martes, 3 de marzo de 2026

PEINADOR DE LA REINA

 

Torre de Abū l-Haŷŷāŷ /Torre Peinador de la Reina

Construida sobre el adarbe, domina el valle del río Darro. Su exterior, completamente liso, cubría, con tejados de alero muy saliente y canecillos hacia arriba, el espacio existente entre los muros y el cuerpo de luces, que airosamente se elevaba sobre ellos en la época árabe presentando tres ventanas con arcos de medio punto en cada uno de sus frentes y alero y tejadillo a cuatro vertientes, todo transformado en cámara íntima en 1537, en el que se sustituyó esta parte por una estancia rodeada de galería que tomó el nombre de Mirador de la Reina. El Peinador de la Reina, transformado en cámara íntima (1537) La configuración arquitectónica del conjunto del Peinador, se debe primero a una estructura árabe, modificada en el s. XVI, tras la conquista. La torre monta sobre la muralla y su planta es rectangular (8.10 m x 5.75 m) y le sirve de ingreso una puerta situada en la fachada sur, oculta desde el s. XVI por edificaciones de construcción cristiana y sobre la que aún pisan los suelos del corredor alto de Patio de Lindaraja. La puerta tiene dintel labrado de madera con inscripción cursiva y, encima, dovelas de escayola y un rectángulo con dibujo de lazo y estrella de relieve, con las leyendas “ Alabanza a Dios”, “El reino pertenece a Dios” y “Gloria a Dios”, encuadrado por una jafa de yesería.

El alicer de madera en que apoyaba el alero (hoy desparecido) tiene letreros de alabanza a Dios y, a sus extremos, quedan restos de dos pilastras voladas que apoyarían ménsulas, con disposición análoga a las de la puerta de entrada del Mexuar. Um pasadizo con escalera a la derecha, reconstruída modernamente conduce al ingreso de la Sala, con arco con ventanita encima decorado por círculos en sus enjutas, donde se lee: “Gloria a nuestro señor Abū l-aŷŷāŷ; ayúdele Dios” y a un lado y otro, nichos con arcos y las palabras “La bendición”. Frente a la puerta, otro hueco, con disposición semejante, daba salida al adarve Este espacio consta de una antecámara, llamada a veces de la estufa; el gabinete o tocador, hoy devuelto a su antigua función de linterna y de las galerías exteriores. El gabinete conserva las nueve primitivas ventanas árabes de medio punto, que en época del Imperio tenían vidrieras de grisallas con labores de grutescos. Las estancias, fueron decoradas entre 1539 y 1546 con una decoración pompeyana que cubre los muros, ejecutadas por Julio Aquiles y Alexander Mayner. En la antecámara se representa, en ocho cuadros o departamentos principales, la expedición de Carlos V contra Ŷabal-Dammar en 1535 En la habitación central o Peinador, la decoración arranca de unos zócalos dividido (al igual que en los anteriores) en rectángulos que guardan motivos vegetales. A continuación, una banda con elementos naturalistas da paso a los espacios centrales, donde las ventanas se ven enmarcadas por ornamentos florales, figuritas, animalillos y caprichos sobre un fondo blanco y rojo al estilo de la época del Vaticano. La habitación tiene tres balcones en cada frente, gemelo y mayor que los laterales el del centro; aquéllos con arco de yeso y un paño rectangular decorado encima y éstos con albanegas ornadas de ataurique y, sobre ellos, faja con inscripción cursiva repitiendo los versos 1 a 4 de la Šūráh 48 del Corán. Tuvieron estos balcones alféizares de 0,20 metros de alto, decorados con alizares vidriados en blanco e inscripción en oro de reflejo metálico, algunas líneas de azul pálido y fondo de espirales doradas, de las cuales quedan algunos trozos. El resto del alféizar y la solería del balcón tuvieron piezas vidriadas, cuadradas y triangulares, blancas y negras, rodeadas de cintas verdes, de la que aún quedan restos, y lo demás de la solería debió ser muy rico, a juzgar por algunos azulejos encontrados, de fondo blanco y decoración verde cobriza muy pálida, azul cobalto, violta y retoques de oro, con figuras encerradas dentro de octógonos de las cóncavos a modo de medallones y, en torno, ataurique de flores con cinco pétalos entre tallos ondulados. Desde la antecámara se sale a la galería, aquí, se encuentran representados motivos de grutescos, y algunas figuras relativas a las virtudes teologales y cardinales, dispuestas en unas hornacinas ilusionadas. El trabajo de los cuadros pertenece a Alexandre, así como las figuras principales del conjunto siendo Julio el pintor preciosista de los grutescos en zócalos y frisos. Cuatro son los conjuntos de artesonados que complementan la globalidad de las armaduras. Tres de ellos, los correspondientes a las Galerías exteriores y a la Antecámara, corresponden a espacios creados tras la conquista cristiana de la Alhambra, y tienen una construcción similar. Constan de pares y cinta situada en el trasdós de estos, para ir formando artesas rectangulares, éstas, se significan y limitan mediante la colocación de una moldura y un rosetón tallado. A la cinta le acompaña un clásico saetín y perimetralmente, a todo el artesonado a modo de discreto faldón, una moldura. El cuarto artesonado, se sitúa directamente sobre el que fue el Tocador de la Reina, y hoy devuelto a la primitiva linterna árabe. Es un artesonado de limas cuadrado, con una decoración de lazos de a ocho, rematado por un almizate. En el arrocabe, encontramos la inscripción arábiga: “La ayuda y protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro señor Abū ´Abd Allāh, ´Āmir de los musulmanes.

El material pétreo que encontramos dentro del conjunto, corresponde a columnas, alféizar de las galerías, alféizar de las ventanas del Peinador y la losa de la chimenea del antigüo sahumerio en la antecámara. Las columnas de mármol aparecen en la galería de acceso y en las galerías exteriores del Peinador. Son materiales árabes aprovechados, y constan de basa, fuste, capitel y cimacio. Los capiteles tienen representaciones vegetales y geométricas. La losa del sahumerio se sitúa en el suelo, en el extremo sur-oste de la antecámara y fue realizada por Oliver Hurtado en 1540, como complemento a un sahumerio que había situado en las habitaciones inferiores. Es de mármol y tiene unas medidas aproximas de 82 cm. x 74 cm. y presenta 16 orificios de 3 centímetros de diámetro. Completaba la decoración de la Sala un fino zócalo pintado sobre estuco, de 0,90 de alto, con dibujos de lazo, en rojo y verde.

lunes, 2 de marzo de 2026

 Torre de las Damas

Este Palacio es obra de Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II 671/1.273-701/1.302, y posteriormente modificado por Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf III 809/1408-818/1417 posteriormente fue la casa del Marqués de Mondéjar y Conde de Tendilla hasta que tras la Guerra de Sucesión fue cesado por Felipe V y dicho palacio quedó convertido en ruinas . En el siglo XIX pasó a ser propiedad privada, convirtiéndolo en viviendas, sufriendo reformas, desaparecieron los arcos laterales y el alero, se modificaron las armaduras y se destrozó, para adaptarla, dividiendo su altura interior para construir un piso, abriendo puertas y balcones y rompiendo su decoración. Fue adquirido en 1.886 por el alemán Arturo Gwinner, éste la cedió al Estado español en 1.891 con la condición de llevarse a Berlín la cúpula, encontrándose en la actualidad en el Museo de Arte islámico. Hay una anécdota de éste hecho y es que cuando vino a hacer la entrega de llaves dijo que le habían engañado porque la cúpula que se llevaba era la nueva quedándose en la torre la auténtica, tal era la perfección del carpintero que hizo la réplica.

El Pórtico mide 16,80 metros por 3,30 y ante él se extiende el estanque (de 25 metros por 13,40), en disposición de tipo persa, Abū ´Abd Allāh Mwammād III, quedó ciego y se ahogó en esta alberca; decorando los ángulos opuestos al Pórtico dos grandes leones de mármol gris sentados sobre las patas traseras y análogos a los de la fuente del Palacio, aunque de ejecución más perfecta y labrados hacia 1365, pues a esa fecha, y que procedían del Māristān -hospital- que existió en el centro de la ciudad de Granada a cuyo patio pertenecía.

En origen constó de una galería de cinco arcos, mayor el central que los laterales, sobre pilares que tenían zócalo de alicatado, y estaban revestidos de yesería, como se ve en los pilares extremos. Erróneamente se sustituyeron por columnas en 1965. Los paramentos del pórtico presentaban entre los arcos de ventanas y puerta zócalos de cerámica, paños de finísima yesería entre los arcos, que apoyan en pilares, y una banda por cima de cartelas cúficas y casquetes esféricos alternos.

Dos figuras de león esculpidas en sendos bloques de mármol oscuro para su utilización como surtidores mediante una tubería que, entrando por la base, atraviesa toda la pieza hasta la boca, desaguando a chorro, con una sección interior de 3,5 cm.

Los leones aparecen sentados sobre sus patas traseras, plegadas, reposando en una base lisa, tallada en el mismo bloque, de 1,301 x 0,561x 0,13 m, habiéndose perdido la parte posterior de una de ellas desde el talón hasta el borde, dejando ver la entrada de la tubería del surtidor. Las cabezas de los leones han perdido sus respectivas orejas, cuya huella puede observarse claramente. El resto de la cabeza y la parte anterior del cuerpo aparecen completamente cubiertos por una larga melena formada por la superposición de grandes bucles, de 11 cm de largo, que en el eje frontal forman cuatro grandes lóbulos o gotas. Los rasgos de la cara aparecen especialmente marcados por las amplias fauces, resaltadas mediante tres pliegues y una gran dentellada, con mandíbula superior e inferior acusando grandes colmillos que bordean el surtidor. Bajo éste despliegan la lengua -con acanaladura central- de 7 cm de longitud y 6 cm en la base. Igualmente resalta en el rostro un gran hocico con dos lóbulos sobre el que apenas se perciben los párpados de los ojos. El resto del cuerpo de los leones aparece liso, interrumpido únicamente por una larga cola que, atravesando las patas traseras, se pliega sobre el lomo hacia el costado derecho en el león más alto y hacia el izquierdo en el león bajo, hasta alcanzar, en ambos, la melena. La parte posterior de las patas delanteras acusa igualmente una banda de pelaje rizado. Las manos de los leones destacan cuatro digitaciones.

Una amplia zona del paramento quedaba estucada blanca hasta alcanzar el friso de lazo de ocho con cenefas. La extraordinaria armadura presenta labor de peinacería con lazo de ocho y en el centro una cúpula ataujerada de dieciséis lados, análoga a la que tenía la vivienda alta, hoy en el Museo de Berlín. En arco de entrada a la torre-bahw tiene en su intradós ţāqas al-mā, para jarras de agua.

Cubre la galería un techo de lazo de gran riqueza y originalidad, con cúpulas de dieciséis paños en el centro y adornados de estrellas y cupulilla de mocárabes, con arquillos y conchas tallados en su alicer y la palabra “Felicidad” en caracteres cúficos y bajo él una faja de yeso con adornos y la inscripción:

Oh, esperanza mía, oh, confianza mía, tu eres mi esperanza, tu eres mi sosten”.

Oh, enviado y Tabi´un/Profeta mío, sella con el bien mis obras”

Al fondo de la galería se abren seis balconcillos y otro más en su costado derecho, con decorada arquería, y, en el centro, dando paso a la Sala un gran arco con espléndida y profusa ornamentación de vástago entrelazados en sus enjutas, y nichos en las jambas coronado de tableros con el lema:

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

En letras cúficas, y ceñidos por fajas con otras inscripciones piadosas.

La Sala cuadrada que mide 5,90 metros de lado y 7,8 de altura tiene tres ventanas con balconcillos por cada frente, y presenta zócalos de alicatados, de gama de colores fríos, con ruedas de 8, de 8 y 12, y de 8 y 16 almenas negras verticales.

Los arcos de las ventanas ricamente ornamentados. Y sobre ellos, decoración de cuadrados y rectángulos, en los cuales se lee:

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

Y “La prosperidad continuada”, también en caracteres cúficos.

A su alrededor corren unos poemas de alabanza a la divinidad y a éste Palacio, que dicen:

Salve, oh mansión que la alegría y la dicha revoleteen en torno a ti, ayudados por el poder y la esperanza”

Que tu puerta obtenga en ti sus deseos y que sea continuamente acompañada por lo que él tu dueño esperanza”.

Que tu noche sea en ti agradable, tada ella aurora y que su día sea ruiseñor por la continuidad de la alegría en su rostro”.

Que no deje de proteger y de hacer triunfar al Reyno y que el poder, la suerte y los cambios del destino estén a su servicio”.

La alabanza sea para Dios por los beneficios que concede unos tras otro, tarde y mañana”

Cuantos beneficios ha extendido por todas partes y en profusión más que necesaria”

Y cuantas veces ha acercado lo que ya estaba muy lejos”

Confio en que así como en el pasado me ha sido benéfico es posible que en lo futuro me otorguen también su gracia”

Pues si yo no soy digno de conseguir lo que espero, Dios en cambio es capaz de consumar su acción bienhechora”

En lo alto del muro se abren quince ventanillas con fajas de adornos, y cubre la Sala un artesonado de lazo con colgantes de mocárabes. La parte baja del aposento se enriquece con un zócalo de alicatados, negro y verde, con cintas blancas, menos los inmediatos a la puerta.

Pórtico y torre fueron construidos sobre el recinto de la la Alhambra, por lo que toda la edificación desde la rasante del suelo es de ladrillo, que se estucó fingiendo ladrillo almagra entre tendeles blancos, con una banda de escritura cursiva blanca coránica sobre fondo rojo que recorría los muros del galano edificio e interrumpía su decorado de ladrillo estucado. Remataba en polícromos aleros tallados con friso epigráfico y carnes con ataurique. Ante éste Pórtico se extiende una gran alberca rectangular.

A sus pies bajo la Torre de las Damas había caballerizas, cuya galería, de arco de ladrillo, todavía puede verse, unidas al camino de ronda que por allí corre.

La vivienda del Partal al poco de construirse este Partal con sala -como dependencia de una construcción palatina, hoy en planta, al otro lado de alberca, en la ladera de la Sabīka- le añadió el mismo soberano una vivienda alta en su extremo de poniente, con escalera cubierta por boveditas diferentes. La vivienda presenta dos ámbitos, cuadrado y rectangular, separados por arco, más un pequeño espacio cúbico en alto en la esquina donde acaba la escalera, destinado para sentarse con las piernas cruzadas y leer, o contemplar y meditar, rincón de retiro cubierto con bellísima bovedita de mocárabes con estrella central de dieciséis. Los zócalos originales se han perdido; tiene un batería de ventanas arqueadas separadas por pilares, con paños horizontales por encima: uno de rectángulos epigráficos alternados con cuadrados, el otro de estrellas de seis brazos a modo de esvásticas, idéntico al del Palacio-Riyā, hoy Parador de San Francisco. La armadura poligonal ataujeradas original se conserva en el Museo de Berlin.

Este desaparecido Palacio real del que formaban parte el Partal tuvo como puerta de acceso usual al recinto de la Alhambra la situada al pie de la Torre de los Picos, que muestran en sus ventanales del piso bajo idéntico paño decorativo a uno del conjunto del Partal. Esta torre de A´Abd Allāh Mwāmmad II sufrió una primera reforma con A´Abd Allāh Mwammād III. Los RRCC le construyeron luego una bóveda de nervios decorada con estucos mudéjar, las ventanas con parteluz de su planta alta, así como su acceso y el pretil sobre la puerta del s. XIII

A la derecha del estanque encontramos la Torre del Mirāb, cuyo interior conserva un pequeño oratorio, decorado en tiempos de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I ibn Ismā´īl 1.333-1.354, construido sobre el adarve de la muralla, corresponde al tipo de capilla doméstica musulmana, con Mirāb y es tan estrecha que sólo entraban para orar dos o tres hombres a la vez. Es la única mezquita estructuralmente autónoma que se conserva en Granada.

Su planta mide 4,16 metros por 3. El arco de herradura que le da acceso tiene encima una ventana gemela cerrada por celosía y decoración de yesería guarneciéndolo. Atravesada su puerta de acceso, tiene la estancia rectangular un ancho arco semicircular, alzado sobre colunnillas del que colgaba una cortina que divide la estancia en dos partes desiguales, sirviendo la primera como zangüan (de 0.80 metros de fondo) para el que entraba y se descalzaba en el lado externo de la cortina, y otro rectangular oratorio atravesada la misma, con el mirāb al fondo para realizar las oraciones. A cada lado un arco cobija una ventana de doble arquito con parteluz de madera emplastecida, originariamente, y sustituidos por otros de mármol a comienzos de 1970, cobijada por otros mayores de festón, con albanegas cubiertas de ataurique, y en el muro del frente se abren al Mirāb de planta poligonal y arco de herradura adovebado con conchas en la clave, cubierto por cúpula de mocárabes, bajo la cual corre una faja con inscripciones. En las importas del arco se lee:

Ven a orar y no seas de los negligentes”,“Dios es el grande, dijo la verdad y sus enviados el Tabi´un/Profeta generoso”, y en torno al mismo arco, dice: “Observar con cuidado las horas de las oraciones y la oración” y encima, el lema “

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

Leyéndose las palabras “Alabanza a Dios”, en la faja que encuadran los adornos que totalmente cubren las paredes, en cuya parte alta hay ventanitas cerradas por celosías. El techo del aposento es de madera ensamblada.

La estancia se cubre con armadura apeinazada que sostiene el tejado a cuatro aguas.

Por debajo de la estancia pasa el camino de ronda sobre el adarve. Sus tres ventanas cerraban con şimāsas, adosadas al marco las E y O y la N. como balcón volado o ajimez.

domingo, 1 de marzo de 2026

PALACIO DEL PORTICO/PARTAL


Palacio del Pórtico/Partal

De los antigüos palacios que existían en torno al Palacio Real, sólo ha llegado a nosotros, parcialmente, el Palacio del Pórtico, del que se conserva la Torre de las Damas. Probablemente de tiempos de A´Abd Allāh Mwāmmad II 1.273-1302, nos encontramos ante la edificación palaciega más antigua de las conservadas en la Alhambra, lo que hace suponer que los primeros ´āmires nazarīes establecieron su residencia en esta zona y en la etapa cristiana fue la sede de la Alcaldía de la Alhambra de la Capitanía General del Reyno de Granada con los condes de Tendilla, marqueses de Mondéjar (finales del s. XV-mediados del s. XVIII). Abandonado en las primeras décadas del s. XVIII, fue demolido y vendidos sus materiales, cayendo este palacio en el olvido, hasta que en 1929 el arquitecto Leopoldo Torres Balbás lo rescata excavándolo y consolidándolo.

sábado, 28 de febrero de 2026

TORRE DE LA RAWDA

 

Torre de la Ráwa

Después de 1322 emprendió Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I la edificación de la Ráwḍa o Cementerio Real en los jardines de su Palacio para proveer de un digno panteón a su abuelo envenenado por su propio hijo A´Abd Allāh Mwammād III, razón por la que éste lo enterró dentro de la ciudad y no en la maqbara al S. del recinto de la Alhambra, como lo fueron Mwāmmad I y luego A´Abd Allāh Mwammād III y Abū al-Ŷuyūš Naşr I. Para dar rango legítimo a su estirpe Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I erigió la Ráwḍa intramuros, donde se enterrarían los ´āmires posteriores.

Constituye la Ráwa un rectángulo de 13,30 metros por 10,30 orientada de sur-este a nor-oeste y sólo queda de sus muros la parte baja con trozos del enchapado de azulejos que tuviera. Entrábase en ella por una puerta abierta al foso, hacia el extremo norte del rectángulo, dando paso a un vestíbulo modificado en la época cristiana, con arco de herradura ligeramente agudo y de ladrillo, arquivolta de lóbulos y en las albanegas decoración de rombos. Del vestíbulo se pasaba a la Sala, que tenía cuatro machores en el centro, soportando, sin duda, una linterna como en la Sala de las Camas y quizá friso y cúpula de mocárabes, a juzgar por los fragmentos hallados, apareciendo el extremo nor-oeste del rectángulo dividido en tres pequeñas cámaras, a modo de capillas, donde se hallaron los cuatro primeros sepulcros. En 1574, fueron encontrados en la Ráwa cuatro losas sepulcrales de alabastro puestas a las cabeceras de los sepulcros de:

Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II al-Faquī

Abū al-Walīd Ismā´īl I ibn Faraŷ

Abū -l-Ḥaŷŷāŷ Yusūf I ibn Ismā´īl

Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf III al-Nāşir li-l-Dīn Allāh


De todo esto casi no queda más que los arranques de los muros y un trozo de celosía. Las sepulturas, que ocupan toda la superficie de la construcción, son de diversos tamaños, y tienen la forma de un trapecio con la parte estrecha a los pies. Están hechas de ladrillo unido con barro o mortero e interiormente revestidas de yeso y orientadas de modo, que tendido el cadáver sobre el costado derecho, tuviese su rostro al sur-este, dirección de la Meca.

Estas sepulturas constaban siempre de tres losas puestas de canto sobre la fábrica de ladrillo, y otra más alta con inscripción a la cabecera. Las losas, en general, tenían en sus caras y bordes exteriores fajas de dibujos geométricos y eran de piedra franca de la Malá, existiendo gran número de ejemplares, especialmente en muros de edificios de la conquista, donde fueron aprovechadas (murallas de la Alhambra, iglesias de San Cristóbal, San Jerónimo, Santo Domingo, etc..) A la salida de la Ráwḍa y siguiendo el declive hasta encontrar el nivel de la inmediata explanada, se extienden los Jardines del Partal, podemos ver los restos de varios palacios, pues en esta zona habitaba la nobleza āndalusī. El más importante de ellos fue el Palacio de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf III 1.408-1.417 o de los Condes de Tendilla, de planta similar a la de Palacio de Comares. Tristemente demolido en el s. XVIII, de él se dice que era uno de los más suntuosos de la Alhambra.


viernes, 27 de febrero de 2026

SALA DE LOS REYES (ALHAMBRA)

 

Sala de los Reyes

Ocupando totalmente la cabecera Este del Patio, se extiende el amplio rectángulo de esta Sala (de 31 metros por 7), que tiene acceso por tres pórticos con triples arcos de mocárabes decorados con rombos calados y sostenidos por finas columnas. Es la Sala más larga del harén, dividida interiormente en tres aposentos cuadrados separados por arcos dobles, en los fondos de cada una de las partes en que la Sala se divide, se abren pequeños aposentos con cúpulas de mocárabes iluminadas con una veintena de ventanitas de arcos dispuestas en su arranque, alternas con cuatro de planta rectangular, situadas por debajo de las otras y en sombra. Debido a ésta disposición hay un juego de espacios y arcos en luz y sombras respectivamente, lo que causa un juego de cascadas de luz y zonas de penumbra, que ópticamente aumentan la profundidad longitudinal de la sala E.

Cada uno de estos compartimientos están separados entre sí por grandes arcos dobles de estalactitas soportando asimismo cupulillas de mocárabes. En los extremos de la Sala se abren alcobas igualmente decoradas, quedando aquella, por lo tanto dividida en siete partes, con una perspectiva escenográfica que contribuye a realzar su luz, siempre quebrada por la angulosidad de éstos arcos, cuya pesadez contrasta con la finura de la decoración de los muros, contemporánea de la del Patio. En alcobas de los extremos y en los ábacos de los pórticos figuran inscripciones de invocación a la divinidad y de salutación a Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V. Un zócalo de alicatados de variada traza ( del que solo quedan dos fragmentos) rodea la Sala, habiéndose completado el reto con una imitación de estuco. En el testo del fondo se abren pequeños aposentos abovedados en los tramos pequeños rectangulares, y en los cuadrados tres alcobas con cúpula de madera, forradas de cuero y en forma de elipse, decoradas con pinturas.

En la bóveda del centro, sobre un fondo dorado con adornos de relieve, y una línea de estrellas azules, muestra una reunión de diez personajes nazarīes de la más alta alcurnia de Granada desde la fundación del Reyno de Granada, exceptuados Abū al-Walīd Ismā´īl II y Abū ´Abd Allāh Mwāmmad VI llamado el Bermejo. Uno de ellos con barba roja que puede ser Abū ´Abd ´Allāh Mwāmmad I ibn Yūsuf ibn Naşr ibn al-Amar, fundador de la dinastía Nazarī, sentados en un banco tapizado en torno a una rica tienda de campaña de tejido recamado dorado con tragaluces-respiraderos estrellados azules, todos ellos con postura serena de dialogar y con la espada jineta colgada en bandolera, estando cubiertos con ´imāmas y durrā´as.

Las dos bóvedas pintadas laterales muestran escenas góticas, compitiendo un caballero cristiano y otro naza por el amor de una dama, con la victoria final del āndalusī por ser el mecenas el ´Āmir Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V.

Cuatro camaritas abovedadas, a las que se accede desde los espacios rectangulares abovedados, separan los tres īwānes. La sala tiene un zócalo con la altura normal en los espacios cuadrados y rectangulares, mientras que los pilares en que descansan los arcos de mocárabes sobre columnas adosadas de fuste poligonal presentan los zócalos hasta la altura del collarino adosado al cálatos del capitel. Cada espacio cuadrado comunica con la galería E mediante un pórtico tripartito de arcos de mocárabes, más amplio y alto el central que los laterales. Estos cuerpos cúbicos sobre los cimacios fingen apear columnillas chatas de las que parten los tradoses e intradós de los arcos de mocárabes, solución arquitectónico-decorativa bien conseguida para lograr dichos arcos mayor altura, observándose este rasgo como uno mas de los preciosismos del momento de construcción de este Palacio. Al igual que la Sala de los Mocárabes, la de los Reyes está precedida de una galería de anchura similar con pabellón análogo en su centro, estando los pórticos de arcos tripartitos a eje con alcobas cuadradas a las que dan acceso, según el trazado proporcional del Palacio.

Estas escenas aparecen en cada uno de los techos divididas en dos por el eje. Las del techo de alcoba derecha presentan dos personajes sentados jugando al ajedrez, teniendo por fondo un árbol y un castillo almenado con escudos de la banda y asomados a una torre un hombre y una dama.

A la izquierda de la composición un cristiano a caballo mata un oso con su espada, mientras a la derecha un personaje āndalusī clava su lanza a un ciervo al que persigue un lebrel. La otra composición tiene también por centro un castillo a cuya torre principal asoma una dama agitando un pañuelo y a un ventanal otra mujer con un peine en la mano, mientras a la izquierda un caballero cristiano ataca, lanza en ristre, a un monstruo de forma humana que tiene asida de un brazo a una doncella cristiana, cuyas manos sujetan las cadenas de un liyūn/león que duerme a sus pies, repitiéndose a la derecha el tema del caballero cristiano que cae del caballo atravesado por la lanza de un jinete āndalusī que embraga una adarga. Las escenas del techo de alcoba izquierda tienen por eje dos fuentes. A los lados de la primera un joven y una doncella conversan, mientras a la derecha, en primer término, un caballero āndalusī ataca a un jabalí al que sus criados cargan, una vez muerto, sobre una mula, siguiendo en la composición la representación del caballero que, pie a tierra y llevando el corcel de la brida, ofrece el jabalí a una cristiana que aparece ante un palacio ojival, con torre y gran fuente delante. Del otro lado de la composición figura un personaje vestido a la italiana atacando a un oso y otras varias escenas de cacerías en las que otro caballero se defiende de un león, cerrándose la composición con el ofrecimiento que hace el primer personaje del oso muerto a la dama cristiana, cuya familia contempla la escena desde las ventanas del castillo. En el compartimiento central de la Sala hay una pila de mármol de forma rectangular, en cuyos frentes aparecen en relieve leones devorando ciervos, sirviendo de eje a la composición, perfectamente simétrica, un vástago con flores y en sus otros frentes águilas y otros animales, Orlando el conjunto una inscripción que debió sustituir a otra más antigua. La actual dice que la pila se labró en 1305 por Abū ´Abd Allāh Mwāmmad V, pero todos sus caracteres revelan una obra de origen persa, aunque se supone pila de abluciones de la cercana mezquita.

Hubo un intercambio en tiempos de Pedro I, rey de Castilla, quien solicitó ayuda al ´Āmir de Granada para restaurar los Reales Alcázares de Sevilla. Las pinturas llevan una técnica muy laboriosa:

  • Planchas de madera de peralejo bien cepillada y formando una elipse.

  • Sobre la superficie cóncava se extiende el cuero mojado, pegándolo con un baño de cola y claveteado con pequeños clavos de cabeza cuadrada cubiertos de estaño para evitar la oxidación.

  • Sobre el cuero, una capa de yeso, caña y cola de 2 cm de espesor ya tostada y pintada en rojo. Sobre esta capa y con un punzón se dibujan los temas.

Saliendo de Patio de los Leones por la puerta existente en el ángulo que forma su galería sur con la Sala de los Reyes, podemos encontrar los restos de la Ráwḍa/Cementerio Real, de la que toma su nombre la torre.