jueves, 3 de julio de 2014

Aḥmad ibn Baso

En toda la historia de la arquitectura musulmana se trata del primer profesional del que poseemos datos ciertos y pormenorizados. Este arquitecto, quizas el primer sevillano de una familia que probablemente había emigrado de Toledo en el siglo anterior, era algo más que un simple carif al-banna'in, es decir, un "perito de los albañiles", pues se le atribuye autoridad sobre todos los de Al-Āndalus. OBRAS. A partir de 1159, por orden directa del califa, comenzó a dirigir, junto a al- Hayy Yais, la planificación y construción de Gibraltar, donde apareció al frente de "todos los albañiles y sus similares y los obreros que les ayudasen y obedeciesen". En 1162 apareció dirigiendo restauraciones en Córdoba, tratando de devolverle su antigua vitalidad para lo que "y trajeron albañiles, arquitectos y obreros para la edificicación de los palacios y las casas de sus barrios para volverlas a levantar. En 1171 fue elegido por el califa almohade Abū Yaqub Yusuf para construir los palacios de la Buhayra en Išbylīya/Sevilla: (...) Mandó el ´Āmir al-Mu/minin al cadí Abū- l-Qasim Aḥmad b. Mwḥammad al-Hauffi, y a Abū Bakr Mwḥammad b. Yaḥya b. al-Haza, imam de su mezquita, por la confianza que tenía en la fidelidad y de ambos en su religiosidad y conocimiento de la geometría y de la agrimensura y de los cultivos, que le acotasen de la tierra blanca (...). El alarife Aḥmad b. Baso, jefe de los que edificaban en al-Andalus, se ocupó de construir los palacios citados en la Buhayra (...) Había fuera de la puerta de Qarmūna, en el llano, sobre el camino que conduce a Qarmūna, huellas antiguas, que se habían cubierto, de la construcción de una acequia. La tierra se elevaba sobre ella y había en la tierra una línea de piedras, cuyo significado se desconocía. Fue a ella al-Hayy Yacis, el ingeniero, y cavó alrededor de los vestigios mencionados, y he aquí que apareció la traza de un acueducto, por el que se conducía el agua antiguamente a Išbylīya/Sevilla (...). Niveló la tierra desde este sitio, y condujo el agua por el terreno nivelado hasta la Buhayra citada, que según las crónicas que se conservan eran de una belleza y un refinamiento extraordinario y contaban con hermosos jardines, grandes olivos traídos expresamente desde el Aljarafe, árboles frutales y plantas aromáticas”. Los textos no ofrecen duda sobre el papel que jugó en la planificación y construcción del nuevo centro urbano de la nueva capital de Al-Andalus a partir del año 1172: Más tarde realizó el trazado de la nueva mezquita de Išbylīya/Sevilla: "empezó el ´Āmir al-Mu/minin a delinear el emplazamiento de esta mezquita noble y hermosa. (…) la cual era de gran tamaño, similar a la actual Mezquita de Córdoba; disponía de una cúpula sobre el miḥrab y estaba ricamente decorada con piezas de ébano, oro, marfil y sándalo. Actualmente sólo se conserva el patio de abluciones (Patio de los Naranjos) y algunas zonas muy modificadas próximas a la Puerta del Perdón. se encargó de ello al jeque de los arquitectos Aḥmad ibn Baso y a sus colegas, los arquitectos constructores de Išbylīya/Sevilla, y a todos los arquitectos de al-Āndalus, y con ellos a los arquitectos constructores de la capital Marrakus y de la ciudad de Fez y de la gente de allende al Estrecho y se reunieron en Išbylīya/Sevilla de ellos y de las distintas clases de carpinteros y aserradores y obreros para las diferentes construcciones en gran número, hábiles cada uno en cada especialidad de las obras (...) Reunió para ello obreros con abundancia de hombres y servidores y con la aportación de útiles de madera, traídos de las costas de allende el Estrecho, como no pudo hacerlo ningún rey de al-Andalus antes de él (...). Era el inspector jefe de los constructores y alarifes el arquitecto Aḥmad ibn Baso; y encargado del registro de los gastos Abū Dawud Yalul b. Yaldasan, privado del ´Āmir al- Mu/minin y almojarife de las obras. Entre los inspectores sevillanos de esta obra estaba Abū Bakr b. Zuhr y Abū Bakr al-Yannaqi; luego se les asoció en la inspección ´Abd al-Raḥmān b. Abī Marwan b. Sacid al-AcAsi, el granadino. (...) Entonces llegó la partida del ´Āmir al-Mu/minin para su capital, Marrakus el 14 del mes de Sacban del año 571, y mandó a los alarifes y constructores y operarios el volverse a sus patrias". "(...) mandó al gobernador que mandaba en Išbylīya/Sevilla (...) construir el alminar dicho (...). También fue el que inició la construcción en 1184 de la torre minarete que más tarde se llamó Giralda, El alarife Aḥmad ibn Baso abrió sus cimientos, junto a la aljama, y encontró en ellos un pozo manantial y lo cegó con piedras y cal, explanó sobre el agua hasta que aseguró las bases de los cimientos y construir una serie de rampas que permitían el acceso a las obras mediante cabalgaduras. Se desconoce la fecha exacta de su fallecimiento, aunque se cree que debió ser anterior a 1188, pues en ese año las obras de la mezquita ya no estaban bajo su dirección