Dios”.

        El arco y su entorno estuvieron estucados de ladrillo rojo; el resto de la torre-puerta lo estuvo fingiendo sillares blancos con tendeles almagra. La fachada exterior de la puerta es de bloques de mármol, con arco apuntado de herradura, semicolumnas talladas en los sillares, dovelaje remetido o saliente, alfiz y trasdós con moldura en nacela, y dintel por encima con la dovela clave, la piedra angular del pórtico se ha grabado, también en desusadas proporciones, una “Llave con un cordón” que sin duda tiene un sentido simbólico de la fe o del poder, la llave de David transmitida al Tabi´un/Profeta Mwāmmad :

        "Y colocaré sobre tus hombros la llave de la casa de David, para que seas tú quien la abra y ningún otro haya de cerrarla, y para que seas tú quien la cierre y nadie haya de abrirla (Isaías, XXII, 22).

        Se ha asegurado que los āndalusīes bordaron en sus estandartes la llave como blasón de sus guerras, en oposición al emblema de la cruz que esmaltaba los feudos cristianos; anunciaba el poderío conquistador de que se hallaba investido el Profeta: "Aquel que posea la llave de David será quien abra las puertas, y nadie las cierre, y cuando aquél las cierre, ningún otro hombre las abrirá" (Revelación, III, 7.)

Tras este arco hay una abertura superior o buharda que permitía una mejor defensa al poder arrojar desde lo alto aceite hirviendo, plomo fundido, piedras, lanzas y flechas en caso de un ataque además de convertirse en un foco de luz cenital que resalta la decoración epigráfica y la yesería que embellece esta puerta.

Sobre el arco citado hay una faja de mármol de unos cinco metros por 0,80 metros de alta, con la siguiente inscripción árabe, escrita en dos líneas, en caracteres cúficos enlazados con hojas y ramas:

Mandó construir ésta puerta llamada al-Šarī´a/Puerta de la Explanada –´ Allāh haga próspero por ella la ley del Islam y sea un signo de gloria duradero – nuestro Señor el ´Āmir de los musulmanes, el ´Āmir, el Guerrero de la fe, el Justo Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf I ibn Ismā´īl 1.333-1.354, hijo de nuestro señor el ´Āmir, el Guerrero de la fe, el Santificado Abū l-Walīd ibn Naşr. Se terminó esta obra el mes de la Natividad del año 749 (junio de 1348). Haga Dios gloriosa y protectora esta fundación e inscríbala entre las obras piadosas e inmortales.

Excepcional por su tamaño y expresividad es la cartela epigráfica o lápida que recorre por encima este arco con el siguiente texto:

"Mandó construir esta puerta, llamada de la Explanada -ayude Dios en ella la ley del Islam, ya que la ha levantado para glorificarle por largo tiempo- nuestro Señor el Emir de los Muslimes, el sultán guerrero y justo Abū-l-Hayyay Yusūf, hijo de nuestro Señor el sultán guerrero y santo Abū-l-Walid ibn Nasr, premie Dios en el Islam sus acciones purificadoras y acepte sus hechos de armas. Fue levantada en el mes Mulud el engrandecido, año setecientos cuarenta y nueve (1348d.C.). Hágala Dios una potencia defensora y escríbala entre las acciones buenas e inmortales".

Un gran paño de azulejos vidriados en relieve asciende por encima hasta el arco rebajado estucado de descarga, y el área a su altura igualmente estucada. El piso alto abre a la buharda por ventana de dos arcos con columna parteluz, y lateralmente por arquillos de herradura.

Tras la toma de la ciudad por los Reyes Católicos y para romper el maleficio que decía que si la mano llegaba a tocar la llave la Alhambra sería destruida, se rompe este paño cerámico para hacer una hornacina e instalar en ella una Virgen con el Niño románica, obra del maestro Roberto Alemán con el yugo y las flechas en la base. La escultura original de la Virgen de la Antigua está actualmente en el museo de Bellas Artes de la Alhambra.

El arco de entrada se refuerza con otro interior de piedra franca y entre ambos giran las hojas de la puerta forradas de hierro y con interesantes cerrojos y pestillos árabes y, al traspasar su umbral se penetra en un amplio zangüan y en rampa para dificultar el acceso a los posibles enemigos. Una vez que accedemos al pasillo interior observamos los bancos para la guardia bajo grandes arcos y en la pared los soportes para las lanzas y picas, para la guardia, y presenta puerta chapada, con magníficos cerrojos con recodo guarnecidos de arcos, formado por tres naves, que se cortan en ángulos rectos.

Bāb al-Šarī´a/Puerta de la Explanada

El conjunto de bóvedas que se atraviesan son: esquifada con una de aristas, de espejo, baida, de medio cañón con lunetos sostenida por arcos semicirculares, y de mocárabes, habiendo cinco arcos practicados en el grueso de los muros para asiento de la guardia, la más interna convertida en un altar y al final de la última nave se halla la puerta de salida, con arco de ladrillo rojo agrimelado, guarnecido con lóbulo, y dintel, ya destruido, sobre él. Su albanega izquierda conserva preciosa decoración de azulejos con rombos de línea mixta y ataurique en verde y azul sobre fondo blanco.


La puerta interior, cuyas albanegas se decoraban con azulejos vidriados en relieve, se cierra desde el callejón de la guardia mediante cerrojos, por si la puerta era tomada por asalto inesperadamente. El piso alto muestra vivienda con sus salas abovedadas y escalera de subida a la azotea.

Esta puerta constituye un saliente en la muralla del recinto, por eso se le dotó de tan potentes defensas y combinación de arcos, para así dominar el zangüan que abre la puerta.

Además de su diario uso cívico-militar sirvió para salir en las grandes fiestas religiosas a la explanada en pendiente de la colina del Mawrūr.

Tras haber dejado atrás la barbacana subimos estrecho callejón, a cuya derecha debía hallarse la muralla, tras la cuál correría el foso interior, a la izquierda del callejón se encuentra el muro de defensa de la fortaleza, rehecho después de la conquista con trozos de piedra procedentes de las sepulturas āndalusīes, labrados en sus cantos con trazas geométricas o letreros cúficos en relieve.

A ésta parte de la muralla correspondía una torre, y otra ya perdida. Al extremo del callejón que por la derecha desemboca en la llamada Plaza de los Aljibes, a cuya entrada y en sentido transversal se eleva la Puerta Real, derribada por ruinosa después de 1527 e inmediatamente a Puerta del Vino, con la que al parecer formaba ángulo recto.



No hay comentarios: