Būrŷ
de Abū
l- Ŷuyūš Naşr/Bahw/Mirador
de Lin-dar-´Ā´iša
Esta
torre, en origen ofrecía estancia con ventanas bajas y celosías,
centradas por una linterna cubierta por armadura ataujeradas con sus
piezas decoradas con policromía. La entrada, solería y zócalos de
estuvo fueron colocados por Abū
´Abd
Allāh
Mwḥāmmad
V,
y sus yeserías interiores por Abū
´Abd
Allāh
Mwḥāmmad
VII o
Abū
l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf III,
quizá éste por aparecer su kunya en el arrocabe y haber respetado
en la portada de acceso la de su abuelo Abū
´Abd
Allāh
Mwḥāmmad
V, cuya obra es contemporánea a la del Palacio del Riyāḍ,
con dintel en cuyas dovelas aparecen puños de mano cerrada con el
pulgar recto sosteniendo composiciones de ataurique
El
arco de ingreso es de mocárabes
con perfil mixtilíneo por los reiterados descensos que forman las
adarajas en su composición ascensional; sus arranques serpentiformes
apoyan en una cornisa de arquillos de mocárabes,
con un bello intradós adarajado con motivos de clave. En la misma
cornisa apoyan una columnillas decorativas que fingen apear un arco
de trasdós, apuntado y lobulado. Una cenefilla epigráfica cúfica
forma parte del arco lobulado de trasdós, prolongándose luego
formando el alfiz y el círculo de ocho lóbulos que decora las
albanegas en las que aparece el tema del puño de mano y pulgar recto
sosteniendo un ramillete de ataurique,
tema floral que se repite otra vez al otro lado del círculo
lobulado. El intradós de éste arco de acceso al bahw tiene zócalos
de alicatado de lazo de ocho en que una traza grande alberga a otra
pequeña con proporción fija de 1 a 24, con ingenio y preciosismo
admirables, pero distando mucho de llegar a la creatividad y
espontaneidad de la composiciones de zócalos de Abū
l-Ḥaŷŷāŷ
Yūsuf I ibn Ismā´īl.
Las
ţāqas
están fingidas por arcos ornamentales ciegos enmarcados por cuatro
cenefas cada uno con su respectivo poemilla. Los ángulos y entrantes
de cada frente muestran zócalos de alicatados de ruedas sencillas
de 8 o de 9 y 12, sin entrecalle de cintas. Las ventanas, de un arco
o dos, muestran alfiz epigráfico con un poema de fina y elegante
letra cursiva, muy bien proporcionada. En los pilares angulares se
vuelve a repetir la solución del arco de entrada; cornisas de
mocárabes
que sirven de soporte a motivos serpentiformes, de los cuales
arrancan las adarajas de los arcos de mocárabes
mixtilíneos con descensos en sus movimientos ascendente, estando
descentrada la labor de mocárabes,
lo que provoca una falsa sensación óptica de profundidad. Lo
trasdosa un arco lobulado que descansa en columnillas ornamentales.
Estos arcos de mocárabes,
que cobijan ventanas ornamentalmente, tienen tímpanos triangulares
decorados por frases laudatorias en cúfico a Abū
´Abd
Allāh
Mwḥāmmad
V, donde las cintas
de prolongación de sus letras, con absoluta simetría axial,
componen un rígido trazado geométrico, con un relleno de
jaculatorias cursivas y de ataurique.
Este maestro calígrafo muestra un gran virtuosismo en el trazado de
la letra.
Este
bahw se cubre con una armadura de cintas apeinazadas cuyos huecos
rellena cristales traslúcidos de colores, por cima de las cuales se
cubre el cuerpo lucernario de ventanitas y se encuentra la armadura
real que sostiene el tejado, solución de cristalera.
Completa
Alcoba a N un jardín, a 6,20 cm más bajo que el pavimento del bahw;
la torre
de
Abū
al-Ŷuyūš
Naşr
I
fue entonces provista de su entrada, con fachadita con dintel en
cuyas dovelas aparece repetidas veces el tema de la mano cerrada y
pulgar recto, sosteniendo ramilletes derechos de ataurique.
La
decoración de las jambas del arco termina con un zócalo de azulejos
de peregrina belleza, por las finuras y complicación de su traza y
por la prolijidad de su trabajo, que hace que el orden rítmico de su
labor se pierda y que no se haya superado. En él van combinadas dos
trazas; una grande y la otra muy menuda injertada en ella. Los
colores son como en general, negro, violeta, verde blanco y amarillo.
El zócalo termina con una inscripción también de alicatado, de
labor diminuta y sutil.
El
pavimento es, asimismo, de azulejos, aunque ya muy deteriorados y de
traza distinta y más amplia.
Ŷinān/Jardín
de Lin-dar-´Ā´iša/Lindaraja
Llamado
también de los Naranjos y de los Mármoles, se levantó entre 1526 y
1538, al tiempo que se construían las seis habitaciones del
emperador Carlos V, en los jardines que ya existían entre el Alcázar
y la muralla fue remozado
en el siglo XVI, que mejor responde a la idea de jardín cerrado como
lugar de encantos y delicias, cuenta con cipreses, acacias, naranjos
y arbustos de boj. Su centro lo ocupa una gran fuente de
mármol, colocada en 1626 aprovechando la gran taza árabe agallonada
que se encontraba en el Patio del Cuarto Dorado, en su borde, figura
el siguiente poema. rodeando la gran fuente central de mármol,
decorada en su borde con una poesía.
Poema fuente
Lin-dar-´Ā´iša/Lindaraja
«Yo
soy un orbe de agua que se muestra a las criaturas diáfano y
transparente
Un gran Océano cuyas riberas son labores selectas de
mármol escogido
Y cuyas aguas, en forma de perlas, corren sobre
un inmenso hielo primorosamente labrado.
Me llega a inundar el
agua,
pero
yo, de tiempo en tiempo,
voy desprendiéndome del transparente
velo con que me cubre.
Entonces yo y aquella parte del agua que se
desprende desde los bordes de la fuente,
aparecemos
como un trozo de hielo, del cual parte se liquida y parte no se
liquida.
Pero, cuando mana con mucha abundancia, somos sólo
comparables a un cielo tachonado de estrellas.
Yo también soy una
concha y la reunión de las perlas son las gotas,
semejantes a las
joyas de la diestra mano que un artífice colocó
en la corona de
Ibn Naşr del que, con solicitud, prodigó para mí los tesoros de su
erario.
Viva con doble felicidad que hasta el día el solicito
varón de la estirpe de Galeb,
De los hijos de la prosperidad, de
los venturosos,
estrellas resplandecientes de la bondad, mansión
deliciosa de la nobleza.
De los hijos de la cabila de los Jazrech,
de aquellos que proclamaron la verdad y ampararon al Profeta.
El
ha sido nuevo Sa'd que, con sus amonestaciones, ha disipado y
convertido en luz todas las tinieblas
Y constituyendo a las
comarcas en una paz estable ha hecho prosperar a sus vasallos.
Puso
la elevación del trono en garantía de seguridad a la religión y a
los creyentes.
Y a mí me ha concedido el más alto grado de
belleza, causando mi forma admiración a los sabios.
Pues nunca se
ha visto cosa mayor que yo, en Oriente ni en Occidente
Ni en
ningún tiempo alcanzó cosa semejante a mí,
rey alguno, en el
extranjero ni en la Arabia.»
Ibn
Zamrāk
Por
el frente sur del jardín se penetra en los sótanos de Sala
de las
Dos Hermanas, cuerpo de aposentos
abovedados, en torno a uno central, llamado Sala de los Secretos,
porque su bóveda baída permite transmitir el sonido de ángulo a
ángulo de ella
A
la derecha de ésta misma galería, una puerta
comunica con las dependencias de servicio de los Ḥammām
y, a la izquierda, otra puerta,
con arco de herradura, da paso a unas habitaciones modernas. La
galería del Este, tiene ventanas con vistas a los jardines
del Partal y la septentrional conduce por un pasadizo a la muralla,
donde se alza la torre
de Abū
´Abd
Allāh/Peinador
de la Reina.