sábado, 31 de enero de 2026

Torre del Qāḍī (ALHAMBRA)

 

Torre del ī

         Esta torre anteriormente llamada del Preso (s. XVI) y del Paso de la Zorra (s. XVII y XVIII), se encuentra entre la torre de los Picos y la de la Cautiva. Su zangüan lo atraviesa un pasadizo para la comunicación del camino de ronda y una escalera conduce por la derecha a su plataforma, quedando a la izquierda el acceso a la Sala principal, de 4,45 metros por 3,40), muestra los arcos y albanegas de sus ventanas con un decorado de ataurique cubierta por bóvedas esquifadas y cuyo muro, desnudo de decoración, presenta tres ventanas con yesería de la época de Abū -l-Ḥaŷŷāŷ Yusūf I, dependencia en las que se alojaría un jefe que controlaría a la guardia, que a continuación pasaban a Torre de la Cautiva, por caminos de ronda abovedados en su recorrido por las murallas de Qal´at al-Hamrā a Generalife.

      Esta torre, restaurada en 1924, está frente al callejón que lleva a la entrada primitiva de Generalife.

viernes, 30 de enero de 2026

Torre de los Picos o Puerta del Consuelo (ALHAMBRA)

 

Torre de los Picos


Torre de los Picos o Puerta del Consuelo

         La Torre de los Picos es una construcción defensiva que a su pie, guarda la Puerta de Hierro, situada en la muralla septentrional, da a la Cuesta de los Chinos. Por esta puerta cruzaban los soberanos a Generalife, o salían a la sierra o bien al río Darro, sin tener que pasar por Granada. Fue contruída Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II (1273-1302) pero con intervenciones de Mwāmmad V (1354-1359, 1362-1391); posteriormente y tras la conquista, su parte alta y pasaje fueron modificada por las Reyes Católicos reforzándola con muros hechos con macabrillas y en el exterior por un baluarte y la Puerta de Hierro.

        Es de piedra, presenta arco apuntado de herradura que vuela sobre las impostas. La torre protege la puerta del Arrabal y refuerza la muralla. Esta torre es una de las más extrañas y originales de la Alhambra en cuanto a las soluciones estructurales, ya que las ventanas talladas en piedra, la presencia de una bóveda de crucería en su estancia principal y los matacanes o salientes de piedra que se ven en la parte alta, son claramente diferentes al resto de las construcciones nazarīes. Su interior se compone de 3 cuerpos, el último con curiosas bóvedas de ojivas, cuyo nervio de perfil arcaico, apoyan en los ángulos sobre pilares cuadrados que debieron reemplazar, en época reciente, a las antigüas columnas. Tres arcos con balcones gemelos de piedra dan luz a éste aposento, decorado sus albanegas menudas ornamentaciones, enmarcada por ancha faja con el lema nazarī.

        De los otros dos pisos, el segundo tiene una sala rectangular con bóveda esquifada y el inferior carece hoy de entrada. Exteriormente, la torre tuvo dos barbacanas en las esquinas de la plataforma y de ellas subsisten las ménsulas en que apoyaban. Destinadas a defender una entrada a la fortaleza que comunicaba con Generalife. Es así llamada por la forma de sus almenas, primitivamente cuadra y posteriormente rehechas rematándolas con pirámides de ladrillos, para aguantar matacanes desde los que se podía repeler intentos de asalto. Sus ventanas en piedra son del más puro estilo ānadalusī. En ésta torre existe una puerta, llamada de arrabal, que comunicaba con la zona noreste de la Alhambra y con Generalife. Quien salía por aquí podía ir al Sacromonte y salir sin pasar por la ciudad de Granada. Todo este entorno fue muy modificado tras la conquista. Parte de este recinto fue usado para construir un baluarte exterior con caballerizas para proteger la torre de los Picos. El baluarte tiene galerías de arco escarzano con bóveda de cañon y ventanas abocinadas para la artillería y lo cierra la llamada Puerta de Hierro. Toda esta ampliación fue mandada hacer por Íñigo López de Mendoza, Alcaide de la Alhambra durante parte del s. XVI. Desde la torre de los Picos, tiene al pie un pasadizo abovedado, a cuyo exterior se abre una puerta y su Puerta, como todas las puertas exteriores, es en recodo y en rampa para dificultar el acceso a posibles atacantes, con arco de herradura apuntado de piedra e imposta y clave “ya perdida” de mármol, que da paso a los cuarteles, baluartes y caballerizas con torre, que defendía esta puerta.

jueves, 29 de enero de 2026

TORRE DE LAS GALLINAS

 TORRE DE LAS GALLINAS

Torre defensiva y engarzada en la muralla y cuya primera planta, con entrada por un arco de medio punto de ladrillo, tiene bóvedas de medio cañón, puerta de salida al adarve, por cuyo interior pasaba la guardia para ser controlada por el jefe militar que la habitaba. Y a su derecha, el arranque de la escalera que comunica con el otro piso. Este consta de dos dependencias, con arcos de medio punto, cubiertas de bóvedas esquifadas y sobre él corre la plataforma de la torre rodeada de almenas piramidales.
Al pie de ésta torre se encuentra el pavimento primitivo y parte de los poyos de piedra que servían para descabalgar a los jinetes que llegaban de la ciudad a la explanada empedrada que se extendía ante la entrada del Palacio.
El patio primero, de 14,60 metros de ancho, tiene puerta en el centro y sólo quedan de él restos de los cimientos árabes de las construcciones que lo limitaban. Al fondo, en el ángulo derecho, los muros de un aposento al que daba acceso una escalera, rompen la simetría del conjunto y, a su pie, adosado al muro, hay un pilar de mármol que aún conserva trozos de los azulejos verdes y blancos que revestían su frente.
El patio segundo comunica con el anterior por una escalera de mármol abierta en su centro y, a su final, un pequeño corredor. Su planta es cuadra 22,50 metros de lado, con albercas en medio y naves de habitaciones a derecha e izquierda, éstas últimas desaparecidas en el s. XVI, conservándose sólo los cimientos a ambos lados de la puerta de entrada.
La torre, de 4 metros por 3,80 de planta, está ricamente decorada por dentro con atauriques y cornisa de mocárabes. Tiene tres balcones con restos de celosías y en el alfiz de su arco de entrada, por la parte inferior, la siguiente inscripción:
“ Oh confianza mía, oh esperanza mía, tú eres mi sostén. Oh Profeta y enviado mío sella con el bien mis obras”.
Las albanegas ostentan el lema nazarī:
wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor
La ventana central de la torre tuvo un mirador de madera y su techo es un interesante alfarje, dejando a la vista el espesor de sus maderas ensambladas y con florón de mocárabes en el centro. Dos arcos laterales comunican la torre, por la izquierda con una pequeña galería de tres arcos y ventanas modernas y, por la derecha, con otra que tenía puerta al oratorio que existe inmediato a la Sala del Mexuar.
Desde aquí hasta la Torre de las Picos desapareció el muro, con lo cuál se perdieron otras dos pequeñas torres y el camino.

LA La TORRE DEL CUBO O DE LA TAHONA (ALHAMBRA)

 La TORRE DEL CUBO O DE LA TAHONA

Esta torre quedó empotrada en la Torre del Cubo, construida en época cristiana para la artillería, cegando el camino salvo por el adarve superior de la muralla hasta que Prieto Moreno abrió este túnel. Por este espacio se accedía desde alcázar hasta un mercadillo o zoco. Es una torre sin aristas para servir de colchón a los impactos de las balas de cañón que se usaban con frecuencia. Está unida a la muralla que une Alcázar con los Palacios.

martes, 27 de enero de 2026

TORRE DEL ADARGUERO O HUECA (ALHAMBRA)

 TORRE DEL ADARGUERO O HUECA


Ocupa el otro ángulo del mismo lienzo de muralla y tiene de base 8,60 metros por 9,40, como la anterior, debió ser maciza hasta el ras de la muralla o cuando menos, más reducido su hueco, adelgazando luego los muros hasta 1,60 metros. Sólo se conserva de ella, muy incompleto, el cascarón, a cuyo través se penetra directamente en el recinto desde el x. XVI, de cuya época data su nombre. En cuanto al lado sur; lindero con el Jardín de los Adarves, hubo en él dos torrecillas y, de ellas, únicamente queda, y ya muy renovada, una de 6,20 metros por 4,80 de planta.

Recorremos ahora, la ronda de los 1.400 metros de murallas, que los soldados de la guardia harían por el adarve alto, desde la poterna de la Torre del Cubo o de la Tahona hasta la otra poterna, sobre el actual de ingreso de alcazaba.

lunes, 26 de enero de 2026

LA TORRE QUEBRADA (ALHAMBRA)

 

La Torre Quebrada

    Esta torre se encuentra en la zona más ancha de la muralla de alcázar, en su parte central y es la que vemos nada más entrar. Maciza hasta la altura de la muralla, y desde aquí forma dos pisos cada uno con cinco estancias alineadas, más larga las dos extremas y las otras dejando un tramo libre hacia la Plaza de Armas, a manera de corredor, por lo que resultan más cortas. Su nombre se debe a que está construida sobre otra torre más antigüa y se agrietó al ceder el terreno, en 1838 y que destruyó la escalera, por lo cuál hoy se penetra en ella por la Torre del Homenaje. Su interior como se ve es hueco y tiene arcos por abajo. Casi al pie de la Torre Quebrada, existe una gran mazmorra, con sus divisiones interiores para los prisioneros, análoga, aunque menor, a otra descubierta a fines de 1923, en la Plaza de Aljibes, junto a Puerta del Vino. El final del mismo lienzo lo ocupa la torre que se conoce con el nombre de Torre Adarguero o Hueca. Estas tres últimas torre dan a la gran explanada, o Plaza de Aljibe.

domingo, 25 de enero de 2026

LA TORRE DEL HOMENAJE (ALHAMBRA)

 

La Torre del Homenaje

    Mandada construir por Mwāmmad I. La Torre del Homenaje, dominadora, que debió de ser el centro neurálgico del mando de la fortaleza. Su planta mide 12,12 metros por 10,45 y es una de las más elevadas -26 m.- y además es una torre dedicada a vivienda. Tiene un total de siete plantas, las dos primeras incomunicadas de las otras, con su entrada por el adarve alto de la muralla, a la altura de la tercera planta. A la segunda planta se llega por un corredor del que arranca una escalera para los restantes, cubierta con bóveda de cañón y semi-cañón. Esta planta (así como el tercero y cuerto) está dividida en seis compartimentos cuadrados separados por machones de planta cruciforme que apoyan arcos de medio punto y se cubren con bóvedas de diversas formas. Muestra cuatro pilares adosados- dos en cada muro longitudinal- y dos pilares cuadrados exentos, cubriéndose con bóvedas de cañón entrecruzadas que forman lunetos. Esta planta con saeteras servía para albergar un cuerpo de guardia contínuo que vigilaba el acceso, el pasaje y la escalera del mismo al adarve de la muralla; y dentro de la torre vigilaba a los cautivos, o a las provisiones que se guardasen en la primera planta, prácticamente bajo tierra, accediéndose a la misma desde hueco practicado en su bóveda mediante cuerda o escalera portátil. Esta primera planta tiene tres espacios con bóveda de cañón comunicados por arcos sobre pilares Desde la plataforma que forma la azotea sobre el pasaje abovedado, y en su ángulo abierto al cielo y controlado desde éste lugar elevado, se accede mediante corredor con recodo a la planta tercera dividida en seis espacios con dos pilares centrales cruciformes y otros cuatro adosados, cubiertas con bóvedas baidas e iluminadas por cuatro saeteras. La escalera de acceso a la planta cuarta se halla en el corredor de acceso practicada en el grosor del muro perimetral, como ocurre entre dos plantas de Torres Bermejas. La planta cuarta muestra sus seis espacios con bóvedas de aristas, y la escalera de subida con desarrollo en “U” La planta quinta muestra uno de de sus tramos con bóveda baida, y los otros cinco con bóvedas de ocho paños baidas sobre semitrompas de aristas; solo una bóveda muestra clave plana circular en la que acaban los ochos cascos. Tiene esta planta cuatro saeteras para iluminación y defensa, con puerta de salida al adarve E

    La sexta planta ofrece patio rectangular y en torno a él cuatro estancias, dos con alcobas en su extremo; en ésta planta se supone que vivió Mwāmmad I y luego los sucesivos Alcaides de alcazaba, aunque no se han conservado restos de letrina ni de hogar. Por encima está la azotea del adarve almenado Esta era la entrada primitiva a alcázar. Está al lado de la Torre del Cubo -a la derecha. En sus bajos existe una mazmorra que también se utilizaba como almacén de grano, sal y especias.

sábado, 24 de enero de 2026

LA TORRE DE LA VELA

 

La Bū al-a´am/Torre Giafar o de la Vela                                                                                                 

        Mandada construir por Mwāmmad I. Es la torre de mayores dimensiones. Tiene planta cuadrada, de 16 m. de lado y 26,80 m. de altura. Distribuyéndose por dentro en cuatro plantas de progresiva amplitud por ir adelganzándose sus muros desde 4,60 hasta 1,62 metros y todavía queda maciza su base, lo bastante para quitar el riesgo de que por fuera la minasen. La plataforma superior fue almenada; sus almenas, que han sido encontradas encavando alrededor de la torre, cayeron cuando el terremoto de 1522, lo mismo que ocurrió con el sistema de abastecimiento de agua, mediante vaso comunicante subterráneo con el aljibe inmediato. La primera planta mal replanteada en el grosor de su plataforma de hormigón, lo cuál ha ocasionado el que se macize y altere sus otras plantas por amenazas de ruinas, perdiendo la disposición galana y abierta de sus vanos interiores. Carece de luces; el segundo tiene pequeñas ventanas abocinadas al norte y oeste con dinteles de madera y, el último un amplio ventanal a septentrión. Tiene su acceso desde una apertura en la bóveda y sirvió de mazmorra, y en caso de asedio para almacenar grano y alimentos.

        Las plantas segunda, tercera y cuarta van disminuyendo progresivamente el grosor de su muro perimetral según suben, y muestran una cámara cuadrada central abovedada con dos pasillos concéntricos abovedados que la rodean, teniendo la más exterior arcos que atajan sus ángulos y cubiertos respectivamente con bóvedas de aristas, baida y de aristas. La cámara central es esquifada de ocho paños, con trompas de semibóveda de aristas en la planta segunda, de aristas con trompas de semibóvedas de aristas en la tercera, y en la cuarta muestra bóveda esquifada. De este tipo son las tres cámaras de la primera planta subterránea, que en origen se separaban por sólo cuatro pilares. Los pasillos concéntricos se cubren con bóvedas de cañón y sus arcos apoyan en pilares, mostrando el exterior tres arcos por lado que comunican con el pasillo interior; éste tiene dos arcos de comunicación en las plantas segunda y tercera, y uno solo en la cuarta. El muro perimetral es de hormigón, pero toda la obra interior es de ladrillo unido con yeso durísimo.

Se accede a la planta segunda, independiente de las dos más altas, con un pasaje en recodo, y desde ésta se baja mediante cuerda o escalera de mano a la primera. La estructura de cámara central con doble pasillo deambulatorio concéntrico, comunicadas diáfanamente mediante arcos sobre pilares, induce más a pensar en torre palatinas, o incluso en estructura de alminares con rampa circundante, que en una torre militar como lo es. Al tiempo que se hacía esta torre se construyó el aljibe próximo y con posterioridad el ammām anexo a E

La disposición interior de éstas plantas es bien curiosa, con arcos apeados por pilares que determinan galerías en torno y cubiertos los espacios por interesantes y variadas bóvedas (esquifadas, de cañón, baidas y de aristas). Los arcos son, casi todos, semicirculares, otro escarzanos y dos apuntados en el piso bajo, siendo pilares, bóvedas y arcos de obra de ladrillo. Los destrozos del tiempo y los cambios realizados modernamente para convertir el torreón en vivienda, han segado arcos y hechos otras deformaciones, de manera que, hoy, la segunda y tercera planta se hallan desfiguradas, habiéndose añadido una escalera actualmente en uso en sustitución de la primitiva ya desaparecida, que ocupaba el ángulo sur-este. La entrada actual a la torre, cae a nivel con la planta segunda, cuya comunicación con el interior se realiza por una tronera, abierta en su centro, como en las mazmorras. Por la escalera citada se llega directamente a la plataforma, que tuvo almenas hasta el s. XVI. El cascarón de la torre está hecho con tapial de grava, arena, arcilla ferruginosa y cal, esta última cargada hacia la superficie exterior para dar firmeza y los demás procedentes del suelo mismo del cerro. La construcción interior, pilares, arco y bóvedas, se hizo con ladrillo bien cocido, mortero flojo, compuesto de tierra, arcilla y cal, y yeso blanco muy duro.

Esta torre es la más simbólica de la Alhambra. Desde su posición de privilegio se domina una gran extensión de territorio, toda la Vega granadina, las cumbres, los barrios, etc. y era fundamental en la defensa y vigilancia. Los castellanos la remataron con una campana que utilizaban para anunciar desastres, más tarde para dar las horas y posteriormente para anunciar a los labradores del momento en que podían regar sus campos. Vino a ser el centinela de los sueños de los āndalusīes y en ella se colocó la bandera castellana el día 2 de Enero de 1492 a las 3 de la tarde. Después de la conquista, se usó como vivienda y por ello existe la actual escalera. Al norte de la Bū al-a´am/Torre Giafar o de la Vela y bajo la explanada de su adarve inferior existe un amplio edificio, de 26,50 metros de largo por 7 de ancho, que se suponen eran las caballerizas de la fortaleza, divididas en tres naves desiguales por medio de 18 pilares rectangulares de ladrillo, que apoyan arcos, escarzanos y de medio punto, sosteniendo bóvedas de cañón. Estas se hallan organizadas para su contraresto, en sentido longitudinal las de la nave de en medio y atravesadas las otras, de manera análoga a lo bizantino y a ciertas iglesias románicas, pero lo defectuoso de ésta construcción, cuya fecha oscila entre los s. XIII y XV, obligó, en parte, a reacerla en el s. XVI. Su primitiva entrada se hallaba hacia Šarq al-Āndalus/Levante y unida a ella se encuentra en su extremo occidental la Torre de los Hidalgos









viernes, 23 de enero de 2026

JARDÍN DE LOS ADARVES

 JARDÍN DE LOS ADARVES

Se construyó, en 1628, por Felipe IV, rey de España. Se llega a él entrando junto a la Torre de la Pólvora, desde la que se accede a la Torre de la Vela. Entre las fuentes que podemos ver en este jardín destaca la que estuvo colocada sobre la taza de la Fuente de los Leones hasta 1.949, trasladada aquí al no ser parte del conjunto original.

Al lado derecho de la puerta del revellín y fuera de éste hay una pequeña alberca de construcción posterior y, detrás el callejón del antemuro, en cuyo ángulo izquierdo se encuentra la boca de un silo grande de ladrillo. Formando ángulo con ésta puerta y a su derecha se abría en la siguiente muralla una segunda de dos arcos semicirculares de ladrillo y, a su lado un espacio para la guardia, que debía comunicar con el adarve bajo, y torciendo a la izquierda se llegaba a la puerta principal, situada en el centro de la gran muralla. Esa puerta tiene arco de herradura apuntado de piedra que, por sus características, indica gran antigüedad, recuadro por un alfiz y coronado por un dintel adovelado, ya perdido.

Tras éste arco existe otro muy destrozado, de ladrillo, con impostas de piedra y, entre ambos, giraban las puertas, siguiendo un espacio cuadrado cubierto de bóveda baida, con arco semicircular en el fondo, cobijando un poyo para la guardia. A su izquierda, otro arco igual marcaba la salida; tras él, un espacio con poyos laterales y, a su final, un nuevo arco de herradura, de mayor tamaño, del que solo queda la imposta, se enfrentaba con la Torre de la Vela, cuya entrada de la que recientemente se han hallado los restos, se encontraba a la izquierda, mientras por la derecha, un último arco semicircular, comunicaba con el interior de la fortaleza

jueves, 22 de enero de 2026

Al-Qaşába Qal´at al-Hamrā /ALCAZABA NUEVA

 


Al-Qaşába Qal´at al-Hamrā /ALCAZABA NUEVA
En el cerro de la Sabika, una colina de casi cien metros de altura, protegida por la parte posterior por las últimas colinas de Sierra Nevada, por la que ningún ejército puede acceder.
Una imponente fortaleza militar de muros gruesos de argamasa, jalonada por nueve torres defensivas de diferente altura y tamaño, tiene forma triangular de base hacia el este y vértice en el oeste. Una zona que sirvió de vivienda a los primeros reyes granadinos y que tenía funciones militares, como el resto del conjunto de La Alhambra, no sólo en esta zona del recinto. Durante mucho tiempo fue un castillo exento, separado por un barranco de la meseta que había al este (donde se encuentran los palacios reales nazaríes) que se rellenaría en 1494 por el Conde de Tendilla, creando la plaza que hoy conocemos como Plaza de los Aljibes.
Se construyó la Alcazaba,utilizando el conocido "conglomerado Alhambra" un material mezcla de arcilla, arena y piedra que mojada era fácil moldear, disponiendo
in situ una fuente inagotable de recurso de construcción.
Albergaba el barrio castrense, zona residencial y estratégica, asentada al Oeste en el punto más saliente y elevado de la colina. Debido a su función defensiva carece de decoración, sus paramentos son totalmente lisos, tanto en el interior como el exterior de sus torres. En sus aposentos y accesos, los reyes constructores emplearon distintos tipos de bóvedas que, a veces sorprenden por su belleza y sobriedad, compensando, de este modo, la falta de decoración y permitiéndonos estudiar su variedad. Este núcleo tiene forma de triángulo cuyo vértice avanza sobre la Cuesta de Gomérez conocido con el nombre de Revellín de artillería construido por Mwḥāmmad I (629/1232-671/1273) o Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II (671/1.273-701/1.302).

El triángulo que forma su perímetro está flanqueado de torres. Hacia la Plaza de los Aljibes, dan las torres del Adarguero, Torre Quebrada y Torre del Homenaje. Están precedidas de la barbacana o foso que conduce al Cubo de la Alhambra –cristiano- bajo cuyo interior se alberga una puerta nazarī, sin recodo, la de la Tahona o Panadera. Ésta tuvo una doble utilidad: bajo su arco pasaba la calle de circunvalación (adarve bajo) que conducía a la población civil desde Granada a las dependencias administrativas del Dār Qumāriš/Palacio de Comares. El puente que hay sobre dicha puerta estaba destinado para que la ronda militar pudiese pasar, sin descender del adarve alto, al tramo de muralla anterior a la Torre de las Gallinas, cuya función era vigilar la entrada principal del Palacio. La puerta de la Tahona estuvo flanqueada, en época āndalusī, por una torre hoy desaparecida.
A la calle de circunvalación que sale de la Puerta de las Armas dan varias torres testigos, retranqueadas, de una alcazaba más pequeña -antes del ensanche de Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad IV (725/1325-733/1333) desde la Puerta de las Armas. Una sin nombre que por la que se accede a la parte alta de la Puerta de las Armas, otra la Torre de Alquiza y otra la del criado del doctor Ortiz, esta última al lado de la del Homenaje.

Antes de hacerse la moderna Plaza de los Aljibes, los restos que se encuentran en sus bajos, nos hablan de la existencia de un foso, no demasiado ancho, entre alcazaba, la ciudad y los Palacios Reales, punto crítico para la seguridad, en donde debieron de multiplicarse las defensas, dando lugar a una concentración de puertas, torres y murallas, con las se tropezaban los extraños a la Alhambra, al entrar entre las dobles murallas que, desde la Puerta de las Armas, conducían ante los Palacios Reales y otra para la Alhambra Alta o población palatina.

Hoy en día, oculta en el interior de la Alcazaba encontramos una puerta, aparentemente anodina pero que resulta ser la primitiva puerta de acceso construida por Mwḥāmmad I como entrada al primitivo patio de armas, al primer circuito de murallas y a la primera línea de torres de la Alcazaba de la Alhambra, hasta llegar a la antigua entrada de la Torre de la Vela, en un nivel inferior. En la primera pintura conocida sobre Granada, probablemente del pintor flamenco Petrus Cristus (hacia 1500). aparece una puerta de acceso a la Alcazaba que fue tapiada en época cristiana cuando perdió importancia. Analizando el cuadro, Gómez Moreno la descubrió en 1894 y fue excavada por Torres Balbás en 1906, despojándola del tapiado.

Es difícil imaginarlo hoy en día, pero cuando se construyó era una puerta exterior, sin alardes monumentales, con la típica disposición en recodo, y un dispositivo de atranque con materiales de relleno, así como un revellín exterior que reforzaría aún más la defensa. Se construyó en un contexto histórico de coyuntura excepcionalmente bélica, incluso interesando disimular su localización para dificultar el acceso al enemigo. De ahí su extraordinaria austeridad y solidez arquitectónica, sus pequeñas dimensiones horadadas en el paño norte del recinto alhambreño.

Tras cruzar esta primera puerta, el camino de ronda de la
guardia se encuentra protegido por una muralla exterior, donde hay restos de un aljibe y tal vez de un silo, hasta llegar a la Puerta de las Armas, llamada así porque en ella se debía de deponer cualquier armamento antes de pasar al interior.

La Alcazaba está reforzada por tres murallas siendo la más elevada la más antigua con pequeñas torres macizas salientes de origen zirí

El enlace con Granada se hacía a través de la Puerta de las Armas, en cuyo muro lateral derecho se encontraba la entrada a las caballerizas –realizadas por Mwḥāmmad I (629/1232-671/1273) o Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II (671/1.273-701/1.302) que hoy terminan en la Torre de los Hidalgos también obra suya.

La entrada a las caballerizas, junto a la Puerta de las Armas, era obligada para la caballería y huestes militares que habitaban dentro de alcazaba.

La primitiva puerta que daba acceso a la tropa, desde el Revellín de artillería/Cuesta Gomerez, era la de Burŷ al-a´ẓam/Torre Giafar o de la Vela. Otro acceso -destruido- que arrancaba de la zona que hoy ocupa el Revellín de artillería/Cuesta Gomérez y conectaba a alcazaba con la fortaleza de Ḥişn al-Mawrūr/Torres Bermejas por encima de la Bāb Albuxar/Puerta del Foso, sustituida en el siglo XVI por la Puerta de las Granadas, mandada construir en 1536 por Luis Hurtado de Mendoza, marqués de Mondéjar y conde de Tendilla, Alcaide y Capitán General de la Alhambra, concebida como un arco de triunfo con tres vanos de almohadillado renacentista.

Dentro de alcazaba existían otras dos puertas interiores: una, bajo la Būrŷ al-a´ẓam/Torre Giafar o de la Vela –la más antigua de la fortaleza-, puerta zirí del siglo IX coetánea a las Bāb al-Jamrra´/Puerta del Vino y al-Banaīdar/Puerta Monaita (ésta última en al-Bayyezīn) y otra bajo la Torre del Homenaje -, realizada por Mwḥāmmad I o Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II, oculta tras un muro. Por ella se accede, desde el adarve bajo de la muralla, a la primera planta, sótano usado como prisión y a las escaleras de acceso a los pisos altos de la Torre del Homenaje. Ambas puertas presentan el clásico recodo.

La entrada se realiza hoy desde la Plaza de los Aljibes, (atravesando el antemuro derecho en 1565) por el llamado Jardín de los Adarves, al extremo del jardín hay un mirador adosado a la torre, llamada de la Pólvora, desde éste mirador y a través de la torre citada, se penetra en el interior de alcazaba, cuya planta ofrece la forma de un trapezoide irregular, de unos 100 metros en su mayor longitud y unos 74 en su mayor anchura, en cuyo centro existe una explanada conocida con el nombre de Plaza de Armas (de 73 metros por 48 en sus dimensiones máximas.

miércoles, 21 de enero de 2026

PLAZA DE LOS ALJIBES

Plaza de los Aljibes.

            Primitivamente, en época musulmana, esta plaza era un barranco o foso que separaba alcazaba del resto de la Alhambra. El nombre de esta plaza proviene por las grandes cisternas que construyó en 1494, Iñigo López de Mendoza, a quien los monarcas castellano-aragoneses habían dejado al frente como Alcaide de la Alhambra y Capitán General del Reino de Granada, perforadas y picadas en la roca misma para recibir el agua traída desde el río Darro para abastecer la fortaleza, en el barranco que dividía alcazaba y los Palacios nazarīes, y que conllevó el derribo de la Puerta Real de la Alhambra y de varios edificios que envolvían y coronaban los aljibes Siendo la obra atribuida a un maestro aljibero vinculado a Iñigo López de Mendoza, de nombre Francisco Hernández, aunque en la documentación de la época aparece como Francisco el Valençí, de donde se deduce su condición de morisco o por su posible origen levantino, por lo que debía estar muy familiarizado con la construcción de este tipo de obras tan características en la historia de la ingeniería hispano-musulmana de Granada.

              Esos aljibes miden 34 metros de longitud por 6 de anchura y 8 de alto formado por dos bóvedas de cañón sostenidas por arcos semicirculares, comunicándose por medio de seis puertas de arcos semicirculares. En sus extremos hay dos escaleras de doble ángulo para el descenso y, junto a la primera, un departamento con bóveda esquifada que recibe y distribuye el agua que recibe, es unas cinco veces mayor que el aljibe del Rey, dispone de una capacidad de 1.632 metros cúbicos de almacenamiento de agua. Además, aquí hay un pozo, inmensamente hondo, que procura agua purísima, muy fría: es un nuevo monumento de la delicadeza en el gusto de los āndalusīes, infatigables en sus esfuerzos para obtener aquel elemento en su limpidez cristalina.

             El Aljibe se vaciaba una vez a año, se procedía a vaciarlo para limpiarlo en profundidad con el objeto de eliminar todas las impurezas, suciedades y verdín acumulado quedando listo de nuevo para empezar a recibir agua de la Acequia Real de la Alhambra. Había, además, «una persona encargada de su cuidado y mantenimiento, teniendo preparados cubos, cuerdas y garruchas para sacar el agua, y que recibía una pequeña cantidad por cada carga de agua que sacaba», según indica Cristina Viñes Millet en su libro "La Alhambra de Granada, Tres siglos de historia". El aljibe siempre ha estado en uso, ya que fue objeto de una atención contínua, en mayor o menor grado, según cada época, para asegurar su funcionamiento. Así lo confirman los numerosos autos y oficios sobre arreglos y mantenimiento. El viajero alemán Jerónimo Münzer, al visitarlo en octubre de 1494, indica que el aljibe es obra de Iñigo López de Mendoza a quien había costado 10.000 ducados y recoge su intervención en el contenido de una losa o placa conmemorativa que fue colocada, al parecer, en uno de los muros del aljibe de donde hubo de ser quitada con motivo de unas obras de relleno que acabarían enterrando la estructura arquitectónica de ingeniería hidráulica. Convertido éste lugar en Plaza al hacer en 1545, con motivo de la construcción del Palacio de Carlos V y derribada parte de la muralla que lo guarnecía y la citada Puerta Real, todo quedó tan desfigurado que no es fácil determinar exactamente la disposición de sus muros y entradas. En el Archivo de la Alhambra, hay referencias a la obra de mayor envergadura de 1830, obras de reconocimiento y excavación que condujeron al descubrimiento de la segunda escalera del aljibe venía estando inutilizada prácticamente desde el principio de su construcción y 1838 cuando, al limpiarlo, se le descubrió un desprendimiento de una parte de la nave que los divide, que condujeron a su recomposición para que no faltara agua en esta fortaleza cuya obra “ascendería a poco más de 1.000 reales”.

Hasta hace unos años aún se podía beber agua extraída del aljibe, servida en vasos de cristal de cierto grosor, ya que en el quiosco que hay en ella está ubicado un pozo abierto al aljibe Antaño, fue lugar de celebración de verbenas, corridas de toros y del juego de la Pelota. Existe una placa en cerámica de Fajalauza que recuerda que en ella se celebró en 1922 el Concurso de Cante Jondo, en 1927 organizado por Manuel de Falla y Federico García Lorca, entre otros, y la recuperación de los Autos Sacramentales prohibidos en España en el siglo XVIII y en 1952 el I Festival Internacional de Música y Danza de Granada A partir de 1955, se realizaron toda una serie de excavaciones que descubrieron la plaza medieval por la que se accede a alcazaba, con las tres puertas que cerraban su entrada, una de ellas se encuentra casi completa en el interior del Cubo de la Alhambra, otra es la que ataja la calle que, al pie de la muralla, rodea la Alhambra y la tercera es la que da paso a la calle que bordea al Sur los palacios y de acceso en cuesta hacia la Puerta del Vino y el antiguo acceso a la Madraza de los Príncipes, antes del patio de Machuca, que era una escuela para estudiar ciencia y filosofía, exclusiva para los hijos de la familia de los ´Āmires nazarīes, por eso se la llamaba la Madraza de los Príncipes.



martes, 20 de enero de 2026

PUERTA DE LA JUSTICIA

 Bāb al-Šarī´a/Puerta de la Explanada A lo largo de la historia esta puerta ha sido conocida por otros nombres, de la Explanada, del Tribunal, de la Ley y en la actualidad Puerta de la Justicia. Es la única por la que se puede acceder a la Alhambra. La puerta fue levantada en junio de 1.348, según la enorme lápida fundacional dispuesta sobre el segundo arco de entrada en bellos caracteres cursivos tallados sobre mármol y pintada y es obra de Yūsuf I, Abū l-Haŷŷāŷ (1353-1354). Conserva grandiosa fachada exterior, empotrada en el macizo de la gran torre, de planta alargada, esbelta y monumental. Está fortificada por el cuerpo saliente de dos torre unidas por un arco de herradura de gran altura volteado a ras de los dos cuerpos cúbicos salientes, que forma el espacio de la buharda para la mejor defensa de la puerta, dispuesta de modo lateral a la muralla. Los dos cuerpos cúbicos salientes muestran en sus ángulos hacia la fachada obra de sillería a soga y tizón, inscrito en el recuadro de ladrillo que se eleva hasta la mitad de la torre. El arco interior, que es el que forma la puerta, es asimismo de herradura, con dovelas de mármol, y se mantiene sobre dos columnas con capiteles también de mármol, en cuyas escias se lee: “ Alabanza a Dios”, “No hay otro Dios que Allāh y Mwammad es su enviado”, “No existe otra fuerza que Dios”.

Y en su dintel adovelado y en su clave de mármol aparece esculpida una mano grabada en hueco, la «Mano de ´Ā´iša» Quienes pretenden conocer los símbolos mahometanos afirman que los cinco dedos de “la mano” símbolo de los cinco preceptos fundamentales de la fe musulmana:

  • La Profesión de Fe, por la cuál una persona se reconoce libremente creyente en Dios

  • La limosna, una norma social con los más pobres de la comunidad

  • La plegaria u oración, cinco veces al día, con la única obligación de estar dirigida hacia la Mekkah/Meca

  • El ayuno, obligatorio en el mes de Ramaān, desde la salida hasta la puesta del Sol.

  • El peregrinaje a la Mekkah/Meca, al menos una vez en la vida y si se disponen de los medios necesarios

          Este arco flanqueado por dos pequeñas ventanas da paso a un espacio abierto para la defensa dispuesto de modo análogo al que existe en la Puerta de Bisagra de Toledo, haciendo el oficio de los matacanes medievales y, tras el, se encuentra la puerta interior, con arco de piedra, asimismo adovelado a la herradura y concha en su clave y albanegas, sostenido por medias columnas con capiteles cúbicos, en cuyo ábacos corren estos letreros, con la profesión de fe musulmana:

            Alabanza a Allāh. No hay otro dios que Allāh y Mwḥāmmad es su enviado. No existe fuerza sino en Dios”.

        El arco y su entorno estuvieron estucados de ladrillo rojo; el resto de la torre-puerta lo estuvo fingiendo sillares blancos con tendeles almagra. La fachada exterior de la puerta es de bloques de mármol, con arco apuntado de herradura, semicolumnas talladas en los sillares, dovelaje remetido o saliente, alfiz y trasdós con moldura en nacela, y dintel por encima con la dovela clave, la piedra angular del pórtico se ha grabado, también en desusadas proporciones, una “Llave con un cordón” que sin duda tiene un sentido simbólico de la fe o del poder, la llave de David transmitida al Tabi´un/Profeta Mwāmmad :

        "Y colocaré sobre tus hombros la llave de la casa de David, para que seas tú quien la abra y ningún otro haya de cerrarla, y para que seas tú quien la cierre y nadie haya de abrirla (Isaías, XXII, 22).

        Se ha asegurado que los āndalusīes bordaron en sus estandartes la llave como blasón de sus guerras, en oposición al emblema de la cruz que esmaltaba los feudos cristianos; anunciaba el poderío conquistador de que se hallaba investido el Profeta: "Aquel que posea la llave de David será quien abra las puertas, y nadie las cierre, y cuando aquél las cierre, ningún otro hombre las abrirá" (Revelación, III, 7.)

Tras este arco hay una abertura superior o buharda que permitía una mejor defensa al poder arrojar desde lo alto aceite hirviendo, plomo fundido, piedras, lanzas y flechas en caso de un ataque además de convertirse en un foco de luz cenital que resalta la decoración epigráfica y la yesería que embellece esta puerta.

Sobre el arco citado hay una faja de mármol de unos cinco metros por 0,80 metros de alta, con la siguiente inscripción árabe, escrita en dos líneas, en caracteres cúficos enlazados con hojas y ramas:

Mandó construir ésta puerta llamada al-Šarī´a/Puerta de la Explanada –´ Allāh haga próspero por ella la ley del Islam y sea un signo de gloria duradero – nuestro Señor el ´Āmir de los musulmanes, el ´Āmir, el Guerrero de la fe, el Justo Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf I ibn Ismā´īl 1.333-1.354, hijo de nuestro señor el ´Āmir, el Guerrero de la fe, el Santificado Abū l-Walīd ibn Naşr. Se terminó esta obra el mes de la Natividad del año 749 (junio de 1348). Haga Dios gloriosa y protectora esta fundación e inscríbala entre las obras piadosas e inmortales.

Excepcional por su tamaño y expresividad es la cartela epigráfica o lápida que recorre por encima este arco con el siguiente texto:

"Mandó construir esta puerta, llamada de la Explanada -ayude Dios en ella la ley del Islam, ya que la ha levantado para glorificarle por largo tiempo- nuestro Señor el Emir de los Muslimes, el sultán guerrero y justo Abū-l-Hayyay Yusūf, hijo de nuestro Señor el sultán guerrero y santo Abū-l-Walid ibn Nasr, premie Dios en el Islam sus acciones purificadoras y acepte sus hechos de armas. Fue levantada en el mes Mulud el engrandecido, año setecientos cuarenta y nueve (1348d.C.). Hágala Dios una potencia defensora y escríbala entre las acciones buenas e inmortales".

Un gran paño de azulejos vidriados en relieve asciende por encima hasta el arco rebajado estucado de descarga, y el área a su altura igualmente estucada. El piso alto abre a la buharda por ventana de dos arcos con columna parteluz, y lateralmente por arquillos de herradura.

Tras la toma de la ciudad por los Reyes Católicos y para romper el maleficio que decía que si la mano llegaba a tocar la llave la Alhambra sería destruida, se rompe este paño cerámico para hacer una hornacina e instalar en ella una Virgen con el Niño románica, obra del maestro Roberto Alemán con el yugo y las flechas en la base. La escultura original de la Virgen de la Antigua está actualmente en el museo de Bellas Artes de la Alhambra.

El arco de entrada se refuerza con otro interior de piedra franca y entre ambos giran las hojas de la puerta forradas de hierro y con interesantes cerrojos y pestillos árabes y, al traspasar su umbral se penetra en un amplio zangüan y en rampa para dificultar el acceso a los posibles enemigos. Una vez que accedemos al pasillo interior observamos los bancos para la guardia bajo grandes arcos y en la pared los soportes para las lanzas y picas, para la guardia, y presenta puerta chapada, con magníficos cerrojos con recodo guarnecidos de arcos, formado por tres naves, que se cortan en ángulos rectos.

Bāb al-Šarī´a/Puerta de la Explanada

El conjunto de bóvedas que se atraviesan son: esquifada con una de aristas, de espejo, baida, de medio cañón con lunetos sostenida por arcos semicirculares, y de mocárabes, habiendo cinco arcos practicados en el grueso de los muros para asiento de la guardia, la más interna convertida en un altar y al final de la última nave se halla la puerta de salida, con arco de ladrillo rojo agrimelado, guarnecido con lóbulo, y dintel, ya destruido, sobre él. Su albanega izquierda conserva preciosa decoración de azulejos con rombos de línea mixta y ataurique en verde y azul sobre fondo blanco.


La puerta interior, cuyas albanegas se decoraban con azulejos vidriados en relieve, se cierra desde el callejón de la guardia mediante cerrojos, por si la puerta era tomada por asalto inesperadamente. El piso alto muestra vivienda con sus salas abovedadas y escalera de subida a la azotea.

Esta puerta constituye un saliente en la muralla del recinto, por eso se le dotó de tan potentes defensas y combinación de arcos, para así dominar el zangüan que abre la puerta.

Además de su diario uso cívico-militar sirvió para salir en las grandes fiestas religiosas a la explanada en pendiente de la colina del Mawrūr.

Tras haber dejado atrás la barbacana subimos estrecho callejón, a cuya derecha debía hallarse la muralla, tras la cuál correría el foso interior, a la izquierda del callejón se encuentra el muro de defensa de la fortaleza, rehecho después de la conquista con trozos de piedra procedentes de las sepulturas āndalusīes, labrados en sus cantos con trazas geométricas o letreros cúficos en relieve.

A ésta parte de la muralla correspondía una torre, y otra ya perdida. Al extremo del callejón que por la derecha desemboca en la llamada Plaza de los Aljibes, a cuya entrada y en sentido transversal se eleva la Puerta Real, derribada por ruinosa después de 1527 e inmediatamente a Puerta del Vino, con la que al parecer formaba ángulo recto.