miércoles, 25 de febrero de 2026

SALA DE LOS ABENCERRAJES

 

Sala de los Banū l-Sārrāŷ/Abencerrajes

        Que debe el nombre al ilustre linaje de valientes caballeros que aquí sufrieron pérfida matanza. La leyenda dice que en ésta Sala fueron degollados uno a uno los 36 miembros de la tribu de los Banū l-Sārrāŷ que junto con los Zegríes eran las dos familias más importantes de la nobleza árabe. El portillo por donde fueron llevados los Banū l-Sārrāŷ, uno a uno, a Patio de los Leones, y la fuente de blanquísimo mármol que hay en el centro de la galería, a cuyo pie se les degolló. Los dos arcos de ingreso a ella -el primero, con nichos en sus jambas- están también separados, como en Sala de las Dos Hermanas, por un estrecho corredor que, a la izquierda, comunica con el piso alto y antes tal vez comunicase con la salida y, a la derecha, conduce, pasado un postigo, al vestíbulo de la primitiva entrada del Palacio junto al cuál hay un aljibe que se destinaba al abastecimiento de agua potable. La Sala forma un cuadrado central de 6,25 metros de lado y tiene a un lado y otro alcobas de 2,85 metros de fondo, con dobles arcos finamente decorados apoyados en columnas con magníficos capiteles pintados de azul y techos de lazo con pinturas platerescas. Esta sala fue alcoba del ´Āmir. Al ser cuarto privado sin ninguna apertura salvo la puerta de entrada, fue concebida para la celebración de recepciones y banquetes en los meses más fríos del año, cuando se podía utilizar los braseros para calentar su interior.

Las paredes están cubiertas de rica ornamentación de yesería. El estuco y los colores son originales. El zócalo de azulejos es del s. XVI, de la fábrica sevillana de azulejos. La cúpula está decorada con mocárabes La fuente de la Sala es la que tuvo en la de los Leones antes de instalarla en éste Palacio. Una espléndida cúpula de mocárabes de planta estrellada, obra maestra por su elegancia y originalidad, elevada sobre ocho trompas también de mocárabes que fingen apoyarse en graciosas columnillas, cubre la Sala. En las trompas campea ésta inscripción en caracteres cúficos: “No hay más ayuda que la que viene de Dios el clemente el misericordioso” Y en los arranques de la cúpula se abren dieciséis ventanas caladas que derraman su luz suave sombreando los alveolos de aquélla y aumentando su mágico aspecto

Los restos del Palacio de los Banū l-Sārrāŷ/Abencerrajes

        Se conservan en el Museo de la Alhambra los restos de un arco con sus albanegas e intradós y los de sendos paños de yeso rectangulares, similares a los descritos en la Dār al-Manŷara al-Kubrà como obra del mismo taller, que aparecieron al desescombrar el áreas a E de la puerta de los Carros de la Alhambra. Este Palacio en planta presenta una torre-qubba por debajo de la cual pasa el camino de ronda, y con el se que se comunica mediante trampilla de escape. La torre-qubba presenta espacio central cuadrado con ventanal frente a la entrada y ámbitos rectangulares laterales delimitados por dos pilares, lo que sugiere análoga solución tripartita lateral a la descrita en la Dār al-Manŷara al-Kubrà de arco central y paños rectangulares a cada lado sobre dinteles. La torre daba a una crujía de un patio rectangular trasversal centrada por alberca estrecha y larga en sentido E-O. Sus paños rectangulares de sebkas superpuestas talladas en yeso muestran los restos del compás y la escuadra que utilizaban los artistas al planear el decorado sobre los bloques de yeso húmedo; las sebkas tienen una profundidad de 3 a 4 cm. Y son ya de arcos lobulados entrecruzados, ya de palmas digitadas con una digitación con cabezuela redondeadas o trapezoidal maciza y sólo perforadas por agujero circular, ya epigráfico-cúfica geométrica. Los colores verde, rojo y azul se han conservado en los fondos.

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