Sala de los Reyes
Ocupando totalmente la cabecera Este del Patio, se extiende el amplio rectángulo de esta Sala (de 31 metros por 7), que tiene acceso por tres pórticos con triples arcos de mocárabes decorados con rombos calados y sostenidos por finas columnas. Es la Sala más larga del harén, dividida interiormente en tres aposentos cuadrados separados por arcos dobles, en los fondos de cada una de las partes en que la Sala se divide, se abren pequeños aposentos con cúpulas de mocárabes iluminadas con una veintena de ventanitas de arcos dispuestas en su arranque, alternas con cuatro de planta rectangular, situadas por debajo de las otras y en sombra. Debido a ésta disposición hay un juego de espacios y arcos en luz y sombras respectivamente, lo que causa un juego de cascadas de luz y zonas de penumbra, que ópticamente aumentan la profundidad longitudinal de la sala E.
Cada uno de estos compartimientos están separados entre sí por grandes arcos dobles de estalactitas soportando asimismo cupulillas de mocárabes. En los extremos de la Sala se abren alcobas igualmente decoradas, quedando aquella, por lo tanto dividida en siete partes, con una perspectiva escenográfica que contribuye a realzar su luz, siempre quebrada por la angulosidad de éstos arcos, cuya pesadez contrasta con la finura de la decoración de los muros, contemporánea de la del Patio. En alcobas de los extremos y en los ábacos de los pórticos figuran inscripciones de invocación a la divinidad y de salutación a Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V. Un zócalo de alicatados de variada traza ( del que solo quedan dos fragmentos) rodea la Sala, habiéndose completado el reto con una imitación de estuco. En el testo del fondo se abren pequeños aposentos abovedados en los tramos pequeños rectangulares, y en los cuadrados tres alcobas con cúpula de madera, forradas de cuero y en forma de elipse, decoradas con pinturas.
En la bóveda del centro, sobre un fondo dorado con adornos de relieve, y una línea de estrellas azules, muestra una reunión de diez personajes nazarīes de la más alta alcurnia de Granada desde la fundación del Reyno de Granada, exceptuados Abū al-Walīd Ismā´īl II y Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad VI llamado el Bermejo. Uno de ellos con barba roja que puede ser Abū ´Abd ´Allāh Mwḥāmmad I ibn Yūsuf ibn Naşr ibn al-Aḥmar, fundador de la dinastía Nazarī, sentados en un banco tapizado en torno a una rica tienda de campaña de tejido recamado dorado con tragaluces-respiraderos estrellados azules, todos ellos con postura serena de dialogar y con la espada jineta colgada en bandolera, estando cubiertos con ´imāmas y durrā´as.
Las dos bóvedas pintadas laterales muestran escenas góticas, compitiendo un caballero cristiano y otro nazarī por el amor de una dama, con la victoria final del āndalusī por ser el mecenas el ´Āmir Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V.
Cuatro camaritas abovedadas, a las que se accede desde los espacios rectangulares abovedados, separan los tres īwānes. La sala tiene un zócalo con la altura normal en los espacios cuadrados y rectangulares, mientras que los pilares en que descansan los arcos de mocárabes sobre columnas adosadas de fuste poligonal presentan los zócalos hasta la altura del collarino adosado al cálatos del capitel. Cada espacio cuadrado comunica con la galería E mediante un pórtico tripartito de arcos de mocárabes, más amplio y alto el central que los laterales. Estos cuerpos cúbicos sobre los cimacios fingen apear columnillas chatas de las que parten los tradoses e intradós de los arcos de mocárabes, solución arquitectónico-decorativa bien conseguida para lograr dichos arcos mayor altura, observándose este rasgo como uno mas de los preciosismos del momento de construcción de este Palacio. Al igual que la Sala de los Mocárabes, la de los Reyes está precedida de una galería de anchura similar con pabellón análogo en su centro, estando los pórticos de arcos tripartitos a eje con alcobas cuadradas a las que dan acceso, según el trazado proporcional del Palacio.
Estas escenas aparecen en cada uno de los techos divididas en dos por el eje. Las del techo de alcoba derecha presentan dos personajes sentados jugando al ajedrez, teniendo por fondo un árbol y un castillo almenado con escudos de la banda y asomados a una torre un hombre y una dama.
A la izquierda de la composición un cristiano a caballo mata un oso con su espada, mientras a la derecha un personaje āndalusī clava su lanza a un ciervo al que persigue un lebrel. La otra composición tiene también por centro un castillo a cuya torre principal asoma una dama agitando un pañuelo y a un ventanal otra mujer con un peine en la mano, mientras a la izquierda un caballero cristiano ataca, lanza en ristre, a un monstruo de forma humana que tiene asida de un brazo a una doncella cristiana, cuyas manos sujetan las cadenas de un liyūn/león que duerme a sus pies, repitiéndose a la derecha el tema del caballero cristiano que cae del caballo atravesado por la lanza de un jinete āndalusī que embraga una adarga. Las escenas del techo de alcoba izquierda tienen por eje dos fuentes. A los lados de la primera un joven y una doncella conversan, mientras a la derecha, en primer término, un caballero āndalusī ataca a un jabalí al que sus criados cargan, una vez muerto, sobre una mula, siguiendo en la composición la representación del caballero que, pie a tierra y llevando el corcel de la brida, ofrece el jabalí a una cristiana que aparece ante un palacio ojival, con torre y gran fuente delante. Del otro lado de la composición figura un personaje vestido a la italiana atacando a un oso y otras varias escenas de cacerías en las que otro caballero se defiende de un león, cerrándose la composición con el ofrecimiento que hace el primer personaje del oso muerto a la dama cristiana, cuya familia contempla la escena desde las ventanas del castillo. En el compartimiento central de la Sala hay una pila de mármol de forma rectangular, en cuyos frentes aparecen en relieve leones devorando ciervos, sirviendo de eje a la composición, perfectamente simétrica, un vástago con flores y en sus otros frentes águilas y otros animales, Orlando el conjunto una inscripción que debió sustituir a otra más antigua. La actual dice que la pila se labró en 1305 por Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V, pero todos sus caracteres revelan una obra de origen persa, aunque se supone pila de abluciones de la cercana mezquita.
Hubo un intercambio en tiempos de Pedro I, rey de Castilla, quien solicitó ayuda al ´Āmir de Granada para restaurar los Reales Alcázares de Sevilla. Las pinturas llevan una técnica muy laboriosa:
Planchas de madera de peralejo bien cepillada y formando una elipse.
Sobre la superficie cóncava se extiende el cuero mojado, pegándolo con un baño de cola y claveteado con pequeños clavos de cabeza cuadrada cubiertos de estaño para evitar la oxidación.
Sobre el cuero, una capa de yeso, caña y cola de 2 cm de espesor ya tostada y pintada en rojo. Sobre esta capa y con un punzón se dibujan los temas.
Saliendo de Patio de los Leones por la puerta existente en el ángulo que forma su galería sur con la Sala de los Reyes, podemos encontrar los restos de la Ráwḍa/Cementerio Real, de la que toma su nombre la torre.