Torre de Abū l-Haŷŷāŷ /Torre Peinador de la Reina
Construida sobre el adarbe, domina el valle del río Darro. Su exterior, completamente liso, cubría, con tejados de alero muy saliente y canecillos hacia arriba, el espacio existente entre los muros y el cuerpo de luces, que airosamente se elevaba sobre ellos en la época árabe presentando tres ventanas con arcos de medio punto en cada uno de sus frentes y alero y tejadillo a cuatro vertientes, todo transformado en cámara íntima en 1537, en el que se sustituyó esta parte por una estancia rodeada de galería que tomó el nombre de Mirador de la Reina. El Peinador de la Reina, transformado en cámara íntima (1537) La configuración arquitectónica del conjunto del Peinador, se debe primero a una estructura árabe, modificada en el s. XVI, tras la conquista. La torre monta sobre la muralla y su planta es rectangular (8.10 m x 5.75 m) y le sirve de ingreso una puerta situada en la fachada sur, oculta desde el s. XVI por edificaciones de construcción cristiana y sobre la que aún pisan los suelos del corredor alto de Patio de Lindaraja. La puerta tiene dintel labrado de madera con inscripción cursiva y, encima, dovelas de escayola y un rectángulo con dibujo de lazo y estrella de relieve, con las leyendas “ Alabanza a Dios”, “El reino pertenece a Dios” y “Gloria a Dios”, encuadrado por una jafa de yesería.
El alicer de madera en que apoyaba el alero (hoy desparecido) tiene letreros de alabanza a Dios y, a sus extremos, quedan restos de dos pilastras voladas que apoyarían ménsulas, con disposición análoga a las de la puerta de entrada del Mexuar. Um pasadizo con escalera a la derecha, reconstruída modernamente conduce al ingreso de la Sala, con arco con ventanita encima decorado por círculos en sus enjutas, donde se lee: “Gloria a nuestro señor Abū l-Ḥaŷŷāŷ; ayúdele Dios” y a un lado y otro, nichos con arcos y las palabras “La bendición”. Frente a la puerta, otro hueco, con disposición semejante, daba salida al adarve Este espacio consta de una antecámara, llamada a veces de la estufa; el gabinete o tocador, hoy devuelto a su antigua función de linterna y de las galerías exteriores. El gabinete conserva las nueve primitivas ventanas árabes de medio punto, que en época del Imperio tenían vidrieras de grisallas con labores de grutescos. Las estancias, fueron decoradas entre 1539 y 1546 con una decoración pompeyana que cubre los muros, ejecutadas por Julio Aquiles y Alexander Mayner. En la antecámara se representa, en ocho cuadros o departamentos principales, la expedición de Carlos V contra Ŷabal-Dammar en 1535 En la habitación central o Peinador, la decoración arranca de unos zócalos dividido (al igual que en los anteriores) en rectángulos que guardan motivos vegetales. A continuación, una banda con elementos naturalistas da paso a los espacios centrales, donde las ventanas se ven enmarcadas por ornamentos florales, figuritas, animalillos y caprichos sobre un fondo blanco y rojo al estilo de la época del Vaticano. La habitación tiene tres balcones en cada frente, gemelo y mayor que los laterales el del centro; aquéllos con arco de yeso y un paño rectangular decorado encima y éstos con albanegas ornadas de ataurique y, sobre ellos, faja con inscripción cursiva repitiendo los versos 1 a 4 de la Šūráh 48 del Corán. Tuvieron estos balcones alféizares de 0,20 metros de alto, decorados con alizares vidriados en blanco e inscripción en oro de reflejo metálico, algunas líneas de azul pálido y fondo de espirales doradas, de las cuales quedan algunos trozos. El resto del alféizar y la solería del balcón tuvieron piezas vidriadas, cuadradas y triangulares, blancas y negras, rodeadas de cintas verdes, de la que aún quedan restos, y lo demás de la solería debió ser muy rico, a juzgar por algunos azulejos encontrados, de fondo blanco y decoración verde cobriza muy pálida, azul cobalto, violta y retoques de oro, con figuras encerradas dentro de octógonos de las cóncavos a modo de medallones y, en torno, ataurique de flores con cinco pétalos entre tallos ondulados. Desde la antecámara se sale a la galería, aquí, se encuentran representados motivos de grutescos, y algunas figuras relativas a las virtudes teologales y cardinales, dispuestas en unas hornacinas ilusionadas. El trabajo de los cuadros pertenece a Alexandre, así como las figuras principales del conjunto siendo Julio el pintor preciosista de los grutescos en zócalos y frisos. Cuatro son los conjuntos de artesonados que complementan la globalidad de las armaduras. Tres de ellos, los correspondientes a las Galerías exteriores y a la Antecámara, corresponden a espacios creados tras la conquista cristiana de la Alhambra, y tienen una construcción similar. Constan de pares y cinta situada en el trasdós de estos, para ir formando artesas rectangulares, éstas, se significan y limitan mediante la colocación de una moldura y un rosetón tallado. A la cinta le acompaña un clásico saetín y perimetralmente, a todo el artesonado a modo de discreto faldón, una moldura. El cuarto artesonado, se sitúa directamente sobre el que fue el Tocador de la Reina, y hoy devuelto a la primitiva linterna árabe. Es un artesonado de limas cuadrado, con una decoración de lazos de a ocho, rematado por un almizate. En el arrocabe, encontramos la inscripción arábiga: “La ayuda y protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro señor Abū ´Abd Allāh, ´Āmir de los musulmanes.
El material pétreo que encontramos dentro del conjunto, corresponde a columnas, alféizar de las galerías, alféizar de las ventanas del Peinador y la losa de la chimenea del antigüo sahumerio en la antecámara. Las columnas de mármol aparecen en la galería de acceso y en las galerías exteriores del Peinador. Son materiales árabes aprovechados, y constan de basa, fuste, capitel y cimacio. Los capiteles tienen representaciones vegetales y geométricas. La losa del sahumerio se sitúa en el suelo, en el extremo sur-oste de la antecámara y fue realizada por Oliver Hurtado en 1540, como complemento a un sahumerio que había situado en las habitaciones inferiores. Es de mármol y tiene unas medidas aproximas de 82 cm. x 74 cm. y presenta 16 orificios de 3 centímetros de diámetro. Completaba la decoración de la Sala un fino zócalo pintado sobre estuco, de 0,90 de alto, con dibujos de lazo, en rojo y verde.




No hay comentarios:
Publicar un comentario