miércoles, 4 de marzo de 2026

CASA REAL (ALHAMBRA)

 gos

CASA REAL
Es de época de Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II en su origen, reformada luego en el tercer periodo por Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V después de 1370 como muestra su bahw. Constaba de cuatro crujías que rodeaban un largo patio rectangular con jardín crucero, atravesando su eje longitudinal la as-Sāqiyat/Acequia real (Mwḥāmmad I 1237-1273), formando cuatro arriates bordeados por paseos.
Hoy queda la sala rectangular del extremo E, cuyo vano rectangular tuvo un pórtico tripartito de entrada, con cuatro ventanas sobre el mismo separadas por cinco paños, coincidiendo sobre la clave del arco central un pilar y no un vano. Los paños muestran ataurique propio del primer periodo nazarī.
La sala presenta parte del zócalo con piezas azules y blancas combinadas. Se decora con paños horizontales separados por cenefa con el lema dinástico que aparece por primera vez epigrafiado con letras muy achatadas; uno de estos paños, situado sobre las ventanas, muestra un lazo de estrellas de seis puntas que desarrollan esvásticas de seis brazos enlazadas entre sí, siendo exactamente el mismo tema decorativo que se encuentra en la decoración de la vivienda alta del Partal. El otro tema decorativo con ruedas de lazo de ocho con zafates de remate semicircular es restauración posterior.
La Casa Real fue convertida en Convento de San Francisco, por orden de Isabel I, reina de Castilla y León para la orden franciscana, siendo la primera transformación cristiana de la Alhambra en 1495.
Dār al-Mamlaka al-Sa´īda/Casa Real de Felicidad en Ŷannat al-'Arīf/Generalife
Al noroeste de la Alhambra se levanta la Casa Real de Felicidad en Ŷannat al-'Arīf, una villa de recreo construida por Abū al-Walīd Ismā´īl I 1314-1325 con anterioridad al palacio de Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf I 1333-1354 que se asoma por sus galerías y ventanales calados al barrio al-Bayyezīn.
Acabado el recinto amurallado de la Alhambra con sus torre y puertas originales, y emprendido el programa de construcciones palatinas en Granada y en la Alhambra, debe atribuirse también a Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II la completa construcción de Ŷannat al-'Arīf en paratas escalonadas separadas por muros de contención de hormigón estucado blanco, las cuales constituyen las diferentes huertas para hortalizas y huertos para frutales y corrales de animales.
En esta finca se construyó la Dār al-Mamlaka al-Sa´īda según la denominaba Ibn al-Ŷyyāb en la cabecera de los poemas epigrafiados que adornan sus muros
Se construyó con posterioridad a la Casa Real, convertida en el actual Parador de San Francisco, como delata su planta y dimensiones, arquitectura y ornamentación; quizá ya intervino en su construcción el hijo heredero Abū ´Abd Allāh Mwḥammād III, que comenzó el recinto de muralla, torre y puerta de la ciudad palatina de la Alhambra desde el extremo de alcazaba en todo su perímetro hasta el extremo SE de la misma, y albergó en una de sus torre meridionales el llamado Palacio de los Banū l-Sārrāŷ y en la cima de la loma el Palacio-Riyâḍ, hoy Parador de San francisco.
Este Palacio ha conservado su patio-riyāḍ completo, con un jardín crucero atravesado longitudinalmente por la as-Sāqiyat Real, dejando cuatro arriates ochavados circundados por paseos junto a la as-Sāqiyat, habiéndose recuperado éste jardín y su crucero tras el desescombro de 1958, cuando L. Torres Balbás tomó posesión de Genealife en nombre del estado español, llevó a cabo una serie de obras al monumento al quitar postizos, hacer restauraciones y prospecciones. Gracias a ésto quedó evidente la reforma llevada a cabo por Abū al-Walīd Ismā´īl I en 1319 tras su victoria en la Batalla de la Vega. En origen el salón no tuvo la torre-bahw que éste le añadió.
El salón original constaba de alcobas laterales y una batería de siete ventanas en el muro del fondo, habiendo quedado tras la reforma de Abū al-Walīd Ismā´īl I las dos extremas en uso y los pilares de la otras, salvo los de la central, vistos tras la citada prospección de L. Torres Balbás
La crujía muestra una galería de cinco arcos sobre columnas, adosadas las de los extremos, con el arco central desproporcionado por su gran anchura y falta de altura, lo que se debe a dos motivos: el que ópticamente abarque el pórtico tripartito del fondo de la galería que da acceso al salón; y el no poder tener la galería un tejado más elevado por el piso alto sobre el salón, que abre al patio por seis vanos, rehechos en época de los RRCC.
En la planta se nota claramente que la galería y el salón rectangular N. muestran un sesgo y el arco central está descentrado con respecto al pórtico tripartito del fondo, obra remodelada por Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V, como lo fueron los īwānes con bóvedas de mocárabes de los extremos de la galería. En esta finca estaba Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad V cuando fue destronado en 1359, descansan los tres arcos sobre columnas de mármol con capiteles de mocárabes de escayola. El arco central, de medio punto y peraltado, muestra las albanegas con el ataurique calado, mientras que los laterales presentan por cima paño de sebkas caladas superpuestas con el puño cerrado de una mano y el dedo pulgar recto. Las jambas del pórtico tienen ţāqas, que han perdido su arquillo frontal. La cartela rectangular de cada una tiene un verso de un poemilla de dos, escritos en cúfico, que explican el uso del salón, empezando por el de la izquierda desde dentro del mismo, como advertencia al visitante: “Entra con compostura, habla con ciencia, sé parco en el decir y sal en paz”, y “ A aquel cuyas palabras son hermosas debe respetársele”. De este texto se deduce que los soberanos se retirarían aquí a descansar de las tareas de estado y gobierno, pero se verían obligados a despachar asuntos de importancia dando audiencia en el salón. El primer verso advertía a los wāzīres y funcionarios entrar con compostura, despachar concisamente e irse con premura.
El segundo verso permite a poetas y literatos su estancia por deleitar al ´Āmir en su retiro. Los textos epigrafiados en lo nazarī suelen tener una clara significación por el lugar que ocupan, estando bien pensados para cada sitio. Los dos poemas de cinco versos cursivos de cada ţāqa especifican, entre otras cosas, que albergan jarras de agua.
«Ţāqa en la puerta del salón más feliz
para servir a Su Alteza en el mirador.
Por Dios, qué bella es alzada
a la diestra del rey incomparable!
Cuando en ella aparecen los vasos de agua,
son como doncellas subidas a lo alto.
Regocíjate con Ismail, por quien
Dios te ha honrado y hecho feliz.
¡Subsista por él el Islam con fortaleza
tan poderosa, que sea la defensa del trono!»
Sobre el pórtico hay cinco ventanas con celosías, dispuesta la central a eje y separadas por paños con otro horizontal por encima. Decora la parte alta del muro y los extremos de la galería un paño de lazo de ocho delimitado por cenefas epigráficas, mostrando en sus extremos el perfil de ménsulas de palmas. Los arcos de los īwānes presentan alfiz epigráfico y descansan en ménsulas con perfil de rollos, al estilo ´āmiro-califal cordobés, y remate de almenas. Cubre la galería una armadura horizontal apeinazada con lazo de ocho.
El salón muestra el arco de entrada a la torre-bahw, añadida por Abū al-Walīd Ismā´īl I, y en cada extremo una ventana-arco sobre cuyo alfiz corre un friso de almenas; los muros no guardan zócalos de alicatado y tiene una zona estucada blanca quizá para realzar la luz interior, o porque estuvo tapizada. Por encima del arco de la torre-bahw discurre, entre dos bandas decorativas, un cuerpo de ventanas de medio punto con celosías, una central doble con sus arcos de trasdós unidos en la columnilla parteluz, y tres ventanas a cada lado; es decir la repetición de los huecos de ventanas originales cegadas de la planta baja. El muro de entrada presenta el pórtico-tripartito con sus cinco ventanas que interrumpe esta zona alta decorativa, dejando en el lado SO la banda amplia continua con cuatro arcos lobulados y en él, en tres arcos y medio, claro encaje motivado por la remodelación, que se ve en la unión con las ventanas arqueadas del pórtico
A cada lado del muro del pórtico de entrada hay una al-jazīna, rectangular vertical remontada por un friso de arcos de mocárabes y enmarcada por alfiz, cuyas cenefas verticales apoyan en los mencionados perfiles de ménsulas. Tanto este tema como el de las almenas rematando el tope de alfices de vanos se encuentran en la casa unida al Ḥammām junto a la Mezquita de la Alhambra, obra de Abū ´Abd Allāh Mwḥammād III.
La torre-bahw, de planta cuadrada, muestra en sus tres frentes abiertos al paisaje un arco decorativo en sus respectivos frentes, que alberga otro menor, mayor que la altura de una persona. El cuerpo lucernario muestra cinco ventanas; la armadura de tres paños es ataujerada, con las piezas de su labor de lazo talladas. Al añadirse esta torre-bahw en 1319, el núcleo palatino nazarī clásico quedó formado.
El único zócalo de alicatado que ha llegado, hoy en el Museo de Alhambra, es un lazo de ocho simple de estrellas y crucetas, que por elisión de trazos da el dibujo geométrico que presenta, estando trazado por cintas de colores fríos sobre fondo blanco; muestra del almenado blanco vertical y el negro de relleno. Análogos colores tiene el dintel de la puerta principal de Dār al-Mamlaka al-Sa´īda/Casa Real de Felicidad
El Generalife, tenía dos accesos a Dār al-Mamlaka al-Sa´īda/Casa real de Felificidad. Bien desde SE, desde Fuentepeña para el servicio, labriegos, pastores o para salir o entrar el soberano y su séquito a caballo desde la serranía; o bien desde la Alhambra, tras salir por la puerta de época de Abū ´Abd Allāh Mwḥāmmad II al pie de la Torre de los Picos, el soberano con sus familiares y cortesanos cruzaban el barranco entre al-Sabīka y el Cerro del Sol, y entraba por una puerta a un estrecho camino empedrado en cuesta y con espaciados escalones, abierto entre las paratas de las huertas hasta llegar a un quiebro, y, tras otro tramo, se llegaba a la puerta de un primer patio. Para evitar cualquier peligro, la salida desde la puerta de la Alhambra estaba vigilada y controlada desde la Torre del Qāḍī, si el paso se hacía a caballo, se descabalgaba al llegar al primero de los patios. Lo forma un muro tapia a O. en el que se abre un portón; a SO y NO, dos alas de edificio, posibles cuadras en planta baja y pajar y vivienda de servidores en la planta alta; tiene el patio un pilar para abrevar la montura y chorro para beber lass personas.
El paso al segundo patio se hace por escalones espaciados con arcos laterales que cobijan asientos para la guardia, desembocando en un pórtico de cinco arcos sobre pilares. Originariamente éste pórtico a SO no debió existir y es remodelación de 1319; en un principio debió tener sólo arquerías a derecha e izquierda, cuyos cimientos halló L. Torres Balbás y reconstruyó a ambos lados.
El frente al acceso lo ocupa la elevada fachada principal de Casa Real de Felicidad, con vano rectangular y dintel de cerámica de dovelas con ataurique de colores fríos, mostrando la clave la llave emblemática. Enmarcaba el dintel un encuadre de estuco con temas geométricos. Esta fachada presenta dos pisos de altura, el primero un entresuelo encima del zangüan de entrada, y el segundo es una estancia rectangular con alcobas en los extremos. El zangüan, tiene una asientos corrida para asiento de un cuerpo de guardia permanente, y a la izquierda la empinada escalera que desemboca en el patio-riyāḍ de Casa Real de Felicidad, hoy llamado Patio de las-Sāqiyat /Acequia, con su jardín crucero.
La crujía SO del patio. Vista desde el crucero esta crujía presenta en cada extremo escalera de subida desde el zangüan o bien los dos peldaños primeros de subida de otra escalera a las plantas entresuelo y alta, que hoy han desaparecido. Entre los arcos de las escaleras quedan tres espacios. En origen los espacios colaterales daban acceso a un pasillo que bajaba a una letrina y a la casa de la servidumbre del Palacio, la cual se conserva en planta recrecidos sus muros
El otro vano colateral daba paso a unas estancias adosadas a la crujía SO del Patio de la as-Sāqiyat, de la que queda un ala con planta baja y alta. A este nivel llegaba el acceso desde Fuentepeña, luego hay que ponerlo en relación con una comunicación directa con las huertas y los ganados del soberano, que abastecerían de alimentos a la Casa Real.
El vano central de esta crujía SO muestra hoy tres arcos rebajados sobre dos columnas exentas reutilizadas; quizá en su origen tuvo un solo arco y fue un cenador a eje con la as-Sāqiyat. La estancia alta rectangular de esta crujía tiene alcobas delimitadas por arcos en sus extremos, cinco ventanas en su muro SO y hacia el Patio de la as-Sāqiyat un pabellón mirador central, similar a los altos de Patio de los Leones, rehecho por L.T.B. más amplio de lo que fue por la alteración del cenador bajo con triple arco. Debido a esto las ventanas laterales al pabellón, de doble arco con columna parteluz, han quedado agobiadas.
El Patio lo delimita, un jardin alto, una puerta de paso a eje con el crucero, y en el extremo de este lado longitudinal del Patio han conservado el resto de dos viviendas con plantas baja y alta, la más septentrional con una escalera de bajada por debajo del nivel del Patio de la as-Sāqiyat, quizá Ḥammām estas viviendas ardieron en 1958
El Patio cierra al NO con un largo grueso y alto muro en su origen, cuya altura original ha quedado en ambos extremos, y una parte del mismo en el ángulo con la galería que muestra puerta, con nicho ciego a la altura del piso alto, paramento ornamentado con yesería y alero como remate, dando acceso dicha puerta a una escalera de bajada a la parada inferior. A eje con el crucero éste muro ofrece la fachadita de entrada a un bahw con triple ventana por frente, donde a la decoración original se le sobrepuso otra en 1319
El edificio, sin embargo, es menos conocido que sus jardines, ideados con una sublime sutileza que participa de la composición geométrica tanto como de los colores y aromas que desprenden sus variadas especies vegetales. Con mucha razón se lo llama «La más noble y elevada de todas las huertas» Ŷannat al-'arif. Otra traducción sería «Huerta del gnóstico/alarife o arquitecto».

martes, 3 de marzo de 2026

PEINADOR DE LA REINA

 

Torre de Abū l-Haŷŷāŷ /Torre Peinador de la Reina

Construida sobre el adarbe, domina el valle del río Darro. Su exterior, completamente liso, cubría, con tejados de alero muy saliente y canecillos hacia arriba, el espacio existente entre los muros y el cuerpo de luces, que airosamente se elevaba sobre ellos en la época árabe presentando tres ventanas con arcos de medio punto en cada uno de sus frentes y alero y tejadillo a cuatro vertientes, todo transformado en cámara íntima en 1537, en el que se sustituyó esta parte por una estancia rodeada de galería que tomó el nombre de Mirador de la Reina. El Peinador de la Reina, transformado en cámara íntima (1537) La configuración arquitectónica del conjunto del Peinador, se debe primero a una estructura árabe, modificada en el s. XVI, tras la conquista. La torre monta sobre la muralla y su planta es rectangular (8.10 m x 5.75 m) y le sirve de ingreso una puerta situada en la fachada sur, oculta desde el s. XVI por edificaciones de construcción cristiana y sobre la que aún pisan los suelos del corredor alto de Patio de Lindaraja. La puerta tiene dintel labrado de madera con inscripción cursiva y, encima, dovelas de escayola y un rectángulo con dibujo de lazo y estrella de relieve, con las leyendas “ Alabanza a Dios”, “El reino pertenece a Dios” y “Gloria a Dios”, encuadrado por una jafa de yesería.

El alicer de madera en que apoyaba el alero (hoy desparecido) tiene letreros de alabanza a Dios y, a sus extremos, quedan restos de dos pilastras voladas que apoyarían ménsulas, con disposición análoga a las de la puerta de entrada del Mexuar. Um pasadizo con escalera a la derecha, reconstruída modernamente conduce al ingreso de la Sala, con arco con ventanita encima decorado por círculos en sus enjutas, donde se lee: “Gloria a nuestro señor Abū l-aŷŷāŷ; ayúdele Dios” y a un lado y otro, nichos con arcos y las palabras “La bendición”. Frente a la puerta, otro hueco, con disposición semejante, daba salida al adarve Este espacio consta de una antecámara, llamada a veces de la estufa; el gabinete o tocador, hoy devuelto a su antigua función de linterna y de las galerías exteriores. El gabinete conserva las nueve primitivas ventanas árabes de medio punto, que en época del Imperio tenían vidrieras de grisallas con labores de grutescos. Las estancias, fueron decoradas entre 1539 y 1546 con una decoración pompeyana que cubre los muros, ejecutadas por Julio Aquiles y Alexander Mayner. En la antecámara se representa, en ocho cuadros o departamentos principales, la expedición de Carlos V contra Ŷabal-Dammar en 1535 En la habitación central o Peinador, la decoración arranca de unos zócalos dividido (al igual que en los anteriores) en rectángulos que guardan motivos vegetales. A continuación, una banda con elementos naturalistas da paso a los espacios centrales, donde las ventanas se ven enmarcadas por ornamentos florales, figuritas, animalillos y caprichos sobre un fondo blanco y rojo al estilo de la época del Vaticano. La habitación tiene tres balcones en cada frente, gemelo y mayor que los laterales el del centro; aquéllos con arco de yeso y un paño rectangular decorado encima y éstos con albanegas ornadas de ataurique y, sobre ellos, faja con inscripción cursiva repitiendo los versos 1 a 4 de la Šūráh 48 del Corán. Tuvieron estos balcones alféizares de 0,20 metros de alto, decorados con alizares vidriados en blanco e inscripción en oro de reflejo metálico, algunas líneas de azul pálido y fondo de espirales doradas, de las cuales quedan algunos trozos. El resto del alféizar y la solería del balcón tuvieron piezas vidriadas, cuadradas y triangulares, blancas y negras, rodeadas de cintas verdes, de la que aún quedan restos, y lo demás de la solería debió ser muy rico, a juzgar por algunos azulejos encontrados, de fondo blanco y decoración verde cobriza muy pálida, azul cobalto, violta y retoques de oro, con figuras encerradas dentro de octógonos de las cóncavos a modo de medallones y, en torno, ataurique de flores con cinco pétalos entre tallos ondulados. Desde la antecámara se sale a la galería, aquí, se encuentran representados motivos de grutescos, y algunas figuras relativas a las virtudes teologales y cardinales, dispuestas en unas hornacinas ilusionadas. El trabajo de los cuadros pertenece a Alexandre, así como las figuras principales del conjunto siendo Julio el pintor preciosista de los grutescos en zócalos y frisos. Cuatro son los conjuntos de artesonados que complementan la globalidad de las armaduras. Tres de ellos, los correspondientes a las Galerías exteriores y a la Antecámara, corresponden a espacios creados tras la conquista cristiana de la Alhambra, y tienen una construcción similar. Constan de pares y cinta situada en el trasdós de estos, para ir formando artesas rectangulares, éstas, se significan y limitan mediante la colocación de una moldura y un rosetón tallado. A la cinta le acompaña un clásico saetín y perimetralmente, a todo el artesonado a modo de discreto faldón, una moldura. El cuarto artesonado, se sitúa directamente sobre el que fue el Tocador de la Reina, y hoy devuelto a la primitiva linterna árabe. Es un artesonado de limas cuadrado, con una decoración de lazos de a ocho, rematado por un almizate. En el arrocabe, encontramos la inscripción arábiga: “La ayuda y protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro señor Abū ´Abd Allāh, ´Āmir de los musulmanes.

El material pétreo que encontramos dentro del conjunto, corresponde a columnas, alféizar de las galerías, alféizar de las ventanas del Peinador y la losa de la chimenea del antigüo sahumerio en la antecámara. Las columnas de mármol aparecen en la galería de acceso y en las galerías exteriores del Peinador. Son materiales árabes aprovechados, y constan de basa, fuste, capitel y cimacio. Los capiteles tienen representaciones vegetales y geométricas. La losa del sahumerio se sitúa en el suelo, en el extremo sur-oste de la antecámara y fue realizada por Oliver Hurtado en 1540, como complemento a un sahumerio que había situado en las habitaciones inferiores. Es de mármol y tiene unas medidas aproximas de 82 cm. x 74 cm. y presenta 16 orificios de 3 centímetros de diámetro. Completaba la decoración de la Sala un fino zócalo pintado sobre estuco, de 0,90 de alto, con dibujos de lazo, en rojo y verde.

lunes, 2 de marzo de 2026

 Torre de las Damas

Este Palacio es obra de Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II 671/1.273-701/1.302, y posteriormente modificado por Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf III 809/1408-818/1417 posteriormente fue la casa del Marqués de Mondéjar y Conde de Tendilla hasta que tras la Guerra de Sucesión fue cesado por Felipe V y dicho palacio quedó convertido en ruinas . En el siglo XIX pasó a ser propiedad privada, convirtiéndolo en viviendas, sufriendo reformas, desaparecieron los arcos laterales y el alero, se modificaron las armaduras y se destrozó, para adaptarla, dividiendo su altura interior para construir un piso, abriendo puertas y balcones y rompiendo su decoración. Fue adquirido en 1.886 por el alemán Arturo Gwinner, éste la cedió al Estado español en 1.891 con la condición de llevarse a Berlín la cúpula, encontrándose en la actualidad en el Museo de Arte islámico. Hay una anécdota de éste hecho y es que cuando vino a hacer la entrega de llaves dijo que le habían engañado porque la cúpula que se llevaba era la nueva quedándose en la torre la auténtica, tal era la perfección del carpintero que hizo la réplica.

El Pórtico mide 16,80 metros por 3,30 y ante él se extiende el estanque (de 25 metros por 13,40), en disposición de tipo persa, Abū ´Abd Allāh Mwammād III, quedó ciego y se ahogó en esta alberca; decorando los ángulos opuestos al Pórtico dos grandes leones de mármol gris sentados sobre las patas traseras y análogos a los de la fuente del Palacio, aunque de ejecución más perfecta y labrados hacia 1365, pues a esa fecha, y que procedían del Māristān -hospital- que existió en el centro de la ciudad de Granada a cuyo patio pertenecía.

En origen constó de una galería de cinco arcos, mayor el central que los laterales, sobre pilares que tenían zócalo de alicatado, y estaban revestidos de yesería, como se ve en los pilares extremos. Erróneamente se sustituyeron por columnas en 1965. Los paramentos del pórtico presentaban entre los arcos de ventanas y puerta zócalos de cerámica, paños de finísima yesería entre los arcos, que apoyan en pilares, y una banda por cima de cartelas cúficas y casquetes esféricos alternos.

Dos figuras de león esculpidas en sendos bloques de mármol oscuro para su utilización como surtidores mediante una tubería que, entrando por la base, atraviesa toda la pieza hasta la boca, desaguando a chorro, con una sección interior de 3,5 cm.

Los leones aparecen sentados sobre sus patas traseras, plegadas, reposando en una base lisa, tallada en el mismo bloque, de 1,301 x 0,561x 0,13 m, habiéndose perdido la parte posterior de una de ellas desde el talón hasta el borde, dejando ver la entrada de la tubería del surtidor. Las cabezas de los leones han perdido sus respectivas orejas, cuya huella puede observarse claramente. El resto de la cabeza y la parte anterior del cuerpo aparecen completamente cubiertos por una larga melena formada por la superposición de grandes bucles, de 11 cm de largo, que en el eje frontal forman cuatro grandes lóbulos o gotas. Los rasgos de la cara aparecen especialmente marcados por las amplias fauces, resaltadas mediante tres pliegues y una gran dentellada, con mandíbula superior e inferior acusando grandes colmillos que bordean el surtidor. Bajo éste despliegan la lengua -con acanaladura central- de 7 cm de longitud y 6 cm en la base. Igualmente resalta en el rostro un gran hocico con dos lóbulos sobre el que apenas se perciben los párpados de los ojos. El resto del cuerpo de los leones aparece liso, interrumpido únicamente por una larga cola que, atravesando las patas traseras, se pliega sobre el lomo hacia el costado derecho en el león más alto y hacia el izquierdo en el león bajo, hasta alcanzar, en ambos, la melena. La parte posterior de las patas delanteras acusa igualmente una banda de pelaje rizado. Las manos de los leones destacan cuatro digitaciones.

Una amplia zona del paramento quedaba estucada blanca hasta alcanzar el friso de lazo de ocho con cenefas. La extraordinaria armadura presenta labor de peinacería con lazo de ocho y en el centro una cúpula ataujerada de dieciséis lados, análoga a la que tenía la vivienda alta, hoy en el Museo de Berlín. En arco de entrada a la torre-bahw tiene en su intradós ţāqas al-mā, para jarras de agua.

Cubre la galería un techo de lazo de gran riqueza y originalidad, con cúpulas de dieciséis paños en el centro y adornados de estrellas y cupulilla de mocárabes, con arquillos y conchas tallados en su alicer y la palabra “Felicidad” en caracteres cúficos y bajo él una faja de yeso con adornos y la inscripción:

Oh, esperanza mía, oh, confianza mía, tu eres mi esperanza, tu eres mi sosten”.

Oh, enviado y Tabi´un/Profeta mío, sella con el bien mis obras”

Al fondo de la galería se abren seis balconcillos y otro más en su costado derecho, con decorada arquería, y, en el centro, dando paso a la Sala un gran arco con espléndida y profusa ornamentación de vástago entrelazados en sus enjutas, y nichos en las jambas coronado de tableros con el lema:

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

En letras cúficas, y ceñidos por fajas con otras inscripciones piadosas.

La Sala cuadrada que mide 5,90 metros de lado y 7,8 de altura tiene tres ventanas con balconcillos por cada frente, y presenta zócalos de alicatados, de gama de colores fríos, con ruedas de 8, de 8 y 12, y de 8 y 16 almenas negras verticales.

Los arcos de las ventanas ricamente ornamentados. Y sobre ellos, decoración de cuadrados y rectángulos, en los cuales se lee:

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

Y “La prosperidad continuada”, también en caracteres cúficos.

A su alrededor corren unos poemas de alabanza a la divinidad y a éste Palacio, que dicen:

Salve, oh mansión que la alegría y la dicha revoleteen en torno a ti, ayudados por el poder y la esperanza”

Que tu puerta obtenga en ti sus deseos y que sea continuamente acompañada por lo que él tu dueño esperanza”.

Que tu noche sea en ti agradable, tada ella aurora y que su día sea ruiseñor por la continuidad de la alegría en su rostro”.

Que no deje de proteger y de hacer triunfar al Reyno y que el poder, la suerte y los cambios del destino estén a su servicio”.

La alabanza sea para Dios por los beneficios que concede unos tras otro, tarde y mañana”

Cuantos beneficios ha extendido por todas partes y en profusión más que necesaria”

Y cuantas veces ha acercado lo que ya estaba muy lejos”

Confio en que así como en el pasado me ha sido benéfico es posible que en lo futuro me otorguen también su gracia”

Pues si yo no soy digno de conseguir lo que espero, Dios en cambio es capaz de consumar su acción bienhechora”

En lo alto del muro se abren quince ventanillas con fajas de adornos, y cubre la Sala un artesonado de lazo con colgantes de mocárabes. La parte baja del aposento se enriquece con un zócalo de alicatados, negro y verde, con cintas blancas, menos los inmediatos a la puerta.

Pórtico y torre fueron construidos sobre el recinto de la la Alhambra, por lo que toda la edificación desde la rasante del suelo es de ladrillo, que se estucó fingiendo ladrillo almagra entre tendeles blancos, con una banda de escritura cursiva blanca coránica sobre fondo rojo que recorría los muros del galano edificio e interrumpía su decorado de ladrillo estucado. Remataba en polícromos aleros tallados con friso epigráfico y carnes con ataurique. Ante éste Pórtico se extiende una gran alberca rectangular.

A sus pies bajo la Torre de las Damas había caballerizas, cuya galería, de arco de ladrillo, todavía puede verse, unidas al camino de ronda que por allí corre.

La vivienda del Partal al poco de construirse este Partal con sala -como dependencia de una construcción palatina, hoy en planta, al otro lado de alberca, en la ladera de la Sabīka- le añadió el mismo soberano una vivienda alta en su extremo de poniente, con escalera cubierta por boveditas diferentes. La vivienda presenta dos ámbitos, cuadrado y rectangular, separados por arco, más un pequeño espacio cúbico en alto en la esquina donde acaba la escalera, destinado para sentarse con las piernas cruzadas y leer, o contemplar y meditar, rincón de retiro cubierto con bellísima bovedita de mocárabes con estrella central de dieciséis. Los zócalos originales se han perdido; tiene un batería de ventanas arqueadas separadas por pilares, con paños horizontales por encima: uno de rectángulos epigráficos alternados con cuadrados, el otro de estrellas de seis brazos a modo de esvásticas, idéntico al del Palacio-Riyā, hoy Parador de San Francisco. La armadura poligonal ataujeradas original se conserva en el Museo de Berlin.

Este desaparecido Palacio real del que formaban parte el Partal tuvo como puerta de acceso usual al recinto de la Alhambra la situada al pie de la Torre de los Picos, que muestran en sus ventanales del piso bajo idéntico paño decorativo a uno del conjunto del Partal. Esta torre de A´Abd Allāh Mwāmmad II sufrió una primera reforma con A´Abd Allāh Mwammād III. Los RRCC le construyeron luego una bóveda de nervios decorada con estucos mudéjar, las ventanas con parteluz de su planta alta, así como su acceso y el pretil sobre la puerta del s. XIII

A la derecha del estanque encontramos la Torre del Mirāb, cuyo interior conserva un pequeño oratorio, decorado en tiempos de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I ibn Ismā´īl 1.333-1.354, construido sobre el adarve de la muralla, corresponde al tipo de capilla doméstica musulmana, con Mirāb y es tan estrecha que sólo entraban para orar dos o tres hombres a la vez. Es la única mezquita estructuralmente autónoma que se conserva en Granada.

Su planta mide 4,16 metros por 3. El arco de herradura que le da acceso tiene encima una ventana gemela cerrada por celosía y decoración de yesería guarneciéndolo. Atravesada su puerta de acceso, tiene la estancia rectangular un ancho arco semicircular, alzado sobre colunnillas del que colgaba una cortina que divide la estancia en dos partes desiguales, sirviendo la primera como zangüan (de 0.80 metros de fondo) para el que entraba y se descalzaba en el lado externo de la cortina, y otro rectangular oratorio atravesada la misma, con el mirāb al fondo para realizar las oraciones. A cada lado un arco cobija una ventana de doble arquito con parteluz de madera emplastecida, originariamente, y sustituidos por otros de mármol a comienzos de 1970, cobijada por otros mayores de festón, con albanegas cubiertas de ataurique, y en el muro del frente se abren al Mirāb de planta poligonal y arco de herradura adovebado con conchas en la clave, cubierto por cúpula de mocárabes, bajo la cual corre una faja con inscripciones. En las importas del arco se lee:

Ven a orar y no seas de los negligentes”,“Dios es el grande, dijo la verdad y sus enviados el Tabi´un/Profeta generoso”, y en torno al mismo arco, dice: “Observar con cuidado las horas de las oraciones y la oración” y encima, el lema “

wa lā gīlab īly Allāh وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه Sólo Dios es vencedor

Leyéndose las palabras “Alabanza a Dios”, en la faja que encuadran los adornos que totalmente cubren las paredes, en cuya parte alta hay ventanitas cerradas por celosías. El techo del aposento es de madera ensamblada.

La estancia se cubre con armadura apeinazada que sostiene el tejado a cuatro aguas.

Por debajo de la estancia pasa el camino de ronda sobre el adarve. Sus tres ventanas cerraban con şimāsas, adosadas al marco las E y O y la N. como balcón volado o ajimez.

domingo, 1 de marzo de 2026

PALACIO DEL PORTICO/PARTAL


Palacio del Pórtico/Partal

De los antigüos palacios que existían en torno al Palacio Real, sólo ha llegado a nosotros, parcialmente, el Palacio del Pórtico, del que se conserva la Torre de las Damas. Probablemente de tiempos de A´Abd Allāh Mwāmmad II 1.273-1302, nos encontramos ante la edificación palaciega más antigua de las conservadas en la Alhambra, lo que hace suponer que los primeros ´āmires nazarīes establecieron su residencia en esta zona y en la etapa cristiana fue la sede de la Alcaldía de la Alhambra de la Capitanía General del Reyno de Granada con los condes de Tendilla, marqueses de Mondéjar (finales del s. XV-mediados del s. XVIII). Abandonado en las primeras décadas del s. XVIII, fue demolido y vendidos sus materiales, cayendo este palacio en el olvido, hasta que en 1929 el arquitecto Leopoldo Torres Balbás lo rescata excavándolo y consolidándolo.

sábado, 28 de febrero de 2026

TORRE DE LA RAWDA

 

Torre de la Ráwa

Después de 1322 emprendió Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I la edificación de la Ráwḍa o Cementerio Real en los jardines de su Palacio para proveer de un digno panteón a su abuelo envenenado por su propio hijo A´Abd Allāh Mwammād III, razón por la que éste lo enterró dentro de la ciudad y no en la maqbara al S. del recinto de la Alhambra, como lo fueron Mwāmmad I y luego A´Abd Allāh Mwammād III y Abū al-Ŷuyūš Naşr I. Para dar rango legítimo a su estirpe Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf I erigió la Ráwḍa intramuros, donde se enterrarían los ´āmires posteriores.

Constituye la Ráwa un rectángulo de 13,30 metros por 10,30 orientada de sur-este a nor-oeste y sólo queda de sus muros la parte baja con trozos del enchapado de azulejos que tuviera. Entrábase en ella por una puerta abierta al foso, hacia el extremo norte del rectángulo, dando paso a un vestíbulo modificado en la época cristiana, con arco de herradura ligeramente agudo y de ladrillo, arquivolta de lóbulos y en las albanegas decoración de rombos. Del vestíbulo se pasaba a la Sala, que tenía cuatro machores en el centro, soportando, sin duda, una linterna como en la Sala de las Camas y quizá friso y cúpula de mocárabes, a juzgar por los fragmentos hallados, apareciendo el extremo nor-oeste del rectángulo dividido en tres pequeñas cámaras, a modo de capillas, donde se hallaron los cuatro primeros sepulcros. En 1574, fueron encontrados en la Ráwa cuatro losas sepulcrales de alabastro puestas a las cabeceras de los sepulcros de:

Abū ´Abd Allāh Mwāmmad II al-Faquī

Abū al-Walīd Ismā´īl I ibn Faraŷ

Abū -l-Ḥaŷŷāŷ Yusūf I ibn Ismā´īl

Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf III al-Nāşir li-l-Dīn Allāh


De todo esto casi no queda más que los arranques de los muros y un trozo de celosía. Las sepulturas, que ocupan toda la superficie de la construcción, son de diversos tamaños, y tienen la forma de un trapecio con la parte estrecha a los pies. Están hechas de ladrillo unido con barro o mortero e interiormente revestidas de yeso y orientadas de modo, que tendido el cadáver sobre el costado derecho, tuviese su rostro al sur-este, dirección de la Meca.

Estas sepulturas constaban siempre de tres losas puestas de canto sobre la fábrica de ladrillo, y otra más alta con inscripción a la cabecera. Las losas, en general, tenían en sus caras y bordes exteriores fajas de dibujos geométricos y eran de piedra franca de la Malá, existiendo gran número de ejemplares, especialmente en muros de edificios de la conquista, donde fueron aprovechadas (murallas de la Alhambra, iglesias de San Cristóbal, San Jerónimo, Santo Domingo, etc..) A la salida de la Ráwḍa y siguiendo el declive hasta encontrar el nivel de la inmediata explanada, se extienden los Jardines del Partal, podemos ver los restos de varios palacios, pues en esta zona habitaba la nobleza āndalusī. El más importante de ellos fue el Palacio de Abū l-aŷŷāŷ Yūsuf III 1.408-1.417 o de los Condes de Tendilla, de planta similar a la de Palacio de Comares. Tristemente demolido en el s. XVIII, de él se dice que era uno de los más suntuosos de la Alhambra.