sábado, 14 de febrero de 2026

CUARTO DORADO (ALHAMBRA)

 

Cuarto Dorado 

       Desde el Mexuar se accede al Cuarto Dorado; Sala en la que el ´Āmir recibía a los que apelaban a su juicio supremo. Quienes tenían audiencia con el ´Āmir eran llevados a la puerta de su Palacio, luego eran introducidos en la Sala del Cuarto Dorado a la espera de la recepción pública ante la fachada. Esta Sala muestra tres arcos; más grande el central que los laterales, hacia la galería de tres arcos que la precede; cerraban con puertas, doblando las laterales en librillo mientras que el central lo hacía con puertas a la galería que giraban en quicialeras y gorroneras.

      La Sala del Cuarto Dorado era el lugar de espera hasta que la audiencia comenzaba y sus puertas se abrían cuando el soberano ya estaba sentado ante la fachada, protegido por su guardia. En época de Isabel I de Castilla-León y Fernando II de Aragón ésta Sala sufrió alteraciones, como el cegar sus ventanas laterales con nuevos zócalos y yeserías, abrir un gran ventanal gótico-mudéjar central con asientos laterales, renovar las yeserías de la estancia parcialmente, pintar sus emblemas en el friso de la armadura, la cuál fue dorada con amorcillos y cardiñas-grutescos renacientes, dando el actual nombre a la sala.

       Obra de Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V Su fachada sur, la componen tres arcos apoyados en columnas con capiteles de mármol (s. XII o XIII), se alza sobre tres gradas de mármol blanco, precedidas por una buena fuente en el centro del patio y muestra tres arcos peraltados en la planta baja y una doble ventana con columna de mármol en la planta alta. Al lado izquierdo del pórtico se ve un arquillo de herradura que comunicaba con el Mexuar. Al fondo, se abre otro arco grande festoneado, con quicialeras de mocárabes, coronado por dos celosías y flanqueado de otros dos pequeños, sirviendo de ingreso a un aposento.

          Con alero original de madera de cedro, decoración de piñas y conchas. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica del arrimadero. Es la entrada al palacio oficial. La estancia cubierta con alfarje de lazo, decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los reyes Isabel I de Castilla-León y Fernando II de Aragón. En el centro de la Sala y bajo un friso de mocárabes hay un balcón con columna de mármol en el centro y capitel cristiano, decorado con los mismos emblemas reales y, a ambos lados, vanos adintelados, actualmente cerrados, que eran los primitivos miradores sobre el bosque que se extiende al pie. Frente al Cuarto Dorado, que muestra una bella techumbre renacentista, puede admirarse la fachada del Dār Qumāriš/Palacio de Comares. El visitante llega por un estrecho pasillo, en doble recodo, cortado por tres puertas y asientos para la guardia, cercado por puertas que abren en el sentido contrario, une este patio con el Patio de Comares conocido también como Patio de la Alberca o de los Arrayanes. Pasadas éstas estancias se abre el Patio de Comares/Patio de la Alberca o de los Arrayanes palabra que en árabe quiere decir arca de aguas o estanque. El patio de 36,60 metros por 23,50 en el lado norte y 22,95 en el sur, flanqueado por dos naves de aposentos destinados a viviendas y, en los testeros, pórticos de siete arcos semicirculares, seis de ellos con adornos de rombos calados que dejan filtrar la luz, ceñidos por columnas de mármol con capiteles cúbicos adornados de variada labor de hojas y el central mayor, con enjutas macizas decoradas de ataurique y capiteles mocárabes.

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