domingo, 15 de febrero de 2026

GALERIA NORTE PATIO DE COMARES

 

Galería norte del Patio de Comares/Patio de la Alberca o de los Arrayanes

   

        Concebida como el toldo abierto de la tienda del guerrero constante por la fe, muestra sobre su zócalo cerámico una lujosa ţirāz/banda, recompuesta en 1850 junto con el resto del decorado de éste muro. Se compone de cartelas rectangulares, con un poema, alternas con círculos con un escudo rodeado por un nuevo tipo de flora. El poema especifica que Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V había conquistado al-Ŷazīrat al-arā´/Algeciras, luego corresponde a después del verano de 1369, los versos epigrafiados originales muestran una finura y extrema elegancia en los vocablos y en su fondo de ataurique; lo restaurado, enorme torpeza, pesadez y falta de belleza. Lo remata un friso de almenas y arcos abombados de palmas con el lema dinástico en cúfico dispuesto en dos líneas de escritura.

      En los extremos de la galería aparecen dos īwānes com amplio bazar formado por cornisa de mocárabes, cubriéndose con bóvedas igualmente de mocárabes. La armadura plana ataujerada tuvo un cupulín hemiesférico de lazo en su centro, perdido en el incendio de 1890.

      Las puertas son de 1964, los arcos hipóstilos muestran capiteles cúbicos salvo el central, que los tiene de mocárabes; sobre sus cimacios descansan cuerpos cúbicos que inician los pilares de la arquitectura real adintelada. El arco central, más alto, tiene albanegas macizas, mientras las otras presentan paños calados de escayola con sebkas superpuestas.

      En el centro del patio hay un gran estanque rectangular -34,70 metros de longitud, 7,15 de anchura y 1,30 de profundidad-, con andenes longitudinales delimitados por arriates rectangulares de arrayán de 2,55 metros de ancho, que recibe su agua de dos vasos de mármol.


       El patio está delimitado a E y O por dos crujías con doble piso de altura, con alero corrido por los cuatro lados del Patio de Comares. Destaca el orden gigante de las galerías N y S con respecto a las crujías E y O, que albergan en planta baja cuatro bayts para habitar en tiempo caluroso, dos a cada lado, que unen el decorado de sus arcos con el de las ventanas de doble hueco con parteluz que tienen por encima. Los otros cuatro arcos de la crujia O dan a dos escaleras de subida a las viviendas respectivas de invierno, o son los que comunican con las dos puerta de la fachada del Dār Qumāriš/Palacio de Comares. Los otros cuatro de la crujia E dan acceso; a la vivienda en la planta alta de la bayt al-maslaj; a la bayt al-waū´general, con Bayt al-mā/letrinas y la bajada al baño, otro vano arqueado es la escalera de la vivienda alta de éste sector, con saetera cegada al construirse el Palacio del Riyāḍ al-Sīd; el arco que queda sirve primero para comunicar alcázar con su jardín; cuando Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V construyó el Palacio del Riyāḍ al-Sīd ésta puerta fue la que puso en comunicación directa ambos palacios.


sábado, 14 de febrero de 2026

CUARTO DORADO (ALHAMBRA)

 

Cuarto Dorado 

       Desde el Mexuar se accede al Cuarto Dorado; Sala en la que el ´Āmir recibía a los que apelaban a su juicio supremo. Quienes tenían audiencia con el ´Āmir eran llevados a la puerta de su Palacio, luego eran introducidos en la Sala del Cuarto Dorado a la espera de la recepción pública ante la fachada. Esta Sala muestra tres arcos; más grande el central que los laterales, hacia la galería de tres arcos que la precede; cerraban con puertas, doblando las laterales en librillo mientras que el central lo hacía con puertas a la galería que giraban en quicialeras y gorroneras.

      La Sala del Cuarto Dorado era el lugar de espera hasta que la audiencia comenzaba y sus puertas se abrían cuando el soberano ya estaba sentado ante la fachada, protegido por su guardia. En época de Isabel I de Castilla-León y Fernando II de Aragón ésta Sala sufrió alteraciones, como el cegar sus ventanas laterales con nuevos zócalos y yeserías, abrir un gran ventanal gótico-mudéjar central con asientos laterales, renovar las yeserías de la estancia parcialmente, pintar sus emblemas en el friso de la armadura, la cuál fue dorada con amorcillos y cardiñas-grutescos renacientes, dando el actual nombre a la sala.

       Obra de Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V Su fachada sur, la componen tres arcos apoyados en columnas con capiteles de mármol (s. XII o XIII), se alza sobre tres gradas de mármol blanco, precedidas por una buena fuente en el centro del patio y muestra tres arcos peraltados en la planta baja y una doble ventana con columna de mármol en la planta alta. Al lado izquierdo del pórtico se ve un arquillo de herradura que comunicaba con el Mexuar. Al fondo, se abre otro arco grande festoneado, con quicialeras de mocárabes, coronado por dos celosías y flanqueado de otros dos pequeños, sirviendo de ingreso a un aposento.

          Con alero original de madera de cedro, decoración de piñas y conchas. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica del arrimadero. Es la entrada al palacio oficial. La estancia cubierta con alfarje de lazo, decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los reyes Isabel I de Castilla-León y Fernando II de Aragón. En el centro de la Sala y bajo un friso de mocárabes hay un balcón con columna de mármol en el centro y capitel cristiano, decorado con los mismos emblemas reales y, a ambos lados, vanos adintelados, actualmente cerrados, que eran los primitivos miradores sobre el bosque que se extiende al pie. Frente al Cuarto Dorado, que muestra una bella techumbre renacentista, puede admirarse la fachada del Dār Qumāriš/Palacio de Comares. El visitante llega por un estrecho pasillo, en doble recodo, cortado por tres puertas y asientos para la guardia, cercado por puertas que abren en el sentido contrario, une este patio con el Patio de Comares conocido también como Patio de la Alberca o de los Arrayanes. Pasadas éstas estancias se abre el Patio de Comares/Patio de la Alberca o de los Arrayanes palabra que en árabe quiere decir arca de aguas o estanque. El patio de 36,60 metros por 23,50 en el lado norte y 22,95 en el sur, flanqueado por dos naves de aposentos destinados a viviendas y, en los testeros, pórticos de siete arcos semicirculares, seis de ellos con adornos de rombos calados que dejan filtrar la luz, ceñidos por columnas de mármol con capiteles cúbicos adornados de variada labor de hojas y el central mayor, con enjutas macizas decoradas de ataurique y capiteles mocárabes.

viernes, 13 de febrero de 2026

MEXUAR (ALHAMBRA)

 

Las salas y los patios

    El antigüo Palacio nazarī es un conjunto de construcciones agrupadas de forma irregular, pero al mismo tiempo con un extraordinario sentido del rigor espacial. Las distintas estancias se articulan por medio de patios, comenzando por el de ingreso del que únicamente quedan los restos y se entra en el Patio de Machuca, donde guardaba sus planos y diversos materiales el arquitecto Pedro Machuca. En tiempos árabes, éste era el Cuarto Dorado y luego con el de Mexuar (por ser destinado, exclusivamente a residencia de los Concejos y administración de justicia.

Mexuar o Salón de Justicia. 1.356

        Este estancia o torre de Machuca, próxima a alcazaba por el O fue edificado en tiempos de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I, y remodelado en éstos años por Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V al edificarle al O una vivienda y al E el corredor que desemboca en un Oratorio bien orientado, que consta de estancia rectangular construida sobre un arco de herradura volteado en un quiebro angular de la muralla y sobre el paso de ronda, con miḥrāb poligonal al fondo y siete ventanas; tres de doble arco y una sencilla, en el testero en que abren hacia la ciudad y paisaje para la meditación y contemplación.

Al Mexuar privado se accede por el angulo SE del patio por amplia escalera

Este era el lugar donde el monarca recibía a sus súbditos y se reunía el Concejo de Wāzīres/Ministros. En la puerta a la Sala de Mexuar, entrada a los Palacios nazarīes, existía un azulejo en el que podía leerse:

Entra y pide. No temas pedir justicia, que hallarla has”.

      El Mexuar fue una cámara de gruesos muros, los espacios laterales que rodean el cuadro central, como patio cubierto, tienen, dos de ellos, techos de lacería y, en las paredes, ancha faja de yeso con la inscripción: “Todo lo que poseeis procede de Dios” Los otros dos techos son ensamblados. La parte alta de la pared se decora con yeserías y la ornamentación (en gran parte dorada y pintada). Tuvo una segunda planta con celosías que permitían al ´Āmir observar y oir sin ser vistos; más arriba existía una linterna desde la que descendía casi la única luz natural de la sala, sala que en su parte central presenta aún cuatro colunas y amplios paños de yesería con frisos de inscripciones. Todo el edificio sufrió grandes modificaciones por la construcción del Palacio de los Gobernadores cristianos de la Alhambra. La propia Sala del Mexuar se vio remodelada cumplidamente para convertirla en capilla de culto politeísta cristiano

       Pero el Mexuar tiene una joya: una pequeña mezquita que se encuentra en el fondo de la gran Sala. La pared del frente presenta cuatro balconsillos, tres de ellos con arcos gemelos y encima pequeñas ventanas sobre el valle del río Darro. El mirāb, muy ornamentado, tiene arco de herradura adovelado y en las impostas estos letreros:

No seas de los negligentes. Ven a la oración”

Sufrió muchos daños cuando explotó el arsenal de río Darro en el año 1.590. Los visitantes ya no pueden entrar al mirāb, pero si lo podemos admirar desde la puerta, con su maravillosa vista de al-Bayyezīn, enmarcada por las delicadas columnas y arcos.

            Entre éste y el Patio de Comares/Patio de los Arrayanes o de los Mirtos, aparece una pequeña obra maestra, el Patio del Cuarto Dorado, cuya sorprendente fachada al Cuarto de Comares sirvió de modelo para numerosas obras hispano-musulmanas posteriores.


jueves, 12 de febrero de 2026

LA PUERTA DEL VINO (ALHAMBRA)

 

Bāb al-Jamrra´/Puerta del Vino

    

        La ciudad palatina de la Alhambra tuvo a O. un límite con respecto a alcazaba que marcó la hoy llamada Puerta del Vino, cuya fachada poniente de piedra, comunica fortaleza con Palacios. Una bella entrada con doble arco de herradura datada en tiempos de Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II (1.273-1302) Desde 1556, los vecinos de la Alhambra depositaban en ésta puerta el vino que consumían y que estaba exento de impuestos, lo que explica de donde proviene el nombre de la puerta, aunque existe otra teoría que dice que su nombre proviene de una simple equivocación, una confusión entre las palabras «Bib al-Hamrā'» (Puerta Roja o Puerta de la Alhambra), que se supone el nombre original de la puerta, y «Bib al-Jamrra´» (Puerta del Vino), lo cual también probaría que ésta era la puerta que permitía el acceso a la Alhambra alta. La fachada exterior de la puerta es la más antigüa. Presenta arco de herradura apuntada que arranca de impostas con modillón, dovelaje rehundido y en resalte alterno, y trasdós descentrado; las albanegas presentan ataurique no bien solucionado en su trama, bajando el alfiz hasta el suelo, rasgo arcaizante. Por encima hay dintel con dovelaje a nivel y rehundido con la simbólica llave con cordón en la clave; la lápida empotrada original de escayola que fue sustituida por Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V tras su reforma de ésta puerta en su pasaje y fachada E después de 1367. La ventana con doble arco de la facha O descansa en columnas parteluz y adosada, como aparecen en alcoba central de la Dār al-Manŷara al-Kubrà. Enmarcan éste cuerpo central de piedra unas columnillas, con capiteles cúbicos sin labrar, que prosiguen en la parte alta pilastras que descansarían los extremos de un perdido alero de madera.

Posee ésta fachada un balcón con arcos gemelos, al igual que la fachada posterior, de más moderna construcción.

Tras éste existe un segundo arco en el que encajaba las hojas de madera e, inmediatamente, un espacio cuadrado con bóveda de arista y asiento a derecha e izquierda, cobijado por nuevos arcos y bóvedas de esquife con lunetos. En la fachada posterior podemos admirar un arco con enjutas guarnecidas de decoración policroma de ladrillo. Sobre el arco, aparece un dintel adovelado que sirve de apoyo al segundo cuerpo, donde se encuentra en balcón gemelo anteriormente mencionado y en el que se puede leer en el cruce de sus arcos «Sólo Dios es vencedor» junto al escudo de los ´āmires nazarīes, y a los lados del balcón, fajas de escayola con labores y letreros religiosos encuadradas en sus extremos por colunniyas con capiteles.

En ésta explanada se levanta la grandiosa construcción comenzada por Carlos V, rey de España con la intención de eclipsar la residencia de los ´āmires granadinos. Para hacer hueco a la maciza mole fue demolida parte del ala destinada a habitaciones de invierno en el edificio āndalusī; se tapió la majestuosa entrada, de modo que el acceso tiene lugar hoy por sencillo y modesto portal en una esquina abierto. Con toda la grandiosidad y todo el mérito arquitectónico del palacio de Carlos V, rey de España, lo consideramos como intruso arrogante y presuntuoso entre tanta y tanta belleza, y dándolo de lado con desdeñoso olvido.

Me refugio en Dios, huyendo de Satanás el apedreado.
En el nombre de Dios clemente y misericordioso. La
bendición de Dios sea sobre nuestro señor y dueño
Mwḥāmmad, y sobre su familia y compañeros:
salud y paz. Ciertamente te hemos abierto una puerta
manifiesta, para que te perdone Dios tus pecados
pasados y venideros, y te otorgue su cumplida gracia,
y te dirija por el camino recto, y te conceda su
poderoso auxilio. Gloria a nuestro señor el
´Āmir
A ´Abd Allāh Mwḥāmmad

al-Ganī bi-Llāh ».

lunes, 9 de febrero de 2026

ENTRADA A LA ALHAMBRA-PLAZA DE LOS ALJIBES

 Entrada a la Alhambra 

     

          Antes de que se hiciese la Plaza de Aljibes (1494), el acceso a los Palacios reales, enclavados hacia el centro de la colina, donde se forma la depresión y separados de alcazaba por la actual Plaza de los Aljibes, terreno que, antes de su construcción, constituía una barranquera que dividía ambos núcleos. En esta zona de separación existe una calle que antiguamente partía de la Bāb al-Šarī´a/Puerta de la Explanada/Puerta de la Justicia, pasaba bajo la Puerta Real –hoy destruida- y daba acceso desde ella, por un lado, a la Bāb al-Jamrra´/Puerta del Vino, desde donde arrancaba la calle Real Alta y, descendiendo –al frente de la Puerta Real- la calle que conducía a la entrada principal del Dār Qumāriš/Palacio de Comares, donde se encontraban sus primeros patios administrativos, y a la calle Real baja. Esta última bordeaba esas primeras estancias administrativas del palacio y conducía a la primitiva entrada del Palacio de los Leones –rodeando la Sala de la Helias contigua al Harem, antes de ser destruida para hacer el codo de la capilla del Palacio de Carlos V- y a la Ráwḍa/Cementerio Real nazarī, donde continuaba hacia el Partal y al Secano.

Plaza de los Aljibes.

        Recibe su nombres de los construidos por el Conde de Tendilla en 1494 en el barranco que separaba alcazaba y los Palacios. Esto aljibes formado por dos grandes naves paralelas de 34 metros de longitud por 6 de ancho por 8 de alto y con capacidad para unos cuatro millones de metros cúbicos de agua, el aspecto interior recordaba al de un grandioso templo y tienen bóvedas de cañón sostenidas por arcos semicirculares, comunicándose por medios de seis puertas las dos naves que lo forman.

       En sus extremos hay dos escaleras para el descenso y junto a la primera un departamento con bóveda esquifada, que recibe y distribuye el agua. Posteriormente se convirtió este lugar en plaza, para la cuál se derribó la Puerta Real y los edificios que envolvía y coronaban los aljibes, soterrando totalmente estos y las calles y plazas que los rodeaban. Esta plaza de los Aljibes constituyó una extensa explanada entre las torres y defensas de la Alhambra, de un lado, y, del opuesto, por la Puerta del Vino y los Palacios árabes y de Carlo V.

       El 17 de febrero de 1944 unos pocos afortunados pudieron conocer el famoso depósito del siglo XVI, cuyas aguas gozaban de popular predilección entre los granadinos, especialmente durante los días de calor. La visita se realizó tras la limpieza del aljibe ordenada por el arquitecto Francisco Prieto Moreno.

       A partir del año 1955 se realizaron excavaciones en esta explanada que han dejado al descubierto la plaza medieval que precedía al palacio árabe con las tres puertas que cerraban su entrada, una de ellas casi completa en el interior del Cubo, otra que ataja la calle que rodea la Alhambra al pie de la muralla y la tercera que da paso a la calle que bordea al sur el palacio árabe y a la calle que sube hacia la Puerta del Vino.

domingo, 8 de febrero de 2026

TORRE DE LA POLVORA

 

Torre de la Pólvora 


Torre situada en el ángulo suroccidental de la Alhambra, cerca de la Bū al-a´am/Torre Giafar o de la Vela y como su nombre indica allí se guardaba la pólvora necesaria para las armas de fuego. Mandada construir por Mwāmmad I ibn Naşr al-Amar (629/1232-671/1273). En el complejo defensivo de la Alhambra este pequeño torreón defensivo jugaba un importante papel de salvaguardia del costado meridional de la Torre de la Vela y la de vigilar y controlar todo el lienzo sur de la muralla de la Alhambra y desde ella se puede ver Torres Bermejas y el Carmen de Peñapartida. En la conquista cristiana esta torre formó parte del conjunto de reformas defensivas realizadas en la Alcazaba, entre otras como baluarte del actual Jardín de los Adarves que en el siglo XVI, era una plataforma para artillería. Se sabe que el nombre de Torre de la Pólvora le viene precisamente porque es en ésta época que aquí se almacenaba la pólvora para la artillería y demás armas de fuego. En uno de los lados de la Torre está la célebre frase del poeta Francisco de Icaza, ”Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada”.

sábado, 7 de febrero de 2026

TORRE DE LOS SIETE SUELOS

 

Torre de los Siete Suelos/de los Pozos/de la Sierra y Puerta del Sol

         Se encuentra situada en la muralla meridional y era una de las cinco puertas con que contaba la Alhambra. Es obra del ´Āmir Yūsuf I Abū l-Haŷŷāŷ 734/1.333-755/1.354) y como toda puerta exterior, es en recodo y además en rampa para dificultar el acceso a los posibles enemigos cobijada en una torre en forma de U. flanqueada por dos torreones de 22 metros salientes para la defensa de la puerta y encima del dintel de su arco de mármol -en forma de herradura con llave en la dovela central y labores de conchas en las albanegas- corría una faja de escayola con la inscripción, lema de la monarquía nasrí- "Wa la galiba illa-Allāh, Solo Dios es vencedor" y coronándola una cenefa de alicatados.

        El arco apoyado en capiteles de mármol -único resto de él después de la voladura en 1.812 efectuada por las tropas napoleónicas- conducía a otro arco, con capiteles de piedra franca, a un pasadizo acodado con bóvedas esquifadas de ladrillo, asientos para la guardia y salida por un doble arco que se ha repuesto. La Torre al-Gudur/Torre de los Pozos, un tiempo inexpugnable, está hoy totalmente destruida: la volaron los franceses cuando, fracasada la invasión napoleónica, abandonaron la fortaleza; desparramadas por el suelo aparecen sus ruinas ocultas entre vides y chumberas o cubiertas por lujuriosa vegetación. Consérvese el arco de la puerta, aunque agrietado por los terremotos; pero sigue cerrado, ahora por piedras y restos de las ruinas, y de ésta manera no ha dejado de cumplirse el deseo de abandono Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad XI (Boabdil)

        En esta puerta sucedieron importantes acontecimientos, por ésta puerta abandonó Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad XI (Boabdil) la ciudad de Granada. Alentando melancólico capricho de un ánimo destrozado, o quizás bajo el influjo de impresión supersticiosa, el soberano āndalusī solicitó de los reyes Isabel I de Castilla y León y Fernando II, rey de Aragón que no consintieran que nadie pasara después aquella puerta, quizá por ello en un grabado del siglo XVI se le llama " porta castri granatensis semper clausa" y, en otro del siglo XVIII, "porte de Grenade qu´a eté murée" y en la explanada existentes en la epoca árabe, delante de ella, se celebraban desfiles militares

        También en los primeros tiempos árabes fue teatro de duras contiendas, pues en este lugar derrotó en el siglo XI a los cristianos y muladies de Elvira, Sawwar ibn Hamdum al-Muharibi, jefe qaysí (889-890), sitiado en la Alhambra y, más tarde, aquí venció el jefe almohade ´Abd al Mu´min a la caballería de Ibrahim ibn Hamusk, suegro de ´Abd Allāh Mwḥāmmad ibn Sa´d ibn Mardanīš (el Rey Lobo) y tras la conquista cristiana, se celebraban justas y torneos entre Alonso de Aguilar y Diego Fernández de Córdoba.

       La puerta de los Siete Suelos fue reconstruida por Francisco Prieto Moreno en la década de 1.950 y 1.960. Se reconstruyeron parte las bóvedas y toda la portada exterior de la que quedan restos originales en las almacenes de la Alhambra.