Palacio del Riyāḍ al Sa´īd/Palacio del Señor.
Se trazó la planta de la siguiente manera; dado el ancho entre aljibe a S y al-Ḥammām a N del Palacio de Abū al-Walīd Ismā´īl I, y la longitud entre el muro E perimetral del Dār Qumāriš/Palacio de Comares y el callejón que baja al Partal, el arquitecto trazó todo el nuevo Palacio, construyendo a N una planta sótano para edificar sobre ella el esquema perfecto de vivienda nazarī con sala linterna central y vistas hacia un jardín bajo.
Así pues, el trazado del Patio, sus galerías (124 columnas) en los cuatro costados y las cuatro alas que lo componen obedecen a un sencillo e ingenioso trazado proporcional, tanto en planta como en alzado y en sus elementos decorativo, como la taza dodecagonal y los doce leones surtidores bajo ella. Todo se basa en la relación del cuadrado y su diagonal y en la progresión proporcional de rectángulos, para lo que sólo basta con usar una escuadra, el cartabón y un compás unido al saber empírico proporcional enseñado y aprendido por transmisión de maestros y alumnos en los talleres āndalusīes.
Palacio del Riyāḍ al Sa´īd, el patio rectangular en crucero de los Leones, cuyo eje ocupa la fuente de dicho nombre, al que rodean a E y O dos grandes salas abiertas como pabellones-tiendas al mismo, mientras que a N y S lo delimitan respectivamente la Qubba Mayor y la Qubba de los Banū l-Sārrāŷ/Abencerrajes con la incorporación de aljibe y parte de alcoba-pabellón del Palacio de Abū al-Walīd Ismā´īl I, y en el angulo SO la entrada original, que sólo guarda una de las dos estancias que tuvo.
El Patio presenta hoy sus canales y andenes delimitadores hechos de losas de mármol, pero posiblemente estuvo solado todo él con mármol, dejando una serie de alcorques para naranjos y limoneros que darían sombra y buen olor al Patio. El Palacio está delimitado a S por la calle con el Rawḍa/Cementerio real, al otro lado de la misma, y a E por otra calle de N a S y el área palatina y de casas de servidores de la corte en el área del Palacio del Partal.
Patio de los Leones El más famoso patio de la Alhambra. Aunque su verdadero nombre sería Palacio de Mwḥāmmad V, considerado uno de los momentos culminantes del arte islámico y construido por Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V 1354-1358 y 1362-1391 representa el Jardín del Paraíso, un oasis de palmeras que rodean un inagotable manantial. Y los espacios entre las pasarelas de mármol contenían jardines que desbordaban de flores y plantas aromáticas, a semejanza del Paraíso soñado por los fieles musulmanes. Ninguna otra parte de la Alhambra da idea más completa de su belleza original que éste Patio, porque es el lugar que ha sufrido menos los rigores de la fatal acción del tiempo De planta rectangular y reducidas dimensiones (28,50 metros por 15,70) está rodeado de una galería, estrecha en sus frentes más largos y más amplia en sus otros dos (de la que destacan dos elegantes pabellones), sostenida por 124 finas columnas de mármol blanco, exentas unas, otras dobles o formando en los ángulos grupos de tres o cuatro. Sus fustes, cilíndricos y con muchos anillos en la parte alta, sostienen variados capiteles cúbicos y en ellos y en sus grandes ábacos corren éstas inscripciones: “ El socorro y protección divina y una victoria manifiesta para nuestro señor Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V. Dios proteja su imperio y glorifique su gloria”, “Gloria a nuestro señor ´Āmir justo y guerrero Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V ”. Sobre sus capiteles se alzan pilares de ladrillos con decoración de escayola soportando gruesas soleras de descanso de las armaduras, ocultas por una faja, también de escayola, con inscripción que repite el lema: wa lā gīlab īly Allāh لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor
Galerias Este y Oeste
La mayor anchura de las galerías E y O con respecto a las N y S responde al trazado proporcional, habiéndose querido ver en la aparición de las cuatro galerías la influencia de un patio-claustro gótico.-mudéjar. Las galerías septentrional y meridional tienen como eje principal su arco central como ejes secundarios las composiciones tripartitas de arcos de mocárabes de cada extremo, quedando entremedias sendas composiciones de cinco arcos, idénticas entre sí, mostrando sus arcos 1 y 5 igual decorado, lo que ocurre también entre el 2 y 4, quedando en cada grupo único el 3, o central, el cual es igual a los de los tres restantes grupos de ambas galerías. Luego el trazado proporcional ha marcado los ejes, las agrupaciones de columnas, la elevación de los arcos y la disposición ornamental de los mismos que realzaría la fuerte policromía.
El Patio en crucero lo forman un canal longitudinal E-O que va desde las fuentecillas de las respectivas galerías, atraviese los pabellones cuadrados y se prolonga hasta el dodecágono central, y un canal transversal N-S, que sale de las fuentes de Alcoba Mayor y de Alcoba de los Banū l-Sārrāŷ y desciende hasta el canal dodecagonal que bordea la fuente, en el cual los leones surtidores de pie vierten el agua que sale de su boca.
La Fuente de los Leones
Alzase en el centro la fuente, única en el amplio sentido de la palabra, es denominada en el poema de su taza de doce lados manḥūta min lū´lū/escultura de peralas, por estar tallada de blancos bloques de mármol de la Sierra de Macael.
Estaba formada, en un principio, únicamente por el cilindro central en el que apoya la gran taza dodecagonal, labrada de un bloque (de 2,5 metros de diámetro) que apoya por medio de cortos balaustres torneados en los lomos de 12 toscos leones en pie y con sus caras amenazadoras, al tener sus hocicos arrugados mostrando sus dientes y colmillos apretados por estar rugiendo, lo que indican también sus orejas erectas. Este gesto amenazante, su físico abstracto antinatural e inmóvil, su paralelo con los mudéjares, y, sobre todo, lo diferentes que son de los leones califales, bastante naturalistas en sus formas físicas, expresividad, movimiento, etc.. hace fechar los coetáneos al edificio del Māristān, Palacio del Riyāḍ al-Sa´īd y reforma del Palacio convertido en Convento de san Francisco, donde apareció la parte baja de otro león sentado, hoy en el Museo de la Alhambra.
La fuente se compone de 12 leones de tres grupos. Cada conjunto de 4 leones difiere del otro conjunto en cada detalle desde la apariencia general hasta los detalles del peinado la de piel del león. Originalmente era una hora de agua, después de una hora, el agua sale de la boca de un león hasta que sale de los 12 leones.
En los años 70, el estado español intentó entender el misterio del reloj, y se rompió por completo. Toda el agua sale a la vez, y el reloj, se rompió y se convirtió en una fuente normal.
El agua subía por el cilindro mediante tuberías que salían por una pieza torneada cilíndrica a la gran taza, volviendo a penetrar por una rueda de orificios más elevada en la misma pieza, bajando el agua a cada una de las tuberías que entran por la pata izquierda trasera de cada león y lo atraviesa diagonalmente hasta desaguar por pitorro en el centro de sus bocas.
Los últimos estudios hechos dicen que los leones proceden de la casa del Wāzīr/ministro judío Samuel Bem Nagrela, quien se la regaló al ´Āmir. Representan los doce signos zodiacales, los doce meses del año o las Doce Tribus de Israel, a semejanza de la que había en el Templo de Salomón. Dos de ellos tienen un triángulo en la frente indicando las dos tribus elegidas: Judá y Leví. Son del s. XI. La taza original está en la Sala de Banū l-Sārrāŷ. Con su valor ritual, su función refrescante y su contenido simbólico, el agua es un complemento esencial de la arquitectura islámica.
Los leones están orientados de modo que dan la cara a las dos salas más importantes del palacio, la de los Banū l-Sārrāŷ y la de Daraxa/Sala de las Dos Hermanas y los cuatro canalillos que parten de las dos salas y de los dos templetes representarían los ríos del Paraíso que manan miel, leche, vino y agua.
La taza dodecagonal es del siglo XIV y lleva grabada en el borde un poema de Ibn Zamrak que explica la simbología de la fuente y que viene a señalar cómo el ´Āmir es el que tiene el don del agua (surtidor) que da a su guardia real de honor (los leones) y que dice:
Poema de la Taza de los Leones
«Bendito
sea Aquél que otorgó al iman Mwḥāmmad
las bellas ideas para engalanar sus mansiones.
Pues, ¿acaso
no hay en este jardín maravillas
que Dios ha hecho incomparables
en su hermosura,
y una escultura de perlas de transparente
claridad,
cuyos bordes se decoran con orla de aljófar?
Plata
fundida corre entre las perlas,
a las que semeja belleza alba y
pura.
En apariencia, agua y mármol parecen confundirse,
sin
que sepamos cuál de ambos se desliza.
¿No ves cómo el agua se
derrama en la taza,
pero sus caños la esconden enseguida?
Es
un amante cuyos párpados rebosan de lágrimas,
lágrimas que
esconde por miedo a un delator.
¿No es, en realidad, cual blanca
nube
que vierte en los leones sus as-sāqiyat/acequias
y
parece la mano del Califa, que, de mañana,
prodiga a los leones
de la guerra sus favores?
Quien contempla los leones en actitud
amenazante,
(sabe que) sólo el respeto (al ´Āmir)
contiene su enojo.
¡Oh descendiente de los Ansares, y no por
línea indirecta,
herencia de nobleza, que a los fatuos
desestima:
Que la paz de Dios sea contigo y pervivas
incólume
renovando tus festines y afligiendo a tus enemigos
La fuente se convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y la organización gastó aproximadamente 2.000.400 euros en ella durante 4 años tratando de restaurarla o resolver su rompecabezas, y no pudieron.
Al-Qubba/Alcoba mayor
Alcoba mayor del Palacio del Riyāḍ al-Sa´īd la constituye la vivienda sobre planta abovedada a N de Patio de los Leones, sobre un jardín-huerto bajo, con una torre en adarve, la de Abū al-Ŷuyūš Naşr I. La cierra a Patio de los Leones una puerta de dos hojas con postigo (en 1995 ingresadas en el Museo de la Alhambra), tiene pasillo transversal en cuyos extremos se hallan una letrina y la escalera de subida a la planta alta. Atravesado el mismo se ingresa en la sala-linterna que centra la vivienda, con plantas baja y alta; en la primera hay estancias rectangulares a E y O de la sala-linterna, ambas atajadas únicamente a N por un arco para una alcoba; sobre éstas estancias laterales hay otras en planta alta que se unen por pasillo a mediodía, desde el cuál se pasa al mirador alto en el eje de la galería N del Patio.
La sala-linterna central muestra a septentrión la sala transversal longitudinal de los aljimeces, (ventana arqueada que está dividida en dos partes iguales mediante una columna o pilastrilla llamada mainel o parteluz), con proporción entre el ancho y el largo 1 a 5, pasándose de ella al bahw o mirador de Lindaraja, con ventana de dos arcos con columna parteluz al fondo y de un solo vano a los lados, todos ellos con alfeizar con peralte de alicatado y poyo de mármol.
Alcoba-linterna de Alcoba mayor
De planta cuadrada, muestra división tripartita en cada uno de sus lados, ocupando la parte central respectivamente un arco de medio punto, y quedando los cuatro ángulos formados por la partes extremas de cada lado. Los zócalos de alicatado lo componen alicatados de cintas de colores sobre fondo blanco, tema geométrico que aparece poco antes en la fachada de Comares (1370); la traza se basa en dos cuadriculas, normal y sesgada, que genera un lazo elemental de ocho, procedimiento preciosista y vistoso, pero que marca gran retroceso geométrico; los zócalos de los ángulos SE y SO muestran un tema, y otro los de NE y NO, encima de estos corre una banda que en cada parte lateral muestra en el centro una cartela rectangular y a cada lado un círculo; éste banda ornamental muestra bordeando las aludidas cartelas circulares y rectangulares labor de lazo de ocho. En estas veinticuatro cartelas hay otros tantos versos de un poema de Ibn Zamrak.
Cada uno de los cuatro ángulos presenta un único paño de lazo de ocho. La planta alta tiene a eje con cada arco de la baja una ventana arqueada que cierra con celosía de madera. El alfiz de éstas ventanas se halla cobijado por arcos mocárabes, ya que a la altura de la planta alta la linterna-qubba se ochava mediante cuatro trompas de mocárabes que apoyan en doce columnas pequeñas, cuatro situadas en los ángulos de la estancia y las otro ocho donde vienen a descansar los arcos de mocárabes apuntados que forman el trasdós del frente de las cuatro trompas y prosiguen de modo contínuo con la misma composición en los muros, cobijan las ventanas del piso alto para lo que queda un espacio macizo triangular, a modo de tímpano, que en ellos lados E y O presenta a cada lado del eje sendas manos cerradas con el pulgar recto, de la que arrancan tallos espirilíoneos con ataurique con limbo hendido.
Las albanegas de éstos ocho arcos son comunes y tienen arcos ornamentales de palmas quebradas y bellísimas composiciones cúfico-geométricas, trazadas por las cintas de prolongación de las letras de las jaculatorias”Felicidad y”Bendición”. Un paño de lazo, con círculos lobulados y escudos en relieve, entre bandas epigráficas, sirve de base al cuerpo lucernario de dieciséis ventanitas, dos por cada lado, con arquillos de perfil mistilíneo formado por los arranques de las adajaras de la grandiosa bóveda de mocárabes que apoya en los ocho pilares angulares del tambor octogonal, formado de trompas para arriba.
Todo el trazado proporcional de ésta bóveda parte de una estrella de ocho puntas de 90º en el centro que se desarrolla en otra estrella de 8 de ángulos de 45º.
Las jambas e intradoses de los arcos de acceso a las estancias laterales y a la Sala de los Šamís/Ajimeces muestran zócalos y pavimentos de alicatado, respectivamente, la Sala de los Šamís/Ajimeces presenta su parte baja lisa estucada blanca hasta por encima de la línea de la imposta de los arcos de acceso a la misma, y posiblemente se decoró con sedas y tapices. Su parte alta presenta paños de sebka sobre los que corre un friso de arquitos que sirven de base a la bóveda de mocárabes formados por una serie de cupulines de base octogonal, sin igual el central y por parejas los demás, situados uno a cada lado. Las dos ventanas de ésta sala a N de doble arco sobre parteluz, tuvieron volados ajimeces, simāša