martes, 3 de febrero de 2026

TORRE DEL CABO DE LA CARRERA

 

Torre del Cabo de la Carrera

        Llamada así por ser el límite de la calle Mayor de la Alhambra, Es una torre exclusivamente militar. Tiene forma cilíndrica y hoy en día está muy deteriorada. La voladura que efectuaron los franceses en el año 1812 en su retirada dejó su huella también en ella.

        Situada entre la Qalaḥurra de Mwḥāmmad VII/Torre de las Infantas y Torre del Agua, habría sido construida o restaurada en 1502 por los reyes Isabel I de Castilla y León y Fernando II de Aragón, según una inscripción existente y que no se conserva.

lunes, 2 de febrero de 2026

TORRE DE LAS INFANTAS

 

Torre de las Infantas.

     En el s. XVI se la llamó Torre de Ruiz y Quintarnaya, por ser éste el nombre de su inquilino. Está situada en la muralla este, entre la torre de la Cautiva y la Torre del Cabo de la Carrera; se trata de un pequeño palacete mandado construir por ANaşr Sa ´d en 1458-1462, de dos plantas atravesada por el foso y el adarve, y a la que se accede desde el camino estrecho en zig-zag bajo de ronda cubierto por bóveda de mocárabes pintada imitando ladrillos rojos y blancos, y, en su arranque, pintados también, escudetes nazarīes, hasta la actual puerta. Los extremos del pasadizo los ocupan bancos a la entrada para los eunucos, y a derecha e izquierda de otro pasadizo abovedado que forman codo con éste, se hallan, respectivamente la escalera de subida los pisos altos y un pequeño aposento que quizá fuese retrete.

El acondicionamiento de la vivienda palatina dentro de la gran torre militar rectangular es perfecta y arquitectónicamente bien hecha si se la compara con la Qalaurra de Yusuf I/Torre de la Cautiva.

        Tras alcanzar su puerta se entra en el zangüan, que presentas en su primer tramo una bóveda de mocárabes estucada con ladrillo almagra; el zangüan está dispuesto en recodo con triple recodo, con la escalera de subida a la planta alta de la vivienda, una bancos cobijada por arco para asiento de la guardia, la puerta arqueada de una letrina que tuvo agua corriente constante cayendo en cascada al vacío, y el paso a la sala-linterna, que centra la vivienda palatina con īwānes ( Portal. Sala abovedada abierta por un lado, que da a un patio) a S y N. estos se delimitan del espacio cuadrado de la linterna central por pilares rectangulares que sobresalen de los testeros E y O, con ménsulas decorativas que fingen sostener un dintel en el que apoyan los pares de los respectivos alfarjes. Esta linterna comunica directamente con estancias rectangulares a naciente, poniente y a N, la cual tiene en sus extremos arcos que atajan sendas alcobas y un mirador reducido a una ventana de doble arco con columna parteluz cobijada por un arco de mocárabes.

       Presenta corredores en planta (sobre los corredores en planta baja que rodean la linterna), pasillos con arcos dobles sobre columna parteluz, que dan a sendas salas a N y S abovedadas y paso a otras análogas a E y O que se comunican con la linterna por ventana de doble arco sobre columnita parteluz. Los capiteles de las columnas tienen un cuerpo cúbico reducido.

El piso superior para las damas, presenta en sus lados cuatro balcones geminados, mayores los de sus dos frentes, en las enjutas de cuyo arco se lee esta inscripción: “ La ayuda y la protección de Dios para nuestro señor Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V.

      Los cuatro frentes del patio tienen arcos en su centro y en los nichos que se abren jambas del de entrada, corren estos letreros, encerrados en tarjetones: “Gloria a nuestro señor Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V, hágalo Dios victorioso”.

En el alfiz del mismo arco figura esta otra invocación:

Oh, Señor mío, pues eres el dispensador de los beneficios, haznos prosperar porque tu dádivas son hermosas”


Inscripciones repetidas en los arcos restantes y lo alto del primer cuerpo del edificio, así como sobre el zócalo de la Sala, dentro de una faja que la rodea. A un lado y otro de esta pared de entrada hay alacenas, con arquillos modernamente rehechos e inscripciones demandando la ayuda de Dios para el mismo rey.

      Los dos arcos laterales del patio (con nicho en sus intrados y letrero análogo al de entrada), dan paso a dos pequeñas salas escasamente ecoradas, con balcones centrales geminados y el del fondo se abre a otro aposento, con alcobas en sus extremos y en el centro balcón moderno, cobijado por bellos arcos de mocárabes, en torno al cuál corren otra inscripción, en gran parte ilegible. Las paredes de esta Sala se adornan con fajas de yesería en las que, una vez más, campea ésta invocación.


La ayuda y la protección de Dios y una expléndida victoria sea para nuestro Señor A´Abd Allāh Mwāmmad V al-Ganī bi-Llāh”. Y el lema nazarī varias veces repetido:

لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه wa lā gīlab īly Allāh Sólo Dios es vencedor

      Toda ésta planta del edificio la rodeaba un zócalo de sencillos azulejos, de forma cuadrada, blanco y negro, de los que sólo quedan algunos trozos. La planta alta de la torre tiene otras dos habitaciones, una sobre la mayor de abajo y otra sobre la entrada, con vista al exterior. La primera tiene bóveda del luneto y en sus alcobas de esquife, y la segunda de arista, y ambas escasa decoración en sus paredes.          La decoración se centra en cenefas delimitadoras de la altura del forjado de entreplantas, de los vanos de doble arco a modo de encuadres, o de paños con decoración incisa o bien lisos de estuco, que debieron estar ornamentados con sedas o tapices de ricos colores. La linterna se ochava mediante cuatro trompas de mocárabes cuyo arco mixtilíneo se continúa en los frentes de muros y se decora con inscripción cúfico-geométrica. El ataurique que cubre la albanegas, y el del resto del decorado de la Qalaurra, está seco, sin morbidez y blandura de formas, de agilidad en el trazado. Tiene un cuerpo de ocho ventanas y una armadura que sustituyó a la bovedita de mocárabes al arruinarse el lucernario y rehacerse

Plata fundida corre entre las perlas,
a las que semeja belleza alba y pura.
En apariencia, agua y mármol parecen confundirse,
sin que sepamos cuál de ambos se desliza.
¿No ves cómo el agua se derrama en la taza,
pero sus caños la esconden enseguida?

Es un amante cuyos párpados rebosan de lágrimas,
lágrimas que esconde por miedo a un delator.

¿No es, en realidad, cual blanca nube
que vierte en los leones sus 
/acequias
y parece la mano del califa, que, de mañana,
prodiga a los leones de la guerra sus favores?
Quien contempla los leones en actitud amenazante,
(sabe que) sólo el respeto (al
´Āmir ) contiene su enojo.


domingo, 1 de febrero de 2026

TORRE DE LA CAUTIVA

 

Torre de la Cautiva

       Torre construida por Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf I (1.333-1.354), sobre el adarve (camino de ronda de la muralla), fue conocida en el s. XVI como de Torre de la Ladrona y de la Sultana. Se cambió su nombre por el de la Cautiva porque se pensaba que en ella vivió Isabel de Solís, convertida al Islam con el nombre de urayyā/Zoraya, favorita de Abū l-Ḥassān ´A.

       Esta torre es una cálida vivienda ornamentada interiormente con un lujo espléndido y extraordinario. Sus revestimientos, sus puertas y su vestíbulo fueron destruidos en 1.810 por los soldados franceses que invadieron nuestra tierra. Tiene pasaje de entrada en recodo, que evita la visión interior desde fuera. Arranca desde el ángulo mismo la escalera que asciende a un pasillo alto, cubierto de bóveda de arista, a cuyo final se llega a un pequeño patio patio cuadrangular ceñido en tres de sus lados por galerías con arco peraltados de festón, sobre imposta de mocárabe, apoyados por cuatro pilares cuadrados, revestidos de yesería, con fina ornamentación. En los extremos de las galerías laterales hay alacenas con basares de mocárabes y arcos agallonados, con ésta inscripción en torno: “ Oh, confianza mía, oh, esperanza mía, tu eres mi esperanza, tu eres mi tutor”” Oh, Tabi´un/Profeta y enviado mío, sella con el bien mis obras” En planta baja, muestra un pequeño patio. El arquitecto ha adaptado el pórtico al interior quebrando en ángulo sus tres arcos; sobre éste pórtico se ubica el pasillo alto. Al fondo del patio se abre un arco doble con intrados de mocárabe y tres ventanitas encima, cerradas por celosías y en la decoración que lo circunda, estos letreros: “Alabanza a Dios por los beneficios del Islám” “Una buena nueva os traigo: que las armas de Dios han alcanzado la victoria”.


Y, en caracteres cúficos: “El poder pertenece a Dios”.

       Este arco, en cuyas jambas se abren ţāqas con arquillos de galones, da paso a la Sala principal, de planta cuadrada, la cual presenta en cada frente una qubba con ventana de dos arcos con columna parteluz, y preciosos zócalos de alicatado de ruedas de lazo de ocho con zafates purpúreos. En el camarin de la izquierda: “Sea plena la salvación del Profeta, el escogido de Dios y de su discípula, el ilustre y de su familia” “Dios es el mas digno de ser alabado en el Universo”. “Es de justicia a él debida tributarle alabanza por su honor y su excelencia”

         En el de frente: “La alabanza sea para Dios por los beneficios que concede unos tras otros, tarde y mañana”, “Confio en que así como en el pasado me ha sido benéfico, es posible que en el futuro me otorgue también su gracia” Y en el de la derecha: “Demos gracias a Dios porque repetidas veces nos ha ayudado. Así como varias veces lo ha hecho, nuestros dichos los deben repetir”. “Sea plena la salvación del Profeta, el escogido de Dios y de sus discípulos ilustre y de su familia” En torno a los arcos, corre la siguiente inscripción: “Gloria a nuestro Señor, el rey victorioso, el Campeón de la fe, el ´Āmir de lo musulmanes Abū -l-Ḥaŷŷāŷ. Las cuatro esquinas de la Sala muestran dos tipos de zócalo de lazo de ocho y dieciséis, incrustadas en las estrellas de dieciséis el escudo nazarī con campo purpúreo y banada blanca. Los zócalos de ésta qalaurra son los únicos que nos han llegado con piezas purpúreas; los remata una cenefa epigráfica coránica y un friso de almenas con las blancas estropeadas por las negras, rasgo arcaizante del primer periodo, proveniente del arte almohade.


        En los cuatro ángulos aparecen quebradas bandas con cartelas rectangulares y círculos, bordeados por cuatro poemas de Ibn al-Ŷayyāb, que describen el decorado original de la estancia con buen sentido de la estética. Dos tipos de paños de sebkas superpuestas adornan los ángulos. Un paño de lazo de ruedas de ocho con zafates harpados, enmarcado por cenefas, da paso a un friso volado de arcos de mocárabes, sobre el que apoya la armadura, rehecha en el s. XIX tras un incendio.

     Tras haber sido vivienda de las alcaides cristianos y de particulares durante el siglo XIX se le sometió a intensas restauraciones, que han alterado en parte su decoración y epigrafía originales; de esta época es el actual suelo de mármol y la techumbre de madera.

Tercer poema en la  Torre de laCautiva

«Esta obra ha venido a engalanar al-Hamrā;
es morada para los pacíficos y para los guerreros;
Calahorra que contiene un palacio.
¡Di que es una fortaleza y a la vez una mansión para la alegría!
Es un palacio en el cual el esplendor está repartido
entre su techo, su suelo y sus cuatro paredes;
en el estuco y en los azulejos hay maravillas,
pero las labradas maderas de su techo aún son más extraordinarias;
fueron reunidas y su unión dio lugar a la más perfecta
construcción donde ya había la más elevada mansión;
parecen imágenes poéticas, paranomasias y trasposiciones,
los enramados e incrustaciones.
Aparece ante nosotros el rostro de Yūsuf como una señal
es donde se han reunido todas las perfecciones.
Es de la gloriosa tribu de Jazray cuyas obras en pro de la religión
son como las aurora cuya luz aparece en el horizonte.»

sábado, 31 de enero de 2026

Torre del Qāḍī (ALHAMBRA)

 

Torre del ī

         Esta torre anteriormente llamada del Preso (s. XVI) y del Paso de la Zorra (s. XVII y XVIII), se encuentra entre la torre de los Picos y la de la Cautiva. Su zangüan lo atraviesa un pasadizo para la comunicación del camino de ronda y una escalera conduce por la derecha a su plataforma, quedando a la izquierda el acceso a la Sala principal, de 4,45 metros por 3,40), muestra los arcos y albanegas de sus ventanas con un decorado de ataurique cubierta por bóvedas esquifadas y cuyo muro, desnudo de decoración, presenta tres ventanas con yesería de la época de Abū -l-Ḥaŷŷāŷ Yusūf I, dependencia en las que se alojaría un jefe que controlaría a la guardia, que a continuación pasaban a Torre de la Cautiva, por caminos de ronda abovedados en su recorrido por las murallas de Qal´at al-Hamrā a Generalife.

      Esta torre, restaurada en 1924, está frente al callejón que lleva a la entrada primitiva de Generalife.

viernes, 30 de enero de 2026

Torre de los Picos o Puerta del Consuelo (ALHAMBRA)

 

Torre de los Picos


Torre de los Picos o Puerta del Consuelo

         La Torre de los Picos es una construcción defensiva que a su pie, guarda la Puerta de Hierro, situada en la muralla septentrional, da a la Cuesta de los Chinos. Por esta puerta cruzaban los soberanos a Generalife, o salían a la sierra o bien al río Darro, sin tener que pasar por Granada. Fue contruída Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II (1273-1302) pero con intervenciones de Mwāmmad V (1354-1359, 1362-1391); posteriormente y tras la conquista, su parte alta y pasaje fueron modificada por las Reyes Católicos reforzándola con muros hechos con macabrillas y en el exterior por un baluarte y la Puerta de Hierro.

        Es de piedra, presenta arco apuntado de herradura que vuela sobre las impostas. La torre protege la puerta del Arrabal y refuerza la muralla. Esta torre es una de las más extrañas y originales de la Alhambra en cuanto a las soluciones estructurales, ya que las ventanas talladas en piedra, la presencia de una bóveda de crucería en su estancia principal y los matacanes o salientes de piedra que se ven en la parte alta, son claramente diferentes al resto de las construcciones nazarīes. Su interior se compone de 3 cuerpos, el último con curiosas bóvedas de ojivas, cuyo nervio de perfil arcaico, apoyan en los ángulos sobre pilares cuadrados que debieron reemplazar, en época reciente, a las antigüas columnas. Tres arcos con balcones gemelos de piedra dan luz a éste aposento, decorado sus albanegas menudas ornamentaciones, enmarcada por ancha faja con el lema nazarī.

        De los otros dos pisos, el segundo tiene una sala rectangular con bóveda esquifada y el inferior carece hoy de entrada. Exteriormente, la torre tuvo dos barbacanas en las esquinas de la plataforma y de ellas subsisten las ménsulas en que apoyaban. Destinadas a defender una entrada a la fortaleza que comunicaba con Generalife. Es así llamada por la forma de sus almenas, primitivamente cuadra y posteriormente rehechas rematándolas con pirámides de ladrillos, para aguantar matacanes desde los que se podía repeler intentos de asalto. Sus ventanas en piedra son del más puro estilo ānadalusī. En ésta torre existe una puerta, llamada de arrabal, que comunicaba con la zona noreste de la Alhambra y con Generalife. Quien salía por aquí podía ir al Sacromonte y salir sin pasar por la ciudad de Granada. Todo este entorno fue muy modificado tras la conquista. Parte de este recinto fue usado para construir un baluarte exterior con caballerizas para proteger la torre de los Picos. El baluarte tiene galerías de arco escarzano con bóveda de cañon y ventanas abocinadas para la artillería y lo cierra la llamada Puerta de Hierro. Toda esta ampliación fue mandada hacer por Íñigo López de Mendoza, Alcaide de la Alhambra durante parte del s. XVI. Desde la torre de los Picos, tiene al pie un pasadizo abovedado, a cuyo exterior se abre una puerta y su Puerta, como todas las puertas exteriores, es en recodo y en rampa para dificultar el acceso a posibles atacantes, con arco de herradura apuntado de piedra e imposta y clave “ya perdida” de mármol, que da paso a los cuarteles, baluartes y caballerizas con torre, que defendía esta puerta.

jueves, 29 de enero de 2026

TORRE DE LAS GALLINAS

 TORRE DE LAS GALLINAS

Torre defensiva y engarzada en la muralla y cuya primera planta, con entrada por un arco de medio punto de ladrillo, tiene bóvedas de medio cañón, puerta de salida al adarve, por cuyo interior pasaba la guardia para ser controlada por el jefe militar que la habitaba. Y a su derecha, el arranque de la escalera que comunica con el otro piso. Este consta de dos dependencias, con arcos de medio punto, cubiertas de bóvedas esquifadas y sobre él corre la plataforma de la torre rodeada de almenas piramidales.
Al pie de ésta torre se encuentra el pavimento primitivo y parte de los poyos de piedra que servían para descabalgar a los jinetes que llegaban de la ciudad a la explanada empedrada que se extendía ante la entrada del Palacio.
El patio primero, de 14,60 metros de ancho, tiene puerta en el centro y sólo quedan de él restos de los cimientos árabes de las construcciones que lo limitaban. Al fondo, en el ángulo derecho, los muros de un aposento al que daba acceso una escalera, rompen la simetría del conjunto y, a su pie, adosado al muro, hay un pilar de mármol que aún conserva trozos de los azulejos verdes y blancos que revestían su frente.
El patio segundo comunica con el anterior por una escalera de mármol abierta en su centro y, a su final, un pequeño corredor. Su planta es cuadra 22,50 metros de lado, con albercas en medio y naves de habitaciones a derecha e izquierda, éstas últimas desaparecidas en el s. XVI, conservándose sólo los cimientos a ambos lados de la puerta de entrada.
La torre, de 4 metros por 3,80 de planta, está ricamente decorada por dentro con atauriques y cornisa de mocárabes. Tiene tres balcones con restos de celosías y en el alfiz de su arco de entrada, por la parte inferior, la siguiente inscripción:
“ Oh confianza mía, oh esperanza mía, tú eres mi sostén. Oh Profeta y enviado mío sella con el bien mis obras”.
Las albanegas ostentan el lema nazarī:
wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor
La ventana central de la torre tuvo un mirador de madera y su techo es un interesante alfarje, dejando a la vista el espesor de sus maderas ensambladas y con florón de mocárabes en el centro. Dos arcos laterales comunican la torre, por la izquierda con una pequeña galería de tres arcos y ventanas modernas y, por la derecha, con otra que tenía puerta al oratorio que existe inmediato a la Sala del Mexuar.
Desde aquí hasta la Torre de las Picos desapareció el muro, con lo cuál se perdieron otras dos pequeñas torres y el camino.

LA La TORRE DEL CUBO O DE LA TAHONA (ALHAMBRA)

 La TORRE DEL CUBO O DE LA TAHONA

Esta torre quedó empotrada en la Torre del Cubo, construida en época cristiana para la artillería, cegando el camino salvo por el adarve superior de la muralla hasta que Prieto Moreno abrió este túnel. Por este espacio se accedía desde alcázar hasta un mercadillo o zoco. Es una torre sin aristas para servir de colchón a los impactos de las balas de cañón que se usaban con frecuencia. Está unida a la muralla que une Alcázar con los Palacios.