jueves, 26 de febrero de 2026

MIRADOR DE LINDARAJA


Bū de Abū l- Ŷuyūš Naşr/Bahw/Mirador de Lin-dar-´Ā´iša 

       Esta torre, en origen ofrecía estancia con ventanas bajas y celosías, centradas por una linterna cubierta por armadura ataujeradas con sus piezas decoradas con policromía. La entrada, solería y zócalos de estuvo fueron colocados por Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V, y sus yeserías interiores por Abū ´Abd Allāh Mwāmmad VII o Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf III, quizá éste por aparecer su kunya en el arrocabe y haber respetado en la portada de acceso la de su abuelo Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V, cuya obra es contemporánea a la del Palacio del Riyāḍ, con dintel en cuyas dovelas aparecen puños de mano cerrada con el pulgar recto sosteniendo composiciones de ataurique

        El arco de ingreso es de mocárabes con perfil mixtilíneo por los reiterados descensos que forman las adarajas en su composición ascensional; sus arranques serpentiformes apoyan en una cornisa de arquillos de mocárabes, con un bello intradós adarajado con motivos de clave. En la misma cornisa apoyan una columnillas decorativas que fingen apear un arco de trasdós, apuntado y lobulado. Una cenefilla epigráfica cúfica forma parte del arco lobulado de trasdós, prolongándose luego formando el alfiz y el círculo de ocho lóbulos que decora las albanegas en las que aparece el tema del puño de mano y pulgar recto sosteniendo un ramillete de ataurique, tema floral que se repite otra vez al otro lado del círculo lobulado. El intradós de éste arco de acceso al bahw tiene zócalos de alicatado de lazo de ocho en que una traza grande alberga a otra pequeña con proporción fija de 1 a 24, con ingenio y preciosismo admirables, pero distando mucho de llegar a la creatividad y espontaneidad de la composiciones de zócalos de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I ibn Ismā´īl.

        Las ţāqas están fingidas por arcos ornamentales ciegos enmarcados por cuatro cenefas cada uno con su respectivo poemilla. Los ángulos y entrantes de cada frente muestran zócalos de alicatados de ruedas sencillas de 8 o de 9 y 12, sin entrecalle de cintas. Las ventanas, de un arco o dos, muestran alfiz epigráfico con un poema de fina y elegante letra cursiva, muy bien proporcionada. En los pilares angulares se vuelve a repetir la solución del arco de entrada; cornisas de mocárabes que sirven de soporte a motivos serpentiformes, de los cuales arrancan las adarajas de los arcos de mocárabes mixtilíneos con descensos en sus movimientos ascendente, estando descentrada la labor de mocárabes, lo que provoca una falsa sensación óptica de profundidad. Lo trasdosa un arco lobulado que descansa en columnillas ornamentales. Estos arcos de mocárabes, que cobijan ventanas ornamentalmente, tienen tímpanos triangulares decorados por frases laudatorias en cúfico a Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V, donde las cintas de prolongación de sus letras, con absoluta simetría axial, componen un rígido trazado geométrico, con un relleno de jaculatorias cursivas y de ataurique. Este maestro calígrafo muestra un gran virtuosismo en el trazado de la letra.

       Este bahw se cubre con una armadura de cintas apeinazadas cuyos huecos rellena cristales traslúcidos de colores, por cima de las cuales se cubre el cuerpo lucernario de ventanitas y se encuentra la armadura real que sostiene el tejado, solución de cristalera.

       Completa Alcoba a N un jardín, a 6,20 cm más bajo que el pavimento del bahw; la torre de Abū al-Ŷuyūš Naşr I fue entonces provista de su entrada, con fachadita con dintel en cuyas dovelas aparece repetidas veces el tema de la mano cerrada y pulgar recto, sosteniendo ramilletes derechos de ataurique.

       La decoración de las jambas del arco termina con un zócalo de azulejos de peregrina belleza, por las finuras y complicación de su traza y por la prolijidad de su trabajo, que hace que el orden rítmico de su labor se pierda y que no se haya superado. En él van combinadas dos trazas; una grande y la otra muy menuda injertada en ella. Los colores son como en general, negro, violeta, verde blanco y amarillo. El zócalo termina con una inscripción también de alicatado, de labor diminuta y sutil.

El pavimento es, asimismo, de azulejos, aunque ya muy deteriorados y de traza distinta y más amplia.


Ŷinān/Jardín de Lin-dar-´Ā´iša/Lindaraja

        Llamado también de los Naranjos y de los Mármoles, se levantó entre 1526 y 1538, al tiempo que se construían las seis habitaciones del emperador Carlos V, en los jardines que ya existían entre el Alcázar y la muralla fue remozado en el siglo XVI, que mejor responde a la idea de jardín cerrado como lugar de encantos y delicias, cuenta con cipreses, acacias, naranjos y arbustos de boj. Su centro lo ocupa una gran fuente de mármol, colocada en 1626 aprovechando la gran taza árabe agallonada que se encontraba en el Patio del Cuarto Dorado, en su borde, figura el siguiente poema. rodeando la gran fuente central de mármol, decorada en su borde con una poesía.

Poema fuente Lin-dar-´Ā´iša/Lindaraja

«Yo soy un orbe de agua que se muestra a las criaturas diáfano y transparente
Un gran Océano cuyas riberas son labores selectas de mármol escogido
Y cuyas aguas, en forma de perlas, corren sobre un inmenso hielo primorosamente labrado.
Me llega a inundar el agua,

pero yo, de tiempo en tiempo,
voy desprendiéndome del transparente velo con que me cubre.
Entonces yo y aquella parte del agua que se desprende desde los bordes de la fuente,
aparecemos como un trozo de hielo, del cual parte se liquida y parte no se liquida.
Pero, cuando mana con mucha abundancia, somos sólo comparables a un cielo tachonado de estrellas.
Yo también soy una concha y la reunión de las perlas son las gotas,
semejantes a las joyas de la diestra mano que un artífice colocó
en la corona de Ibn Naşr del que, con solicitud, prodigó para mí los tesoros de su erario.
Viva con doble felicidad que hasta el día el solicito varón de la estirpe de Galeb,
De los hijos de la prosperidad, de los venturosos,
estrellas resplandecientes de la bondad, mansión deliciosa de la nobleza.
De los hijos de la cabila de los Jazrech, de aquellos que proclamaron la verdad y ampararon al Profeta.
El ha sido nuevo Sa'd que, con sus amonestaciones, ha disipado y convertido en luz todas las tinieblas
Y constituyendo a las comarcas en una paz estable ha hecho prosperar a sus vasallos.
Puso la elevación del trono en garantía de seguridad a la religión y a los creyentes.
Y a mí me ha concedido el más alto grado de belleza, causando mi forma admiración a los sabios.
Pues nunca se ha visto cosa mayor que yo, en Oriente ni en Occidente
Ni en ningún tiempo alcanzó cosa semejante a mí,
rey alguno, en el extranjero ni en la Arabia.»

Ibn Zamrāk


     Por el frente sur del jardín se penetra en los sótanos de Sala de las Dos Hermanas, cuerpo de aposentos abovedados, en torno a uno central, llamado Sala de los Secretos, porque su bóveda baída permite transmitir el sonido de ángulo a ángulo de ella


      A la derecha de ésta misma galería, una puerta comunica con las dependencias de servicio de los Ḥammām y, a la izquierda, otra puerta, con arco de herradura, da paso a unas habitaciones modernas. La galería del Este, tiene ventanas con vistas a los jardines del Partal y la septentrional conduce por un pasadizo a la muralla, donde se alza la torre de Abū ´Abd Allāh/Peinador de la Reina.

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